La Guardia Civil descubre un sofisticado doble fondo con 12 kilos de hachís en la A-381
Detenido en Medina Sidonia con un coche "caleteado" y más de 12 kilos de hachís
La Guardia Civil, en un control preventivo en la autovía A-381 a la altura de Medina Sidonia, ha detenido a un conductor vecino de Ceuta que transportaba más de doce kilos de hachís ocultos en un sofisticado doble fondo activado mediante un sistema eléctrico escondido en el interior del vehículo.
El operativo que permitió descubrir el alijo se desarrolló en el marco de los controles preventivos que la Guardia Civil mantiene de forma habitual en los principales ejes de comunicación de la provincia de Cádiz.
Estos dispositivos buscan detectar transporte de sustancias ilegales, vehículos sustraídos o personas reclamadas por la justicia, especialmente en carreteras utilizadas con frecuencia para el tráfico de drogas entre el Campo de Gibraltar y otros puntos de Andalucía.
Según la información facilitada por la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz, el dispositivo se desarrolló el pasado día cinco de marzo alrededor de las once y cuarenta de la mañana.
Los agentes de la Patrulla de Seguridad Ciudadana de Vejer habían establecido un punto de verificación para controlar vehículos y documentaciones de conductores que circulaban por la autovía A-381 a la altura del término municipal de Medina Sidonia.
Durante uno de esos controles los guardias civiles dieron el alto a un turismo que circulaba por la vía y procedieron a identificar a su conductor.
La actitud del hombre y ciertos detalles del vehículo despertaron la atención de los agentes, que decidieron realizar una revisión más exhaustiva del interior del coche y de la zona del maletero. En esa primera comprobación observaron elementos que no coincidían con la estructura original del automóvil.
Estas anomalías hicieron pensar a los agentes que podían encontrarse ante un vehículo modificado para ocultar mercancía ilegal, una práctica conocida en el argot policial como “caleta” o “vehículo caleteado”.
Ante esa posibilidad solicitaron la intervención del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, especializado en la detección de sustancias estupefacientes.
Droga detectada por uno de los perros de la Guardia Civil
Uno de los perros adiestrados marcó de forma insistente la zona del maletero, lo que reforzó la sospecha de que allí podría ocultarse droga.
Tras la señal del animal detector, el vehículo fue trasladado para una inspección más detallada realizada por especialistas de la Sección Fiscal y de la Oficina de Análisis e Investigación Fiscal de la Guardia Civil en Cádiz.
En el transcurso del examen técnico los agentes descubrieron un sofisticado sistema de cableado oculto que estaba conectado a un interruptor disimulado en el reposabrazos central del turismo. Este mecanismo permitía activar un doble fondo perfectamente integrado en el maletero.
Cuando los agentes accionaron el sistema oculto, una parte del compartimento posterior se desplazó revelando un habitáculo secreto preparado para transportar droga sin levantar sospechas durante controles superficiales.
En el interior del espacio escondido aparecieron ocho bolsas selladas que contenían numerosas bellotas de hachís prensado.
El peso total de la sustancia intervenida alcanzó los doce kilos y ochocientos gramos, una cantidad que según fuentes de la investigación estaba destinada previsiblemente a su distribución en el mercado ilegal.
El conductor del vehículo, un hombre residente en Ceuta, fue detenido en el lugar de los hechos como presunto autor de un delito contra la salud pública relacionado con el tráfico de drogas.
Las comprobaciones posteriores realizadas por los agentes confirmaron además que el arrestado contaba con varios antecedentes policiales por hechos similares vinculados al transporte y distribución de estupefacientes.
Tras la instrucción de las diligencias correspondientes, el detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente.
El juzgado que asumió el caso decretó finalmente su ingreso inmediato en prisión provisional mientras continúa la investigación para determinar si el sospechoso actuaba de forma individual o si formaba parte de una red dedicada al transporte de droga por carretera entre distintos puntos del sur de España.
La Guardia Civil mantiene abiertas varias líneas de investigación para esclarecer el origen del hachís intervenido y su posible destino final dentro de los circuitos de distribución ilegal de estupefacientes en la península ibérica actual.