Un dron de la droga sostenido por dos agentes de la Guardia Civil.
Agentes de la Guardia Civil con drones de la droga.

La Guardia Civil desmantela una red que usaba drones de largo alcance para pasar hachís desde Marruecos

Operación Ruche: el golpe más tecnológico contra el narcotráfico en el Campo de Gibraltar

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La Guardia Civil ha logrado desarticular una de las redes de narcotráfico que son más innovadoras y sofisticadas detectadas en los últimos años en España.

Bajo el nombre de Operación Ruche, los agentes han desmantelado un complejo entramado que utilizaba drones de largo alcance para transportar hachís desde Marruecos hasta Cádiz, una técnica que las autoridades califican como un “golpe inédito” al narcotráfico de tipo tecnológico.

La investigación, que se ha extendido durante más de un año, ha contado con la colaboración efectiva de la Gendarmería de Marruecos y de Europol, lo que ha permitido la detención de nueve personas —de nacionalidad española pero también letona, rusa y ucraniana—.

También se ha incautado 210 kilos de hachís, dieciocho drones de ala fija (ocho operativos y diez en preparación) y 320.000 euros en efectivo. Las detenciones se produjeron tras cinco registros en distintas localidades de la provincia de Cádiz.

El grupo criminal operaba desde talleres situados en Alcalá de los Gazules, donde adaptaban drones que habían adquiridos en línea en China, cuyo valor superaba los 80.000 euros por unidad. Estas aeronaves tenían una autonomía de vuelo de hasta 200 kilómetros y podían mantenerse en el aire por más de dos horas.

Los narcotraficantes modificaban los aparatos con mecanismos sofisticados que les permitían despegar desde territorio español, cruzar la zona del Estrecho de Gibraltar, cargar el hachís en el norte de Marruecos y regresar a puntos concretos entre Tarifa y Véjer.

Eran en estos puntos donde soltaban los paquetes mediante un sistema que combinaba GPS, balizas luminosas y sonoras, y visores nocturnos para facilitar toda la recuperación desde tierra.

Durante los vuelos, los drones permanecían ocultos en bolsas de kitesurf cuando no estaban en uso. Igualmente la organización alquilaba casas rurales por cortos periodos para utilizarlas como depósitos temporales de la mercancía, cambiando frecuentemente de ubicación para eludir la vigilancia policial.

Un operativo sin precedentes en Algeciras

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, y el general de brigada Luis Ortega, comandante jefe de la Comandancia de Algeciras, presentaron los detalles de todo el operativo en una rueda de prensa en la propia comandancia.

Ambos destacaron la enorme importancia de la cooperación internacional y el papel de la Fiscalía Antidroga del Campo de Gibraltar, que coordinó las actuaciones judiciales.

Fernández calificó la operación como “una muestra del compromiso y la capacidad de adaptación de la Guardia Civil frente a las nuevas formas de delincuencia”. En la misma línea, señaló el “sacrificio y la formación” de los agentes, así como el papel “fundamental” de la colaboración con Marruecos y Europol.

La investigación dio su primer gran paso el pasado día 22 de octubre, cuando los agentes interceptaron un vehículo que transportaba 57,2 kilos de hachís procedentes de un vuelo ilegal de uno de los drones.

Durante la persecución, el conductor intentó escapar, provocando un accidente en el que resultaron heridos varios agentes, uno de los cuales necesitó de una urgente intervención quirúrgica. Ese suceso permitió conectar el cargamento con el resto de la red y desencadenar las detenciones posteriores.

El delegado del Gobierno recordó que el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, vigente desde hace varios años, ha permitido más de 2.000 detenciones y la incautación de más de 136 toneladas de droga en lo que va de año.

Al respecto afirmó que “todo esto pone de manifiesto que el plan del Gobierno de España está funcionando”.

A pesar de las preguntas sobre la falta de medios y los chalecos caducados denunciados en comisarías del área, el delegado incidió en que “no existen carencias graves” y aseguró que el Ejecutivo seguirá “trabajando para garantizar la seguridad y eficacia de los agentes”.

Por su parte, el general Ortega se mostró muy “orgulloso del trabajo” realizado por los miembros de la Guardia Civil, poniendo en valor el “carácter pionero” de la operación y su relevancia como referencia en la lucha contra el uso de tecnología en el narcotráfico.