Agente de la Guardia Civil junto a su coche patrulla.
Vehículo y agente de la Guardia Civil.

La Guardia Civil destapa en San Fernando una trama nacional de falsas viviendas de alquiler

Detenidos en San Fernando tres jóvenes por una estafa inmobiliaria con víctimas en toda España

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San Fernando, Valladolid y varios puntos del país aparecen en el centro de una investigación de la Guardia Civil que ha terminado con la detención de tres hombres de entre 19 y 34 años acusados de formar parte de una presunta trama de estafas inmobiliarias a nivel nacional.

La operación se inició tras la denuncia de una víctima que intentó alquilar una vivienda en el centro de Valladolid a través de un conocido portal de anuncios inmobiliarios y acabó transfiriendo dinero por un inmueble inexistente.

Los arrestados están acusados de delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Según la investigación, los implicados actuaban desde San Fernando, en Cádiz, aunque las víctimas y los anuncios fraudulentos se extendían por distintos territorios del país.

Un anuncio atractivo fue el origen de la investigación en San Fernando

La denominada Operación ISLEDA comenzó cuando una persona denunció haber sido víctima de un fraude relacionado con el alquiler de una vivienda. El inmueble aparecía anunciado a un precio especialmente bajo, un detalle que los investigadores consideran clave para captar el interés de potenciales inquilinos.

La víctima accedió a iniciar el proceso de alquiler sin haber visitado previamente la vivienda ni conocer con exactitud su ubicación. Ese contexto permitió a los autores desplegar distintas técnicas de ingeniería social para generar confianza y acelerar el envío del dinero.

La Guardia Civil sostiene que el caso no era aislado. Conforme avanzaron las pesquisas, los agentes detectaron otros anuncios similares repartidos por toda España y localizaron nuevas denuncias con un mismo patrón: viviendas inexistentes, precios por debajo del mercado y comunicaciones rápidas para presionar a los interesados antes de que pudieran comprobar la autenticidad de la oferta.

Los investigadores comprobaron además que la organización utilizaba perfiles falsos y sistemas de ocultación digital para dificultar el rastreo. Parte de las conexiones detectadas durante la investigación procedían de redes VPN, utilizadas para esconder la identidad y la localización real de quienes operaban detrás de los anuncios.

Cuentas abiertas con documentación obtenida en otras estafas

Uno de los aspectos que más llamó la atención de los agentes fue el origen de las cuentas bancarias utilizadas para recibir el dinero de las víctimas. Según la Guardia Civil, muchas habían sido abiertas empleando documentación personal obtenida previamente en otras estafas relacionadas con falsas ofertas de empleo.

La investigación apunta a que los delincuentes captaban a personas interesadas en supuestos trabajos y les solicitaban documentación personal bajo diferentes pretextos. Con esos datos abrían cuentas bancarias a nombre de terceros, usurpando identidades y dificultando el seguimiento del dinero.

Ese sistema permitía encadenar delitos y crear una estructura más compleja para mover fondos procedentes de diferentes fraudes. Los investigadores califican este método como un entramado de “ataques en cadena”, ya que una estafa servía para facilitar nuevas operaciones fraudulentas posteriores.

Durante el desarrollo de la operación, los agentes también procedieron al bloqueo de varias cuentas vinculadas a la organización. Con ello lograron frenar movimientos de dinero y evitar nuevas transferencias relacionadas con anuncios falsos.

Una red de “mulas” retiraba el dinero en cajeros de San Fernando

Las pesquisas permitieron además detectar la existencia de una red de “mulas económicas”, personas que, a cambio de pequeñas cantidades de dinero, realizaban retiradas en efectivo desde distintos cajeros automáticos de San Fernando.

Según la investigación, los ahora detenidos habrían sido captados por otro individuo aún no identificado que frecuentaba parques y zonas comunes de la localidad gaditana.

La función de estas personas era retirar rápidamente el dinero recibido en las cuentas bancarias antes de que las operaciones pudieran ser bloqueadas por las entidades financieras o detectadas por las autoridades.

La Guardia Civil de Valladolid ha instruido las diligencias y las ha remitido al juzgado encargado del caso en la capital castellana.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con la estructura utilizada para cometer las estafas ni la posible aparición de más afectados en otros puntos del país.