La Guardia Civil golpea el petaqueo en El Puerto y Chiclana, tres detenidos y miles de litros de gasolina intervenidos
Tres detenidos y miles de litros de gasolina intervenidos en un operativo contra el petaqueo en la Bahía de Cádiz
La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe a las redes de apoyo del narcotráfico en la Bahía de Cádiz con un operativo centrado en el llamado petaqueo, la actividad dedicada al suministro de combustible para las narcolanchas.
La intervención, desarrollada en la desembocadura del río Guadalete, se ha saldado con tres personas detenidas y la incautación de miles de litros de gasolina, además de diverso material presuntamente destinado a facilitar la logística de estas embarcaciones.
Los agentes desplegaron un dispositivo en el que participaron efectivos terrestres, marítimos y aéreos para vigilar uno de los puntos considerados estratégicos por las fuerzas de seguridad debido a su proximidad a rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
En el transcurso la actuación interceptaron una embarcación neumática que transportaba decenas de garrafas de combustible, lo que dio paso a nuevas inspecciones en las inmediaciones.
El registro permitió localizar un almacén con combustible y material náutico
Tras las primeras detenciones, la investigación condujo a una parcela situada en las proximidades de El Portal, donde los agentes localizaron un importante acopio de combustible oculto.
En ese punto fueron intervenidos 2.750 litros de gasolina almacenados en garrafas, además de una furgoneta sustraída, una lancha neumática desinflada y dos motores fueraborda de 40 caballos de potencia.
Según la información facilitada por la Guardia Civil, el material estaba preparado para abastecer embarcaciones utilizadas en actividades relacionadas con el narcotráfico.
La actuación forma parte de la estrategia de las fuerzas de seguridad para atacar la infraestructura que sostiene a las organizaciones criminales.
En lugar de centrarse únicamente en la droga o en las embarcaciones de alta velocidad, los investigadores buscan dificultar el acceso al combustible, un recurso imprescindible para que las narcolanchas puedan operar durante largas jornadas en el mar.
El denominado petaqueo se ha convertido en uno de los principales objetivos policiales en la provincia de Cádiz por el elevado riesgo que supone el almacenamiento y transporte de grandes cantidades de gasolina sin las medidas de seguridad exigidas.
Además del apoyo logístico al narcotráfico, este tipo de prácticas implica un importante peligro de incendio o explosión tanto en zonas urbanas como en espacios naturales.
La presión policial se intensifica sobre las redes de apoyo al narcotráfico
Las operaciones contra el petaqueo se han multiplicado en los últimos meses en distintos municipios gaditanos. En actuaciones anteriores desarrolladas en Barbate, Sanlúcar, Puerto Real o Chiclana, las fuerzas de seguridad han intervenido miles de litros de combustible, embarcaciones, motores, vehículos y material destinado al mantenimiento de narcolanchas.
Los investigadores consideran que estas redes logísticas desempeñan un papel esencial para el funcionamiento de las organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes, ya que garantizan el suministro de gasolina, víveres y piezas mecánicas necesarias para mantener las embarcaciones operativas en alta mar.
En este contexto, la Guardia Civil mantiene una vigilancia permanente sobre enclaves costeros y zonas fluviales especialmente sensibles, como la desembocadura del Guadalete, donde la combinación de canales navegables y accesos discretos facilita las maniobras de abastecimiento.
El petaqueo gana peso en la estrategia judicial contra el crimen organizado
La persecución de esta actividad también ha cobrado relevancia en el ámbito judicial. En los últimos años se han producido cambios en la interpretación de la legislación para reforzar la respuesta penal frente al almacenamiento y transporte de grandes cantidades de combustible destinadas al apoyo de narcolanchas, una práctica que durante mucho tiempo generó debate jurídico.
Las fuerzas de seguridad sostienen que actuar sobre estas estructuras permite reducir la capacidad operativa de las organizaciones criminales incluso cuando no se produce una incautación directa de droga.
Por ese motivo, las investigaciones continúan centradas tanto en los responsables del transporte del combustible como en los puntos utilizados para su almacenamiento y distribución.
Con este nuevo operativo en la Bahía de Cádiz, la Guardia Civil vuelve a poner el foco sobre uno de los eslabones esenciales de la cadena logística del narcotráfico, reforzando la presión sobre quienes suministran los recursos necesarios para mantener activas las narcolanchas en el litoral gaditano.