La Guardia Civil investiga por maltrato a una mujer que dejó a su perro atado en una vivienda anegada en Jerez
El vídeo de un perro encadenado en una vivienda inundada destapa un presunto caso de maltrato en Jerez
La Guardia Civil ha abierto una investigación a una mujer en la barriada jerezana de El Portal como presunta autora de un delito de maltrato animal.
Esto ha sido como consecuencia de que agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) localizaran a un perro en condiciones extremas dentro de una vivienda afectada por las recientes inundaciones.
La actuación se inició el pasado 8 de febrero, cuando comenzó a difundirse en redes sociales un vídeo en el que se observaba a un ejemplar de pastor belga malinois encadenado a la reja de una ventana, en el interior de un domicilio anegado por el agua.
Las imágenes mostraban al animal en un estado físico preocupante, visiblemente delgado y sin posibilidad de movimiento, mientras el inmueble permanecía desalojado a causa de las lluvias.
Tras tener conocimiento de la grabación, agentes del SEPRONA de Jerez iniciaron las gestiones para localizar tanto la vivienda como a la persona responsable del perro.
Según las primeras indagaciones, la propietaria había sido evacuada del inmueble junto a otros vecinos debido a las inundaciones registradas en la zona y se encontraba temporalmente alojada en casa de un familiar en la misma barriada.
De acuerdo con su declaración ante la Guardia Civil, la mujer manifestó que, en el momento del desalojo urgente, olvidó que el perro permanecía atado dentro del domicilio.
No obstante, las comprobaciones realizadas posteriormente por los agentes pusieron de relieve que el estado del animal no podía atribuirse únicamente a las consecuencias recientes de la inundación.
Cuando los efectivos accedieron a la vivienda, el perro ya había sido retirado por su propietaria tras conocer la viralización del vídeo. No obstante, los agentes constataron in situ el deterioro físico que presentaba el animal.
El pastor belga mostraba un estado de desnutrición severa, heridas visibles en distintas partes del cuerpo y signos evidentes de falta prolongada de cuidados básicos.
Entre las lesiones más llamativas destacaban laceraciones sangrantes en el cuello, compatibles con el roce continuo de la cadena que lo mantenía sujeto a la ventana.
Animal mal cuidado y con parásitos en Jerez
También se detectó la presencia de parásitos y un estado general de abandono que, según los investigadores, evidenciaba que la situación venía produciéndose con anterioridad a las inundaciones.
Ante estos indicios, el SEPRONA procedió al traslado del perro al Centro de Protección Animal del Ayuntamiento de Jerez, donde quedó bajo supervisión de los servicios veterinarios municipales.
Los técnicos realizaron una exploración completa y elaboraron un informe detallado sobre el estado de salud del animal, documento que fue incorporado a las diligencias policiales.
El informe veterinario confirmó las impresiones iniciales de los agentes, certificando la existencia de desnutrición grave, heridas sin tratar y una condición física incompatible con unos cuidados adecuados.
A partir de estos resultados, la Guardia Civil acordó investigar formalmente a la propietaria como presunta autora de un delito de maltrato animal, tipificado en el Código Penal.
Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial competente, que será la encargada de determinar las responsabilidades penales que pudieran derivarse de los hechos.
En este tipo de delitos, la legislación contempla penas que pueden incluir multa, inhabilitación para la tenencia de animales e incluso prisión en los supuestos más graves.
Mientras tanto, el perro permanece en las instalaciones del Centro de Protección Animal, en la que evoluciona favorablemente gracias a la atención veterinaria recibida.
Fuentes próximas al caso señalan que el animal responde de manera positiva al tratamiento, con una recuperación progresiva de peso y cicatrización de las heridas.
El caso ha vuelto a poner el foco en la importancia de denunciar situaciones de posible maltrato y en el papel que desempeñan las redes sociales en la detección temprana de estos hechos.
En esta ocasión, la difusión del vídeo resultó determinante para activar la intervención de los agentes especializados y garantizar la protección del animal.
La investigación continúa abierta a la espera de que se practiquen las últimas actuaciones y se resuelva la situación judicial de la persona investigada.
