La Guardia Civil localiza un rifle con visor térmico y un silenciador artesanal en un control en San José del Valle
El SEPRONA intervino el arma, munición del calibre 308 Winchester y diverso material vinculado a la caza nocturna tras detener un vehículo con tres ocupantes en una carretera del municipio gaditano
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Un control contra el furtivismo desplegado por la Guardia Civil en San José del Valle ha terminado con la intervención de un rifle de caza mayor provisto de visor nocturno-térmico y un objeto de fabricación artesanal compatible con un silenciador.
La actuación, desarrollada por agentes del SEPRONA, se produjo después de interceptar un vehículo en el que viajaban tres personas y localizar también munición del calibre 308 Winchester y distintos elementos que, según el instituto armado, podrían estar relacionados con la práctica de la caza nocturna.
Un control de carretera en una zona con presencia de caza furtiva
La actuación tuvo lugar durante uno de los dispositivos preventivos que el Servicio de Protección de la Naturaleza mantiene para vigilar posibles actividades cinegéticas ilícitas y controlar el cumplimiento de la normativa relacionada con la protección de la fauna y el uso de armas.
Los agentes habían establecido un control en una carretera del término municipal de San José del Valle, en un área identificada por la Guardia Civil como zona de afluencia de caza furtiva. Durante el dispositivo dieron el alto a un vehículo ocupado por tres personas.
Tras identificarlas, los guardias civiles observaron que los ocupantes llevaban ropa compatible con la práctica cinegética. Esta circunstancia llevó a los agentes a inspeccionar tanto el turismo como los objetos que transportaban.
En el maletero apareció uno de los principales elementos de la intervención: un rifle destinado a caza mayor equipado con un sistema de visión nocturna-térmica.
Junto al arma había diverso material que, de acuerdo con la información facilitada sobre la actuación, podría emplearse en actividades de caza durante la noche.
Entre los efectos intervenidos figuraban un visor térmico portátil, unos prismáticos, una silla de espera y un trípode preparado para servir como apoyo del arma. Los agentes encontraron igualmente dos pasamontañas.
El silenciador artesanal estaba escondido bajo un asiento
La inspección continuó en el interior del vehículo. Bajo el asiento del copiloto, los miembros del SEPRONA encontraron una bolsa negra que ocultaba un objeto de fabricación artesanal cuyas características eran compatibles con las de un silenciador para armas de fuego.
Los agentes comprobaron además que el dispositivo podía acoplarse al rifle localizado en el maletero. En el vehículo fueron intervenidos también cinco cartuchos metálicos del calibre 308 Winchester.
El hallazgo del conjunto de materiales ha dado lugar a la apertura de diligencias para aclarar las circunstancias en las que eran transportados y determinar si los hechos pueden constituir infracciones administrativas o penales.
La actuación no implica por sí sola que se haya determinado ya la existencia de un delito. Será el análisis de los hechos y del material intervenido el que permita establecer las posibles responsabilidades conforme a la normativa de armas y a la legislación que regula la actividad cinegética y la protección de la fauna silvestre.
El SEPRONA investiga ahora las posibles infracciones
Todo el material localizado quedó intervenido por la Patrulla del SEPRONA. Las diligencias y los efectos incautados han sido puestos a disposición de la autoridad competente para continuar con las actuaciones correspondientes.
El dispositivo forma parte de los controles que la Guardia Civil desarrolla en el medio rural para prevenir el furtivismo. Dentro de la estructura de la Comandancia de Cádiz existe además un puesto de la Guardia Civil en el propio municipio de San José del Valle, según la documentación oficial de servicios vigente para el periodo 2026-2029.
La investigación deberá precisar ahora el posible uso al que estaban destinados el rifle, el dispositivo artesanal y el resto de los objetos encontrados en el vehículo.
También tendrá que determinar, en función de las circunstancias acreditadas durante las diligencias, qué normativa resulta aplicable y si procede exigir responsabilidades por la vía administrativa, penal o por ambas.
La Guardia Civil encuadra este tipo de controles dentro de las tareas preventivas destinadas a proteger el patrimonio natural, combatir la caza furtiva y supervisar el cumplimiento de las normas sobre armas, medio ambiente y actividad cinegética.