La Guardia Civil resuelve una estafa con una falsa compra online: uno de los implicados es vecino de Arcos
Los investigadores identifican a dos presuntos implicados después de rastrear el dinero obtenido mediante una combinación de mensajes fraudulentos, llamadas telefónicas e ingeniería social
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Vender un artículo por internet se ha convertido en una práctica habitual, pero también en un objetivo frecuente para las redes dedicadas al fraude digital.
La Guardia Civil, a través de su CiberComandancia, ha esclarecido una estafa denunciada por una persona residente en Castellón, que perdió dinero mientras intentaba vender un electrodoméstico en una conocida plataforma de compraventa de segunda mano.
La investigación ha permitido identificar a dos presuntos responsables con domicilio en Arcos de la Frontera y Granada, cuyas diligencias ya han sido remitidas a la autoridad judicial.
Una venta aparentemente normal terminó en varias transferencias bancarias
La investigación comenzó después de que la víctima presentara una denuncia mediante la Sede Electrónica de la Guardia Civil. Según los hechos conocidos, todo se inició con la publicación de un anuncio para vender un electrodoméstico.
Poco después apareció una supuesta compradora con un perfil que aparentaba ser fiable dentro de la plataforma. Tras un primer contacto, propuso continuar la conversación mediante una aplicación de mensajería instantánea, una práctica que suele utilizarse para sacar la operación del entorno protegido de las plataformas de compraventa.
Durante el intercambio de mensajes, la falsa compradora aseguró que realizaría el pago utilizando el sistema oficial de la plataforma. Minutos después, la víctima recibió un mensaje SMS que incluía un enlace para, supuestamente, completar el proceso de cobro.
Convencida de que estaba siguiendo el procedimiento habitual, accedió a la página indicada e introdujo sus datos bancarios creyendo que eran necesarios para finalizar la venta.
Los estafadores combinaron SMS, llamadas y mensajería para reforzar el engaño
La Guardia Civil explica que los presuntos autores recurrieron a una estrategia basada en diferentes técnicas de ingeniería social para generar confianza y evitar que la víctima sospechara del fraude.
Tras acceder al enlace recibido por SMS, la persona afectada recibió una llamada telefónica de alguien que se presentó como responsable de verificar el pago. Durante la conversación aseguró que habían surgido problemas técnicos y comenzó a indicarle los pasos que debía seguir para solucionarlos.
Mientras tanto, los contactos continuaron de forma constante mediante llamadas, mensajes SMS y aplicaciones de mensajería. Esa comunicación permanente reforzó la apariencia de legitimidad de toda la operación y creó una sensación de urgencia que llevó a la víctima a actuar sin detenerse a comprobar la autenticidad del proceso.
Bajo diferentes explicaciones relacionadas con la validación de la cuenta bancaria y la correcta recepción del supuesto pago, los estafadores consiguieron que realizara varias transferencias a cuentas controladas por ellos.
El engaño quedó al descubierto cuando comprobó que no existía ninguna venta registrada en la plataforma y que la persona que decía estar interesada en comprar el electrodoméstico había dejado de responder a todos los mensajes.
El análisis del dinero permitió identificar a los presuntos implicados
Una vez recibida la denuncia, el Equipo @ de la CiberComandancia puso en marcha las diligencias de investigación, centrando buena parte del trabajo en el análisis técnico de las comunicaciones mantenidas durante la operación fraudulenta.
Los agentes reconstruyeron el recorrido del dinero transferido por la víctima mediante un seguimiento detallado de los movimientos bancarios. Ese rastreo permitió conocer el destino de los fondos e identificar a los presuntos responsables de la estafa, domiciliados en Arcos y Granada.
Con la investigación ya concluida, el atestado ha sido remitido a la Autoridad Judicial de Arcos, que continuará con la tramitación del procedimiento.
La Guardia Civil recuerda que este tipo de fraudes suele apoyarse en técnicas como el smishing, que utiliza mensajes SMS para dirigir a las víctimas hacia páginas falsas; el vishing, basado en llamadas telefónicas con las que los delincuentes se hacen pasar por empleados de empresas o servicios; y la ingeniería social, cuyo objetivo es manipular psicológicamente a la víctima para que facilite información o autorice operaciones bancarias creyendo que está actuando de forma segura.
Los especialistas en ciberdelincuencia insisten en la importancia de desconfiar de los enlaces recibidos por SMS, evitar abandonar los canales oficiales de las plataformas de compraventa y no facilitar datos bancarios ni realizar transferencias siguiendo instrucciones recibidas por teléfono o aplicaciones de mensajería sin verificar previamente la identidad del interlocutor.