Playa en la que hay un agente de la Guardia Civil tirando de una red.
Agente de la Guardia Civil retirando trasmallo.

La Guardia Civil retira más de un kilometro de redes ilegales en la Bahía de Cádiz y denuncia a dos personas

Un operativo conjunto con la Inspección Pesquera de la Junta de Andalucía permitió retirar un arte de pesca sin autorización y decomisar las capturas obtenidas de forma irregular

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La Guardia Civil, los servicios de Inspección Pesquera de la Junta de Andalucía, la Bahía de Cádiz y el SEPRONA protagonizaron un nuevo operativo contra la pesca furtiva que se saldó con la retirada de un trasmallo de más de 1.000 metros de longitud y la denuncia administrativa de dos personas que realizaban actividad pesquera sin la autorización exigida por la normativa.

Además del decomiso del arte de pesca, las capturas obtenidas fueron intervenidas y depositadas en dependencias de la administración autonómica al no ser posible devolverlas al medio marino con garantías.

Trasmallo: un control rutinario permitió detectar la actividad irregular

La actuación se desarrolló durante un dispositivo conjunto entre agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), con base en El Puerto, y funcionarios de la Inspección Pesquera de la Delegación Territorial de la Consejería competente en materia de pesca de la Junta de Andalucía.

Durante el servicio, los agentes observaron a dos personas que acababan de realizar labores de pesca profesional utilizando artes menores en aguas de la Bahía de Cádiz.

Tras proceder a su identificación, solicitaron la documentación necesaria para comprobar que la actividad se desarrollaba conforme a la legislación vigente.

Según informó la Guardia Civil, ambos reconocieron carecer de las licencias necesarias para ejercer esta actividad profesional. Como consecuencia, se tramitaron las correspondientes denuncias administrativas por presuntas infracciones de la normativa pesquera y se procedió a la intervención cautelar tanto del producto obtenido como del material empleado.

Entre los efectos retirados figuraba un trasmallo cuya longitud superaba los 1.000 metros, una dimensión que evidenció la magnitud de la actuación desarrollada por los implicados.

Las capturas y el material intervenido por la Guardia Civil fueron retirados del circuito comercial

Las capturas obtenidas durante la actividad ilegal no pudieron ser devueltas al ecosistema marino, por lo que quedaron bajo custodia de la Junta de Andalucía siguiendo el procedimiento previsto para este tipo de intervenciones.

Por su parte, el trasmallo y el resto del material decomisado fueron trasladados por personal de la Inspección Pesquera al Centro de Investigación y Cultivo de Especies Marinas (CICEM) El Toruño, situado en El Puerto. Allí serán destruidos conforme al protocolo establecido para evitar que vuelvan a utilizarse en actividades ilegales.

Este tipo de medidas forman parte de los mecanismos de control que aplican las administraciones para impedir que productos obtenidos fuera de los cauces legales puedan incorporarse al mercado y garantizar así el cumplimiento de las normas sanitarias y de trazabilidad exigidas al sector pesquero.

La lucha contra el furtivismo busca proteger al sector pesquero y los recursos marinos

La intervención responde también a una demanda reiterada por parte de acuicultores, mariscadores y profesionales del sector que desarrollan su actividad de forma reglada en la Bahía de Cádiz.

Desde hace años, estos colectivos vienen alertando del impacto económico y ambiental que provoca la pesca furtiva sobre un espacio de elevado valor ecológico y productivo.

La actividad pesquera profesional está sometida a un sistema de licencias, controles sanitarios y limitaciones destinadas a garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos.

Cuando estas normas se incumplen, además del perjuicio económico para quienes trabajan dentro de la legalidad, aumenta el riesgo de comercialización de productos cuya procedencia y condiciones sanitarias no pueden acreditarse.

La Guardia Civil y la Junta de Andalucía mantienen de forma periódica dispositivos de vigilancia en distintos puntos del litoral gaditano con el objetivo de detectar este tipo de infracciones, retirar artes de pesca ilegales y preservar tanto la biodiversidad marina como la actividad económica de las familias que dependen del marisqueo, la acuicultura y la pesca profesional en la provincia de Cádiz.