La Junta de Andalucía permite volver a sus casas a 35 vecinos de Grazalema tras el devastador temporal
Autorizado el regreso de 35 vecinos a sus hogares en Grazalema tras las intensas lluvias
El municipio de Grazalema, uno de los más golpeados por las recientes borrascas que azotaron Andalucía, empieza a recuperar poco a poco la normalidad.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, anunció este domingo 22 de febrero que 35 vecinos de otras 22 viviendas han recibido autorización para regresar a sus hogares, tras más de dos semanas de evacuación preventiva.
Con este paso, el número total de personas desalojadas se reduce a 86, después de que más de 1.600 fueran inicialmente evacuadas por el impacto del temporal.
El anuncio fue realizado por el propio Sanz a través de su cuenta oficial en X, donde informó que la Dirección de la Emergencia había dado luz verde al retorno de los residentes cuyas casas se encuentran en las calles Pie de Palo y Las Parras, dos de las zonas más afectadas por los deslizamientos de terreno y los daños estructurales causados por la lluvia.
Durante todo el fin de semana, el comité técnico del Servicio de Emergencias de Andalucía (EMA) ha trabajado en la evaluación de los inmuebles y la estabilidad del terreno, con el objetivo de garantizar la seguridad de los vecinos antes de permitir su regreso.
Las inspecciones se centraron en detectar posibles riesgos geológicos y estructurales, tras los episodios de lluvias torrenciales que el pasado 5 de febrero obligaron al desalojo masivo de residentes.
Según recordó Sanz, el viernes 20 de febrero aún permanecían 121 personas evacuadas, de las cuales “tres o cuatro familias” continuaban alojadas fuera del municipio.
Con la última autorización, el balance se reduce considerablemente, lo que representa “un paso importante hacia la recuperación total de Grazalema”, según destacó el consejero andaluz.
35 familias más que regresan a Grazalema
Por su parte, el Servicio de Emergencias 112 Andalucía explicó que el proceso de evaluación se ha basado en información técnico-científica rigurosa, obtenida a través de diferentes jornadas de análisis sobre el terreno.
En las semanas previas, ya se había autorizado el regreso progresivo de más de 1.700 vecinos, así como de un centenar adicional el pasado miércoles y cuarenta el jueves, en un procedimiento escalonado que busca evitar cualquier riesgo adicional.
El Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones, activado desde el inicio del temporal, ha contado con la colaboración del Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a petición de la Agencia de Emergencias de Andalucía.
Este grupo de especialistas ha formado un comité técnico-científico que trabaja en paralelo al comité de operaciones, con la participación de expertos en hidrogeología del IGME (Instituto Geológico y Minero de España), así como personal del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Andaluz de Geofísica (IAG) de la Universidad de Granada.
El equipo ha desplegado una amplia batería de métodos avanzados para analizar el terreno y las construcciones afectadas.
Entre las herramientas utilizadas destacan los escaneos georradar, la tomografía sísmica y la técnica de posicionamiento GNSS, una tecnología geodésica que permite detectar desplazamientos o deformaciones con una precisión de apenas centímetros.
Estos estudios, junto con pruebas geológicas y vuelos de drones, han sido clave para determinar qué viviendas podían ser reocupadas sin peligro.
El Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) y arquitectos del Consejo Andaluz de Colegios de Arquitectos (CACOA) también han participado en la inspección técnica de los edificios, analizando tanto la estabilidad estructural como las posibles afecciones derivadas de la humedad o del movimiento del terreno.
Aunque la situación mejora paulatinamente, las autoridades mantienen activo el seguimiento preventivo en las zonas más inestables.
Los informes técnicos recomiendan continuar con la monitorización durante las próximas semanas, sobre todo en las áreas colindantes a los arroyos y laderas, donde se han detectado asentamientos y filtraciones que podrían agravarse en caso de nuevas lluvias intensas.
Con estas medidas, la Junta de Andalucía busca asegurar un retorno paulatino pero seguro, priorizando la protección de los vecinos de Grazalema y el restablecimiento progresivo de la normalidad tras uno de los temporales más severos de los últimos años en la sierra gaditana.