La Junta de Andalucía reabre la carretera a Benamahoma aunque advierte de nuevos riesgos por lluvia
La Junta reabre al tráfico la carretera A-372 hacia Benamahoma tras semanas de restricciones por los desprendimientos
La Junta de Andalucía ha anunciado la reapertura total al tráfico de la carretera A-372, que conecta El Bosque con Benamahoma, a partir de las 13:00 horas de este viernes.
La vía permanecía afectada desde finales de enero por los efectos del tren de borrascas que azotó la Serranía de Cádiz, provocando desprendimientos y cortes de tráfico en uno de los principales accesos a esta pedanía del municipio de Grazalema.
Según ha informado la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, los servicios de conservación han completado la retirada del material inestable del talud y ejecutado trabajos de refuerzo que permiten restablecer la circulación con garantías plenas de seguridad.
La reapertura marca el final de semanas de restricciones que habían limitado severamente la movilidad de los residentes y la actividad económica en esta zona de la Sierra de Cádiz.
Durante el período de cierre parcial, la administración autonómica había establecido ventanas horarias de paso —con horario entre las 7:45 hora y las 9:30 horas, y entre las 15:30 horas y las 16:30 horas— para permitir la entrada y salida de vehículos de manera controlada.
Esta medida, coordinada con los ayuntamientos de Grazalema y Benamahoma y gestionada por los operativos de emergencia, evitó el aislamiento total de los cerca de 400 habitantes de la pedanía.
Los trabajos de estabilización, realizados aprovechando la tregua meteorológica de los últimos días, se centraron en limpiar la ladera, retirar piedras sueltas y consolidar el talud, una actuación que permitirá mantener la carretera operativa durante todo el día.
Apretura provisional de la carretera de Benamahoma
No obstante, la Consejería ha subrayado que esta reapertura tiene carácter provisional y que las condiciones del terreno siguen siendo vulnerables a nuevas lluvias o movimientos.
La titular de Fomento, Rocío Díaz, visitó el tramo afectado a principios de febrero para evaluar sobre el terreno los daños ocasionados y coordinar las medidas de emergencia.
En aquella visita, Díaz reiteró el compromiso de la Junta con la seguridad vial y la rapidez de respuesta ante episodios climáticos adversos, una preocupación compartida por los alcaldes de la comarca, que reclamaban una actuación urgente para restablecer la comunicación con Benamahoma.
La carretera A-372, uno de los ejes principales que atraviesa el Parque Natural Sierra de Grazalema, había sufrido un corte total del tráfico entre los kilómetros 29 y 35 tras los primeros desprendimientos, motivados por la acumulación de lluvias durante el mes de enero.
Las rocas y el lodo caídos sobre la calzada representaban un riesgo inminente para la circulación, lo que llevó a la administración autonómica a ordenar la interrupción inmediata del paso.
A lo largo de las últimas semanas, las cuadrillas de mantenimiento han trabajado en la retirada del material acumulado, el despeje de cunetas y drenajes, y la revisión estructural de los taludes.
La previsión es que, en una segunda fase, se proceda a la colocación de mallas metálicas de contención y otros sistemas de estabilización permanente, con el objetivo de prevenir nuevos desprendimientos en caso de que las lluvias regresen con intensidad.
La reapertura supone un alivio para los vecinos, hosteleros y empresarios turísticos de Benamahoma, cuya actividad había quedado prácticamente paralizada durante las semanas de restricción.
Los alojamientos rurales, restaurantes y comercios del entorno habían registrado una notable caída de visitantes en pleno invierno, un periodo ya de por sí de menor afluencia.
Desde la Junta, se insiste en que la seguridad de los usuarios es prioritaria y que, ante cualquier empeoramiento del tiempo o nueva borrasca, podrían reimplantarse temporalmente las ventanas de paso hasta que se complete la consolidación definitiva de la ladera.
Con esta actuación, el Gobierno andaluz busca recuperar la normalidad en la movilidad rural y reforzar la resiliencia de las infraestructuras viarias frente a fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, como los asociados al reciente tren de borrascas que afectó de forma severa a toda la provincia de Cádiz.