Fachada del centro de salud de Camposoto.
Centro de Salud de Camposoto.

La Junta de Andalucía inaugura el centro de salud de Camposoto, en San Fernando, pero aún no se puede usar

La larga espera del centro de salud de Camposoto entra en su fase decisiva tras más de dos décadas de retrasos

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La inauguración del centro de salud de Camposoto en San Fernando marca un nuevo capítulo en un proyecto sanitario que ha atravesado múltiples y variados obstáculos administrativos, técnicos y políticos desde su anuncio inicial hace más de veinte años.

El acto institucional previsto para este jueves supone, al menos sobre el papel, el cierre de una etapa caracterizada por las reincidentes demoras prolongadas, paralizaciones de obra y una creciente presión vecinal. Sin embargo, la apertura efectiva del centro continúa sin fecha concreta, lo que mantiene la incertidumbre entre los residentes de la zona.

El proyecto de este equipamiento sanitario se remonta a la década de los noventa, cuando comenzaron a plantearse las primeras exigencias y necesidades asistenciales en el área de Camposoto.

No fue hasta 2005 cuando se anunció oficialmente su construcción, en un contexto de crecimiento urbano muy amplio que hacía cada vez más evidente la falta de infraestructuras sanitarias suficientes. Las obras no arrancaron hasta 2010, cinco años después del anuncio inicial, lo que ya evidenciaba una primera dilación significativa.

Apenas dos años después, en el año 2012, los trabajos quedaron paralizados sin que se ofreciera una solución inmediata. Durante aproximadamente una década, el edificio permaneció inacabado, con la estructura básica levantada pero sin avances visibles.

Este abandono prolongado derivó en un deterioro progresivo de las instalaciones, que incluso llegaron a sufrir incendios provocados por la acumulación de residuos en su interior.

La situación generó un creciente malestar entre los vecinos, que reclamaban la reactivación urgente de un proyecto considerado esencial para el barrio.

El intento de reactivar las obras en 2020 tampoco logró desbloquear definitivamente la situación. La empresa adjudicataria renunció a ejecutar los trabajos antes de su inicio efectivo, alegando la necesidad de modificar las condiciones del contrato.

Esta circunstancia obligó a la administración autonómica a rescindir el acuerdo, un proceso que implicó nuevos retrasos debido a los procedimientos administrativos necesarios.

Ante este escenario, la Junta de Andalucía optó por un cambio de estrategia y encargó la ejecución del proyecto a la empresa pública Tragsa.

Inversión en Camposoto

En 2022 se anunció una inversión de 4,7 millones de euros para retomar las obras, lo que permitió reactivar los trabajos tras años de inactividad. Si bien los primeros movimientos en la parcela comenzaron ese mismo verano, no fue hasta principios de 2023 cuando las obras avanzaron de forma continuada.

El desarrollo de los trabajos durante ese periodo permitió completar finalmente el edificio, cuyas obras concluyeron en torno al verano de 2024.

Desde entonces, las instalaciones permanecen terminadas a la espera de su puesta en funcionamiento, una fase que requiere la dotación de equipamiento, personal sanitario y la integración del centro en el sistema asistencial.

La inauguración anunciada para este jueves responde al compromiso adquirido por el consejero de Sanidad a comienzos de año, cuando aseguró que el centro abriría sus puertas en el primer trimestre.

No obstante, la ausencia de una fecha concreta para el inicio de la actividad asistencial ha generado nuevas dudas entre la ciudadanía, especialmente porque aún no es posible solicitar cita en el centro.

El movimiento vecinal ha desempeñado un papel clave en la visibilización de este proyecto a lo largo de los años. Las protestas y reivindicaciones han sido constantes, especialmente durante los periodos de paralización, cuando el edificio abandonado se convirtió en un símbolo del incumplimiento institucional.

Para los residentes de Camposoto, este centro de salud no es solo una infraestructura, sino una necesidad básica largamente desatendida.

La apertura efectiva del centro dependerá ahora de los últimos ajustes administrativos y organizativos. Si bien es cierto que todo apunta a que su entrada en funcionamiento será inminente, la experiencia acumulada durante los últimos años ha generado una cierta cautela entre los vecinos, que prefieren esperar a ver el centro operativo antes de dar por cerrado este prolongado proceso.

Con más de dos décadas de historia a sus espaldas, el centro de salud de Camposoto se enfrenta ahora a su prueba definitiva: convertirse en una realidad funcional que responda a las necesidades sanitarias de una población que ha esperado demasiado tiempo.