La mayoría de los perros rescatados este año en San Fernando encuentran un hogar gracias a su protocolo de adopción
La mayoría de los perros rescatados en San Fernando ya vive con una nueva familia
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El abandono de animales sigue siendo uno de los principales problemas a los que se enfrentan los servicios municipales de protección animal, pero en San Fernando los datos de este año reflejan una evolución positiva en el destino de muchos de los perros rescatados.
Según la información facilitada por el Ayuntamiento de San Fernando, 17 de los 20 perros recogidos en la vía pública durante el año han conseguido ser adoptados y viven ya con nuevas familias, resultado que el Consistorio atribuye al protocolo específico implantado para agilizar tanto la atención veterinaria como la búsqueda de un hogar definitivo.
El sistema municipal contempla la recogida de animales abandonados, su evaluación sanitaria, los cuidados necesarios y la difusión de cada caso para favorecer las adopciones.
Este procedimiento pretende reducir el tiempo de permanencia de los perros en instalaciones de acogida y aumentar sus posibilidades de integración en un entorno familiar.
La alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, ha destacado en distintas ocasiones la importancia de reforzar las políticas de bienestar animal, una línea de actuación que en los últimos años ha incorporado diferentes medidas destinadas a mejorar la protección de las mascotas y fomentar la tenencia responsable.
San Fernando: un modelo reforzado tras el cierre de la antigua perrera
La gestión de los animales abandonados experimentó un cambio relevante después de que el Ayuntamiento decidiera retirar a todos sus perros del Centro de Protección Animal Bahía de Cádiz, gestionado en el ámbito de la Mancomunidad.
El Consistorio isleño justificó aquella decisión por los reiterados incumplimientos detectados y trasladó los animales a unas nuevas instalaciones cuya ubicación no se hizo pública para evitar abandonos en las inmediaciones.
Ese cambio permitió reorganizar el modelo municipal de acogida y centrar los esfuerzos en el seguimiento individualizado de cada animal. Además de garantizar mejores condiciones de estancia, el nuevo sistema ha facilitado campañas de difusión dirigidas a encontrar familias adoptantes.
A finales del pasado año, el Ayuntamiento informó de que únicamente permanecían una decena de mascotas esperando una adopción, una cifra sensiblemente inferior al número de animales gestionados a lo largo del ejercicio gracias a las incorporaciones a nuevos hogares.
El municipio también ha protagonizado diversas actuaciones de rescate que han puesto de manifiesto la intervención coordinada de Policía Local, servicios municipales y clínicas veterinarias. Entre ellas figura el auxilio a dos cachorros recién nacidos abandonados en una papelera, así como el rescate de perros que permanecían desatendidos en una vivienda en condiciones extremas.
La adopción, determinante para combatir el abandono animal en San Fernando
Las administraciones y las entidades dedicadas a la protección animal coinciden en señalar que la adopción responsable constituye una de las herramientas más eficaces para reducir el abandono. Cada incorporación de un perro a una familia libera recursos para atender nuevos casos y evita que los animales prolonguen su estancia en centros de acogida.
En San Fernando, el Ayuntamiento mantiene abiertas las vías para que cualquier persona interesada pueda conocer a los animales disponibles y valorar su adopción.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de bienestar animal que durante los últimos años también ha impulsado medidas de carácter "pet friendly", como la mejora de servicios destinados a las mascotas o la promoción de campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía.
Los responsables municipales insisten en que adoptar implica un compromiso a largo plazo que exige garantizar cuidados, atención veterinaria y unas condiciones adecuadas durante toda la vida del animal.
Con ese objetivo, el protocolo desarrollado por San Fernando busca que cada rescate termine, siempre que sea posible, con un hogar estable y definitivo para los perros abandonados.