La Pasarela Flamenca Jerez confirma el giro del traje siendo más cómodo, más joven y más familiar
Jerez eleva el nivel de la moda flamenca con una pasarela pensada para todas las edades
La Pasarela Flamenca de Jerez volvió a demostrar en su segunda jornada que el traje de flamenca atraviesa un momento de madurez creativa. Las gradas abarrotadas y una pasarela viva marcaron una tarde en la que las colecciones apostaron con decisión por la comodidad, el movimiento y una mirada más amplia, pensada para distintas edades y formas de vivir la moda.
Todo apunta a que el diseño flamenco entiende ya el traje como una prenda para disfrutar sin que haya rigideces. Patronajes que resultan más amables, volúmenes bien estudiados y tejidos que acompañan el cuerpo se repitieron en los seis desfiles de la tarde. No fue una casualidad. Según pudo percibirse, los creadores buscan alargar la vida real del vestido, hacerlo mucho más funcional sin renunciar a la raíz.
Esa evolución se reflejó con claridad en la presencia constante del traje infantil, integrado como una línea más dentro de las colecciones. Una flamenca compartida, más familiar, que se transmite y se vive desde pequeñas, ganó peso en una pasarela cada vez más transversal.
La tarde se abrió con Alma, de Carmen Espejo, una propuesta sobria y elegante donde el patronaje marcó el ritmo. Negros con textura, volantes amplios y mangas protagonistas construyeron una flamenca de gesto firme, con contrastes de color en el interior del volante y una cuidada selección de complementos que reforzaban la silueta.
En el mismo pase, Paco Miranda presentó Vida, una colección que resultó cercana y festiva, con lunares, rayas y tonos cálidos que remitían a la calle y a la celebración compartida. Los bajos con cuerpo, las mangas con volumen y un estilismo lleno de energía conectaron muy bien con el público, especialmente en un cierre coral que dejó huella.
Mar Caamaño tomó el relevo con Fénix, una lectura de la flamenca desde el renacer y el empoderamiento, mientras que Sara Crespillo debutó en la pasarela con Los Corrales, una colección llena de ritmo, de colores intensos y detalles artesanales que defendían la moda como patrimonio vivo.
Uno de los momentos más aplaudidos llegó con el desfile infantil de Pilar Villar. Querencia conquistó por su enorme naturalidad de las niñas en escena y por un patronaje cómodo, pensado para caminar, jugar y disfrutar, sin perder carácter ni identidad.
Más modelos en la Pasarela Flamenca de Jerez
Rocío Lama presentó Alborada de Olivares, inspirada en la luz del amanecer andaluz, con volantes generosos y mangas de fuerte presencia. El cierre lo firmó La Parrala con La Velá, una colección ambientada en la Velá de Santa Ana de los años sesenta, en la que destacaron enormemente los conjuntos de dos piezas, los tejidos delicados y una paleta cromática elegante. En este pase participó Jessica Bueno, madrina de esta edición.
La mañana estuvo dedicada a la innovación. En el marco de Innova Flamenca, Javier Gallego, gerente de la Fundación Movex, ofreció una charla sobre sostenibilidad y nuevos materiales, con la presencia del alcalde de Ubrique.
Después, el alumnado del IES Pablo Picasso de Sevilla mostró un desfile de moda sostenible, fresco y visual, que despertó interés entre profesionales y asistentes.
Salitre&Azahar gana el Certamen Volantes de Cádiz 2026 con su propuesta “La Rosa de Sankofa”
La firma Salitre&Azahar, integrada por Anabel Genal y Raquel Andrades, se alzó con el premio del Certamen Volantes de Cádiz 2026. Que está patrocinado por la Diputación Provincial de Cádiz y Trapo’s, el certamen refuerza su papel como plataforma de talento provincial.
“La Rosa de Sankofa” propone un diálogo entre África y el traje de flamenca, con una paleta que es sumamente vistosa, siluetas en S y un cuidado trabajo artesanal en volantes, crochet y aplicaciones geométricas.
Como premio, la firma recibirá 400 euros en tejidos y desfilará en la Pasarela Flamenca Jerez del próximo año 2027, consolidando una trayectoria que mira al futuro sin perder memoria.