La Policía identifica al menor que lanzó amenazas contra un instituto de Algeciras usando Séneca
El investigado, un menor de 16 años, habría accedido sin permiso a la cuenta de otro estudiante para difundir mensajes contra el centro y su profesorado
La Policía Nacional, Algeciras, la plataforma educativa Séneca y la Fiscalía de Menores centran una investigación que ha permitido identificar al presunto responsable de una serie de mensajes amenazantes enviados contra un instituto del municipio gaditano.
El investigado es un menor de 16 años que, según las pesquisas e investigaciones policiales, utilizó de forma no autorizada la cuenta de otro alumno para publicar amenazas e insultos dirigidos tanto al centro educativo como a miembros del equipo docente.
La investigación comenzó tras la denuncia presentada por la dirección del instituto y parte del profesorado, que alertaron de la aparición de varios mensajes enviados a través del sistema de mensajería integrado en Séneca, la plataforma que emplean los centros educativos andaluces para la gestión académica y la comunicación entre docentes, alumnado y familias.
La investigación permitió localizar al presunto autor de las amenazas
Los hechos se remontan a mediados de junio, cuando comenzaron a circular mensajes en los que se hacía referencia a posibles actos violentos contra el instituto, además de expresiones ofensivas dirigidas al profesorado y al equipo directivo.
La gravedad del contenido expresado llevó al centro a poner inmediatamente los hechos en conocimiento de la Policía Nacional.
A partir de la denuncia, los investigadores realizaron distintas comprobaciones para determinar el origen de las comunicaciones.
Las diligencias concluyeron que los mensajes no habían sido enviados por el titular de la cuenta utilizada, había sido otro estudiante que habría conseguido acceder a ese perfil sin autorización con la intención de hacer recaer sobre él la responsabilidad de las graves amenazas vertidas sobre el centro y sus docentes.
La investigación permitió identificar al presunto autor, un alumno de 16 años, que posteriormente reconoció su participación durante las actuaciones policiales. Según trasladó a los agentes, actuó impulsado por un episodio de enfado después de haber suspendido una asignatura.
Séneca, una herramienta habitual en los centros educativos andaluces
El caso también ha puesto el foco sobre el uso de Séneca, la plataforma oficial de la Junta de Andalucía para la gestión administrativa y académica de los centros educativos públicos.
Además de funciones relacionadas con calificaciones, asistencia o trámites internos, incorpora un servicio de mensajería que facilita la comunicación entre el profesorado y el alumnado durante el curso escolar.
Precisamente ese canal fue el utilizado para difundir los mensajes investigados. Las pesquisas apuntan a que el menor empleó credenciales ajenas para acceder a la cuenta de otro estudiante, circunstancia que permitió inicialmente ocultar la verdadera autoría de las comunicaciones.
La suplantación de identidad digital en entornos educativos constituye un elemento especialmente relevante en este tipo de investigaciones, ya que obliga a verificar técnicamente el origen de las cuentas y los accesos antes de atribuir responsabilidades a un usuario concreto.
El caso queda ahora en manos de la Fiscalía de Menores
Una vez finalizadas las diligencias policiales, la documentación elaborada por los investigadores ha sido remitida a la Fiscalía de Menores de Algeciras, organismo competente para determinar las medidas que correspondan conforme a la legislación aplicable a los menores de edad.
La actuación policial permitió esclarecer tanto la identidad del autor de los mensajes como el método empleado para difundirlos desde una cuenta ajena, evitando que la investigación recayera sobre el alumno cuyo perfil había sido utilizado.
Los hechos vuelven a poner de relieve la importancia de actuar con rapidez ante cualquier amenaza relacionada con centros educativos, incluso cuando se produce mediante plataformas digitales utilizadas en el ámbito escolar.
La colaboración entre la dirección del instituto y la Policía Nacional permitió iniciar la investigación de forma inmediata y esclarecer el origen de unos mensajes que habían generado preocupación entre la comunidad educativa.