Policía Nacional de espalda abriendo la puerta de su vehículo policial.
Agente de la Policía Nacional.

La Policía Nacional detiene a dos albaneses armados con AK-47 y un alijo millonario de hachís en Algeciras

Detenidos con más de una tonelada de hachís y fusiles de guerra, la Policía desmantela una ‘guardería’ en Algeciras

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La Policía Nacional ha dado un nuevo golpe al narcotráfico en el Campo de Gibraltar con la detención de dos hombres que custodiaban más de mil kilogramos de hachís (una tonelada) en una vivienda rural situada en la zona de Pelayo, en Algeciras.

Los agentes descubrieron que los detenidos, ambos de nacionalidad albanesa, utilizaban tres fusiles de asalto Kalashnikov (AK-47), completamente operativos y municionados, con el objetivo de proteger la mercancía ilícita frente a posibles robos así como de intervenciones policiales.

La operación, bautizada como “LUX”, se enmarca dentro de las actuaciones que acomete la Policía Nacional contra las redes criminales dedicadas al tráfico de drogas en el sur de España.

Según fuentes policiales, la investigación comenzó semanas atrás, cuando los agentes identificaron una propiedad  que eran utilizada como “guardería”, término con el que se designan los inmuebles en los que se almacena y vigila la droga antes de su distribución.

Las investigaciones permitieron confirmar que en el interior de la casa de campo se encontraban varios fardos de hachís, introducidos por la franja costera existente entre Algeciras y Tarifa, una de las rutas más utilizadas por los narcotraficantes para desembarcar alijos procedentes del norte de África.

Al irrumpir en el lugar, los agentes hallaron a los dos hombres armados con fusiles automáticos, que estaban preparados y listos para abrir fuego, lo que elevó de forma notable el riesgo de la intervención.

AK-47 incautados junto a la droga en Algeciras

Los tres AK-47 incautados —que se trata de un tipo de arma de guerra de origen soviético, conocido por su alta potencia y fiabilidad— estaban en perfecto estado de funcionamiento y cargados con munición real.

Esta circunstancia, según señalan los investigadores, evidencia el creciente nivel de violencia y la escalada armamentística que están adoptando algunas redes criminales dedicadas al tráfico de drogas en la zona del Campo de Gibraltar, una zona que desde hace años constituye un punto estratégico para las rutas internacionales del narcotráfico.

En los últimos meses, los cuerpos de seguridad han constatado un aumento amplio del uso de armas de fuego por parte de estas organizaciones, tanto para defender sus alijos de otras bandas rivales como para tratar de repeler las acciones policiales.

Este fenómeno preocupa sobe todo a los mandos policiales, ya que eleva de forma considerable el riesgo para la integridad de los agentes durante las operaciones.

Fuentes de la Comisaría Provincial de Cádiz señalan que los grupos dedicados al narcotráfico en la zona están mostrando una mayor capacidad operativa así como de especialización, igualmente de conexiones internacionales cada vez más sólidas.

La presencia de ciudadanos de Europa del Este en labores de vigilancia armada, como en este caso, es un reflejo de la dimensión transnacional que ha adquirido el fenómeno.

Tras la intervención, los dos detenidos fueron trasladados a las dependencias policiales y puestos a disposición del Juzgado de Guardia de Algeciras, decretándose su ingreso inmediato en prisión. La investigación continúa abierta, y los agentes no descartan que pueda haber nuevas detenciones en las próximas semanas.

Desde la Policía Nacional se destaca que esta actuación supone un duro golpe a las organizaciones criminales que tienen su ámbito de acción en el litoral gaditano, y reafirma el compromiso del cuerpo con la lucha contra el crimen organizado en una de las zonas más sensibles de España en materia de narcotráfico.

La operación "LUX" viene a sumarse a otras actuaciones recientes desarrolladas en el Campo de Gibraltar, en el que las fuerzas de seguridad mantienen un despliegue constante para frenar la actividad de los clanes dedicados a la introducción y distribución de hachís y cocaína.

Las autoridades insisten en que el esfuerzo policial continuará siendo muy intenso, teniendo el objetivo de garantizar la seguridad ciudadana y proteger a los agentes que día a día se enfrentan a estas redes cada vez más violentas.