La primera protesta en España contra la acción militar de EE.UU. en Venezuela arrancó en Cádiz
“¡Fuera yankis de Venezuela!”: la protesta que llenó la glorieta Simón Bolívar en Cádiz
Más de cincuenta personas se concentraron este sábado en la glorieta Simón Bolívar de Cádiz para expresar su rechazo a la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que finalizó con la detención del presidente Nicolás Maduro para su traslado a Nueva York bajo cargos de narcoterrorismo.
La convocatoria, organizada de manera urgente por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) y la Plataforma Bolivariana de Cádiz, reunió a ciudadanos, colectivos sociales y representantes políticos bajo una misma consigna: la defensa del derecho internacional y la soberanía de los pueblos.
Pese a la intensa lluvia toda la tarde en Cádiz, los asistentes permanecieron firmes durante más de una hora, coreando lemas como “¡Fuera yankis de Venezuela!”, “¡OTAN no, bases fuera!” y “¡Contra el imperialismo, internacionalismo!”.
El acto acabó la lectura de un manifiesto en el que se denunció la “agresión norteamericana” y se pidió una respuesta firme por parte de España y la Unión Europea ante lo que calificaron como un “acto de guerra”.
Toni Valero: “Andalucía es tierra de paz”
Entre los presentes destacó la participación de Toni Valero, diputado nacional de Izquierda Unida por Málaga y coordinador del partido en Andalucía, quien quiso trasladar su apoyo a la protesta.
En su intervención, Valero dijo que “Andalucía es una tierra de paz y de solidaridad internacionalista”, y calificó la actuación de Estados Unidos como un “crimen de guerra”, citando expresamente el Estatuto de Roma. El dirigente andaluz llamó a las instituciones españolas a no guardar silencio ante la ruptura del derecho internacional:
“No se puede ser neutral ante una agresión. El derecho internacional no se defiende con tibieza, sino con principios”, indicó Valero.
A la concentración también acudieron representantes del Partido Comunista de Andalucía (PCA) y miembros de la propia APDHA, que subrayaron el carácter unitario y pacífico de la protesta.
La asociación recordó su posición crítica con el régimen venezolano, pero aclaró que la condena a la intervención militar es “una cuestión de principios y de respeto al derecho internacional”.
Derechos Humanos: “No importa lo que se piense de Maduro”
En su comunicado, la APDHA insistió en que su postura no responde a una defensa del gobierno de Maduro, sino a la necesidad de rechazar la lógica del poder militar como vía de resolución de los conflictos.
“En la APDHA hemos sido extremadamente críticos con las violaciones de derechos humanos del régimen de Maduro. Pero no importa lo que se piense de él: el bombardeo y el secuestro de su presidente vulneran la Carta de las Naciones Unidas”, aseveraron los portavoces del colectivo.
La organización advirtió igualmente del precedente peligroso que supone la intervención ya que “América no es de los americanos del norte, sino de sus pueblos. Esta acción criminal solo traerá más desestabilización en América Latina y el mundo”, extensivo también a Rusia, por su invasión a Ucrania o a China por la presión a Taiwan o el mismo Israel sobre Palestina.
Por todo ello, exigieron al Gobierno español y a las instituciones europeas una “reacción firme de condena” ante lo ocurrido.
La concentración en Cádiz fue una de las primeras manifestaciones públicas en España tras los sucesos en Venezuela.
Según la Plataforma Bolivariana, este tipo de actos se volverán a repetir en otras ciudades andaluzas y europeas “en defensa del derecho de los pueblos a decidir su futuro sin injerencias externas”.
Los organizadores insistieron en que el objetivo no es apoyar a un gobierno concreto, es reivindicar la paz y la autodeterminación frente a las políticas de fuerza.
La glorieta Simón Bolívar, bautizada en honor al libertador sudamericano, se convirtió así en símbolo de un mensaje que alzó la voz entre banderas venezolanas, pancartas y paraguas llamando a la solidaridad internacionalista sigue viva en Cádiz, una ciudad que —como recordaron varios asistentes— mantiene desde hace mucho tiempo una fuerte tradición de movilización social y compromiso con las causas latinoamericanas.