Proyecto "Vestigium" en Chiclana. En la imagen el equipo y el alcalde José María Román.

La sorprendente historia que esconde La Barrosa: un naufragio acabó dando origen a un chiringuito hace casi 275 años

El proyecto Vestigium acerca a vecinos y visitantes el patrimonio histórico del litoral chiclanero mediante nuevos paneles informativos, códigos QR y contenidos audiovisuales instalados en puntos como la Torre del Puerco y la Torre Bermeja

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La arena y el mar de La Barrosa esconden una historia que va mucho más allá de su actual condición de destino turístico. El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) ha llevado hasta Chiclana los resultados del proyecto Vestigium, una investigación centrada en el patrimonio de las zonas intermareales de Cádiz.

Entre los episodios recuperados aparece el naufragio del navío Soberbio en 1752, un accidente que terminó provocando la instalación de un campamento de rescate en la costa y que está relacionado documentalmente con uno de los primeros antecedentes conocidos de los establecimientos de comida junto a la playa.

El alcalde de Chiclana, José María Román, y la delegada municipal de Playas, Ana González, conocieron los nuevos elementos divulgativos acompañados por Milagros Alzaga, responsable del Centro de Arqueología Subacuática, y Marta Sameño, directora de Investigación y Transferencia del IAPH.

Un litoral turístico que también funciona como yacimiento histórico de Chiclana

La presentación tuvo como escenarios la Torre del Puerco y la Torre Bermeja, dos construcciones que forman parte del paisaje histórico de este tramo de la costa gaditana. Los nuevos paneles permiten interpretar algunos de los acontecimientos y restos documentados en el entorno de La Barrosa y acercarlos a quienes recorren actualmente la playa.

Vestigium no se limita a Chiclana. El proyecto del IAPH estudia el patrimonio arqueológico y paleobiológico localizado en diferentes sectores del litoral de Cádiz, desde La Caleta hasta el entorno de Tarifa. Su atención se concentra especialmente en la franja intermareal, el espacio situado entre los niveles de máxima y mínima marea, donde los restos pueden quedar cubiertos y descubiertos periódicamente por el agua y la arena.

En el caso chiclanero, la investigación incorpora elementos de épocas muy diferentes. Los paneles reúnen referencias a restos del Pleistoceno, imágenes históricas de la Primera Pista y las antiguas torres almenaras levantadas para la vigilancia y defensa del litoral.

La iniciativa pretende así ofrecer otra lectura de una playa conocida principalmente por el turismo. El propio proyecto científico señala que este patrimonio costero está sometido a amenazas relacionadas con factores como la subida del nivel del mar, la presión derivada del desarrollo turístico y distintas actividades humanas.

El naufragio que mantuvo durante más de un año un campamento en la playa

Entre las historias rescatadas destaca la del Soberbio. El navío naufragó frente a las costas de Chiclana el 1 de febrero de 1752 y las operaciones para recuperar los materiales hundidos obligaron a mantener durante más de un año una infraestructura de apoyo en tierra.

Ese despliegue dejó una consecuencia inesperada. La presencia continuada de trabajadores y de personas que acudían a observar las labores de recuperación creó una demanda de comida junto a la playa.

La investigación histórica relaciona aquel episodio con un establecimiento atendido por un cocinero para suministrar alimentos y bebidas, considerado un temprano precedente de los posteriores negocios de restauración playera.

La historia del naufragio permite conectar el actual paisaje turístico de La Barrosa con una costa que durante siglos fue escenario de navegación, defensa militar, aprovechamiento de recursos y accidentes marítimos.

Códigos QR para descubrir qué ocurrió frente al mar

Los resultados de Vestigium no quedarán restringidos al ámbito científico. Los paneles instalados en Chiclana incorporan códigos QR que permiten acceder a audiodescripciones del contenido y a material audiovisual sobre la evolución histórica de La Barrosa y el Coto de la Isleta.

Este último enclave también ha formado parte de las investigaciones arqueológicas desarrolladas dentro del proyecto. Los trabajos realizados en la zona se han dirigido, entre otros objetivos, a estudiar estructuras vinculadas al aprovechamiento de los recursos costeros durante la Antigüedad.

Vestigium es una iniciativa de I+D+i coordinada desde el Centro de Arqueología Subacuática del IAPH y dedicada al estudio del patrimonio arqueológico y paleobiológico de las playas gaditanas.

Sus investigaciones abarcan cinco grandes sectores costeros: La Caleta, Camposoto-Sancti Petri, La Barrosa-Roche, Conil-Barbate y el entorno de la isla de Tarifa.

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