Pez muerto en un muelle.
Estudio de la UCA sobre el impacto del cambio climático y los nanoplásticos.

La Universidad de Cádiz investiga cómo el cambio climático y los nanoplásticos amenazan a la dorada

El proyecto COMBISTRESS analiza cómo el aumento de la temperatura del agua y la presencia de nanoplásticos pueden afectar a la salud, el crecimiento y el rendimiento de la dorada

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La Universidad de Cádiz (UCA) participa en una investigación que busca o intenta poder responder a una de las preguntas que más preocupa al sector de la acuicultura: qué ocurre cuando dos de las principales presiones ambientales de la actualidad, el cambio climático y los nanoplásticos, actúan al mismo tiempo sobre los peces cultivados.

El trabajo se centra en la dorada (Sparus aurata), una de las especies con mayor peso económico en las explotaciones acuícolas de todo el Mediterráneo.

El estudio forma parte del proyecto nacional COMBISTRESS, que está coordinado por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y desarrollado con la participación del equipo investigador de la UCA.

La iniciativa cuenta también con financiación de la Agencia Estatal de Investigación y el respaldo de fondos europeos FEDER, con el objetivo y misión de poder comprender cómo la combinación de distintos factores tales como de estrés ambiental puede influir en la salud de especies destinadas al consumo humano.

UCA: dos amenazas que pueden reforzar sus efectos

La investigación no analiza cada problema de manera aislada. El planteamiento parte de que el incremento de la temperatura del agua, asociado al calentamiento global, y la presencia de partículas plásticas de tamaño nanométrico pueden interactuar entre sí y generar respuestas diferentes a las observadas cuando cada factor actúa por separado.

Los nanoplásticos son fragmentos extremadamente pequeños procedentes de la degradación de materiales plásticos o de determinadas aplicaciones industriales.

Debido a su reducido tamaño, la comunidad científica estudia desde hace años su capacidad para entrar en los organismos acuáticos y provocar alteraciones fisiológicas, aunque todavía existen numerosos aspectos por esclarecer sobre sus efectos a largo plazo.

En paralelo, el aumento de la temperatura del agua modifica el metabolismo de muchas especies marinas y puede afectar tanto a su crecimiento como a su respuesta frente a enfermedades o situaciones de estrés.

El proyecto trata o pretende determinar si la coincidencia de ambos factores incrementa el impacto sobre la dorada y, por extensión, sobre los sistemas de producción acuícola.

La dorada, una especie estratégica para el Mediterráneo

La elección de la dorada no es casual. Se trata de uno de los peces más cultivados en los países mediterráneos y constituye una parte importante de la producción acuícola española.

Cualquier avance en el conocimiento de los factores que condicionan todo lo que es su bienestar y rendimiento puede resultar de interés tanto para los productores como para el diseño de futuras estrategias de adaptación del sector.

Los investigadores esperan que los resultados permitan identificar posibles riesgos derivados de la combinación de presiones ambientales y ayuden a mejorar las prácticas de cultivo en un escenario marcado por el incremento de las temperaturas y la creciente presencia de residuos plásticos en los ecosistemas marinos.

Una línea de investigación ligada a la contaminación marina

La participación de la Universidad de Cádiz en COMBISTRESS se suma a otras investigaciones recientes impulsadas por la institución sobre contaminación por plásticos y salud de los ecosistemas marinos.

En los últimos años, equipos de la UCA han publicado trabajos sobre el impacto químico de los pélets de plástico vertidos al mar y sobre el transporte de residuos plásticos procedentes de actividades agrícolas hasta el medio marino tras episodios de lluvias intensas.

Estos proyectos reflejan una línea de investigación orientada a comprender cómo diferentes formas de contaminación interactúan con los cambios ambientales que afectan a los océanos.

En el caso de COMBISTRESS, el propósito es generar evidencia científica que permita anticipar los efectos combinados del calentamiento del agua y los nanoplásticos sobre especies de alto valor comercial, aportando información útil para reforzar la sostenibilidad de la acuicultura y mejorar la capacidad del sector para afrontar los desafíos ambientales de las próximas décadas.