La Universidad de Cádiz pone sus brisas marinas bajo la lupa: un despliegue internacional busca mejorar su predicción
La campaña BRISA-Cádiz reúne instrumentación en tierra y mar entre Chipiona y Sanlúcar para conocer cómo nacen estos vientos costeros y afinar los modelos meteorológicos
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Las brisas marinas, habituales durante los meses cálidos en la costa de Cádiz, se han convertido en objeto de una investigación a gran escala. Científicos de la Universidad de Cádiz (UCA) han coordinado durante la segunda quincena de julio la campaña BRISA-Cádiz, que ha desplegado equipos entre Chipiona y Sanlúcar para seguir estos vientos desde su formación sobre el océano hasta su avance y posterior desaparición tierra adentro.
La investigación parte de un fenómeno conocido por cualquiera que frecuente el litoral: las diferencias térmicas entre el mar y la tierra favorecen circulaciones locales capaces de modificar las condiciones meteorológicas de la costa.
Pero conocer con precisión su estructura, evolución e interacción con otros procesos atmosféricos requiere observaciones mucho más detalladas.
De una boya en el mar a drones y sensores en tierra
La campaña, coordinada por el investigador Carlos Román Cascón, del grupo de Oceanografía Física de la UCA, ha reunido especialistas de universidades y centros científicos españoles, franceses, alemanes, noruegos y estadounidenses.
Para observar la brisa desde diferentes puntos se ha utilizado la infraestructura permanente que la universidad mantiene en esta parte de la costa gaditana y se han incorporado nuevos instrumentos.
Entre ellos figura un sistema LiDAR instalado en el puerto de Chipiona, además de una torre destinada a medir el balance energético de la superficie, sensores de flujos oceánicos de energía y dióxido de carbono y una boya oceanográfica situada frente al litoral.
El trabajo de campo ha incluido también radiosondeos realizados desde el mar, la costa y zonas interiores, vuelos con drones y mediciones oceanográficas. Una embarcación equipada con un globo cautivo ha permitido obtener perfiles verticales continuos de la atmósfera.
Los investigadores han llevado asimismo las mediciones a espacios urbanos mediante una mochila meteorológica y el sistema móvil MaRTy. El objetivo es conocer cómo cambian las condiciones cuando la brisa alcanza zonas habitadas y analizar su relación con el confort térmico.
La clave está también en saber cuándo llegará la brisa
Uno de los retos de BRISA-Cádiz no consiste únicamente en describir estos vientos, sino en mejorar su predicción. El equipo pretende estudiar qué mecanismos favorecen su aparición, cómo se desarrolla su estructura vertical y de qué manera interactúan con circulaciones atmosféricas de mayor escala.
Entre los sistemas que pueden condicionar su comportamiento se encuentran el anticiclón de las Azores y la baja térmica ibérica. A estos factores se añaden los flujos locales asociados al terreno y a los diferentes usos del suelo.
La gran cantidad de observaciones recopiladas servirá además para evaluar modelos meteorológicos globales y de mesoescala. Uno de los principales es el Weather Research and Forecasting (WRF), utilizado operativamente por la Universidad de Cádiz.
Contrastar sus simulaciones con mediciones obtenidas directamente en la atmósfera permitirá detectar dónde funcionan mejor las previsiones y dónde necesitan ajustes.
Una predicción más precisa de las brisas tiene aplicaciones que van más allá de saber cuándo refrescará junto al mar. Estas circulaciones influyen en la temperatura, la calidad del aire, el transporte atmosférico y las condiciones que experimentan diariamente las poblaciones del litoral.
Por qué Chipiona y Sanlúcar son un laboratorio privilegiado
La elección del tramo comprendido entre Chipiona y Sanlúcar no es casual. Su relativa distancia respecto al Estrecho de Gibraltar favorece, según los responsables de la investigación, episodios de brisa marina bien definidos.
A ello se suma la red de observación que la UCA ha consolidado en puntos como La Jara, el faro de Chipiona, Las Piletas, los campos de Munive y las marismas de Proa Sal.
BRISA-Cádiz, con referencia PID2024-159841OA-I00, está financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Agencia Estatal de Investigación dentro de los Proyectos de Generación de Conocimiento del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2024-2027.
Tras las jornadas de mediciones, el siguiente paso será explotar el volumen de información recogido para reconstruir con mayor precisión el ciclo completo de estas circulaciones costeras y comprobar hasta qué punto los modelos actuales son capaces de reproducirlo.
Un fenómeno cotidiano en las playas gaditanas se convierte así en una pieza clave para entender y anticipar mejor la meteorología del litoral.