Obras en la Verja, en la frontera entre España y la colonia de Gibraltar.

La Verja de Gibraltar empieza a desaparecer con el comienzo de las obras para eliminar la frontera

La Verja de Gibraltar empieza a desaparecer: arrancan las obras para eliminar el paso fronterizo antes del 15 de julio

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Las primeras máquinas ya trabajan en la retirada de parte de las infraestructuras de control de la Verja de Gibraltar.

El desmantelamiento de elementos tales como marquesinas, barreras y elementos asociados al paso fronterizo marca el inicio visible de un cambio histórico que transformará la movilidad entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar a partir del próximo día 15 de julio.

Las actuaciones se desarrollan principalmente en el transcurso de la noche para reducir el impacto sobre el tráfico diario. Durante décadas, este punto de paso ha sido una referencia totalmente obligada para miles de trabajadores, residentes y transportistas que cruzan cada jornada entre ambos territorios.

Ahora, en este momento, las obras reflejan sobre el terreno la aplicación del acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido para regular la situación de Gibraltar tras el Brexit.

La desaparición física de buena parte de las instalaciones fronterizas supone uno de los cambios más significativos en la zona desde la salida británica de la Unión Europea.

La previsión es que el actual sistema de acceso quede sustituido por un nuevo modelo de control vinculado al espacio Schengen.

El acuerdo que cambia el funcionamiento de la frontera con Gibraltar

La fecha clave es el 15 de julio. Ese día comenzará a aplicarse el nuevo marco acordado entre Bruselas y Londres para Gibraltar. El pacto contempla la eliminación de los controles fronterizos en la Verja, permitiendo un tránsito mucho más fluido entre el Peñón y España.

La principal consecuencia práctica será que los controles de entrada y salida del espacio Schengen dejarán de realizarse en la frontera terrestre. En su lugar, pasarán a ubicarse en el puerto y en el aeropuerto de Gibraltar, que se convertirán en los puntos habilitados para estas verificaciones.

La medida beneficiará especialmente a los miles de trabajadores transfronterizos que cada día se desplazan desde municipios del Campo de Gibraltar para desempeñar su actividad laboral en el territorio británico de ultramar.

El acuerdo busca reducir los obstáculos a la movilidad y adaptar la situación de Gibraltar a la nueva realidad surgida tras el Brexit.

La frontera terrestre, que durante años concentró controles documentales y de vehículos, dejará de desempeñar esa función tal y como se conoce actualmente.

Obras nocturnas en la Verja de Gibraltar y una inversión de dos millones de euros

Los trabajos ya iniciados incluyen la demolición de vallas, marquesinas y otras estructuras vinculadas al control fronterizo. Para minimizar las afecciones a la circulación, las actuaciones más complejas se realizan en horario nocturno.

Las obras en el lado español cuentan con una inversión cercana a los dos millones de euros y están siendo ejecutadas por la Empresa de Transformación Agraria (TRAGSA).

Entre las actuaciones previstas figura también la reorganización del tráfico de mercancías mediante nuevos recorridos habilitados en terrenos cedidos por el Ayuntamiento de La Línea de la Concepción.

Además, el proyecto contempla intervenciones relacionadas con el aeropuerto gibraltareño, cuya utilización conjunta forma parte de los compromisos asociados al nuevo escenario de cooperación entre ambas partes.

La reorganización de los accesos exigirá una adaptación progresiva de la circulación en la zona, especialmente durante las semanas previas a la entrada en vigor del acuerdo.

Las administraciones implicadas trabajan para que la transición se produzca sin afectar al flujo habitual de trabajadores y vehículos.

Gibraltar refuerza la vigilancia con un sistema de 100 cámaras

Mientras desaparecen los controles físicos tradicionales, Gibraltar prepara un importante refuerzo tecnológico de la vigilancia.

El Gobierno gibraltareño anunció meses atrás la implantación de una red compuesta por alrededor de cien cámaras distribuidas por distintos puntos estratégicos del territorio.

El proyecto incluye 26 cámaras situadas a lo largo de la línea fronteriza, desde Western Beach hasta Eastern Beach. Los sistemas estarán instalados en postes equipados con medidas de protección frente a actos vandálicos y contarán con iluminación permanente para garantizar la supervisión continua.

A esta infraestructura se sumarán dispositivos de reconocimiento facial en accesos considerados de especial relevancia, como el túnel Kingsway, el aeropuerto y el futuro Centro Conjunto de Agencias. También está prevista la instalación de nuevas cámaras en zonas comerciales y de gran afluencia de peatones.

Según el plan presentado por las autoridades gibraltareñas, todas las imágenes serán supervisadas las 24 horas desde un centro de control ubicado en el aeropuerto.

La combinación de la eliminación de los controles físicos y la ampliación de los sistemas de vigilancia configura el nuevo modelo de gestión fronteriza que comenzará a funcionar con la entrada en vigor del acuerdo prevista para el 15 de julio.

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