Algas invasoras siendo retiradas por excavadoras en la playa.
Playa de Rota y maquinaria retirando toneladas de algas invasoras.

Las algas invasoras desbordan las playas de Rota: ya se han retirado más de cinco millones de kilos

La expansión de Rugulopteryx okamurae obliga a mantener un dispositivo de limpieza permanente en el litoral, con actuaciones diarias para preservar el uso de las playas durante el verano

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Más de cinco millones de kilos de la alga invasora Rugulopteryx okamurae han sido retirados ya de las playas de Rota, una cifra que refleja la dimensión de un fenómeno que continúa afectando al litoral gaditano y a otras zonas de la costa española.

La presencia constante de esta especie obliga al Ayuntamiento a mantener un operativo de limpieza prácticamente ininterrumpido para evitar que las acumulaciones alteren el uso de las playas en plena temporada estival.

El balance municipal sitúa en 5.071.030 kilogramos la cantidad de biomasa retirada desde que comenzó la expansión de esta alga en el municipio. Aunque los trabajos permiten mantener las playas en condiciones para vecinos y turistas, la llegada continuada de nuevas arribazones demuestra que el problema sigue lejos de resolverse.

Un operativo adaptado a las mareas y al estado del mar

Las tareas de retirada no pueden desarrollarse de forma continua durante toda la jornada. Los equipos municipales organizan los trabajos en función de las mareas, el estado del mar y las condiciones de cada playa para actuar en los momentos más adecuados y minimizar el impacto sobre el entorno.

Durante las últimas actuaciones, los operarios han trabajado en las playas del Chorrillo y la Costilla, además de avanzar en la zona de Duque de Nájera, donde los trabajos se encuentran en su fase final.

En función de la evolución de las arribazones, el dispositivo también interviene en otros puntos del litoral roteño, como Punta Candor, Puntalillo o la zona de los Corrales.

El objetivo es evitar que las grandes acumulaciones de algas dificulten el baño, el tránsito por la arena o el disfrute de las playas durante los meses de mayor afluencia turística, cuando miles de personas utilizan diariamente estos espacios.

Una especie invasora que sigue extendiéndose por el litoral español

La expansión de Rugulopteryx okamurae se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales para numerosas localidades costeras del sur de España.

Detectada hace unos años en el entorno del Estrecho de Gibraltar, esta alga de origen asiático se ha propagado con rapidez por distintas zonas del litoral debido a su elevada capacidad de reproducción y adaptación.

Su presencia genera importantes consecuencias tanto desde el punto de vista ecológico como económico. Además de alterar los ecosistemas marinos al competir con especies autóctonas, las arribazones masivas obligan a destinar importantes recursos públicos a las labores de limpieza para mantener operativas las playas y otros espacios costeros.

Especialistas y administraciones coinciden en que, por el momento, no existe una solución definitiva capaz de frenar completamente su expansión, por lo que la gestión se centra en reducir el impacto mediante la retirada periódica de los grandes acúmulos que alcanzan la costa.

El Ayuntamiento de Rota reclama una respuesta coordinada frente a un problema que supera el ámbito local

Desde el Ayuntamiento de Rota se insiste en que la magnitud del fenómeno excede la capacidad de actuación de un solo municipio. Aunque el Consistorio mantiene movilizados los recursos humanos y materiales disponibles para retirar las algas de las playas y de los enclaves más sensibles del litoral, considera necesaria una respuesta conjunta entre las distintas administraciones.

La administración local defiende que la evolución de esta invasión biológica requiere una estrategia coordinada que combine actuaciones de gestión con proyectos de investigación dirigidos a conocer mejor el comportamiento de la especie y a desarrollar herramientas que permitan reducir sus efectos sobre el medio marino y las zonas costeras.

Mientras esas soluciones llegan, el trabajo diario de los servicios de limpieza continúa siendo la principal medida para hacer frente a un problema que, verano tras verano, vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de los municipios afectados.

En Rota, los más de cinco millones de kilos retirados evidencian el enorme esfuerzo realizado hasta ahora, pero también muestran que la presencia de Rugulopteryx okamurae sigue siendo uno de los grandes retos ambientales del litoral andaluz.