Los Camerún de la Isla regresan al COAC en el año en que su autor, Borja Romero, cumple 25 carnavales
La chirigota regresa al Falla entre balones, palmas y compás
La chirigota de Pedro Tamayo y Borja Romero regresa a las tablas del Gran Teatro Falla tras varios años de ausencia en la modalidad. Con este Carnaval, Borja Romero, autor de la música, cumple 25 años participando en la fiesta, una cifra que avala su trayectoria y compromiso con el Carnaval de Cádiz.
En esta vuelta al concurso cuentan además con la colaboración de Moisés Serrano, autor con el que ya trabajaron en etapas anteriores.
Los Camerún de la Isla se presentan como una chirigota cargada de la más pura guasa gaditana, que reivindica la esencia del cante flamenco, tan ligado históricamente a Cádiz. En su repertorio se pueden apreciar ecos de los compases añejos de Antonio Martín, los quejíos de Camarón de la Isla o la personalidad cantaora de Juanito Villar.
Todo ello se mezcla con un tipo tan original como divertido: una peculiar fusión entre cantaores flamencos y futbolistas de la selección camerunesa.
https://youtu.be/sVCHaBtk6jw
La chirigota busca poner en valor y defender el cante flamenco frente a las músicas modernas que predominan entre la juventud, siempre desde el humor y la ironía que caracterizan a la modalidad. Una propuesta que mira a la tradición sin perder frescura ni actualidad. La chirigota presenta caras muy conocidas, una de ellas, Daniel Illescas, uno de los componentes con más experiencia en el concurso.
Otra de las caras más reconocidas por el público es la del autor, Pedro Tamayo, quién también forma parte de los componentes de la agrupación. Pedrito, es experto en desatar las risas del público, este año no será menos.
“Acabamos de llegar de Camerún. Estamos muy contentos de volver. Este año venimos con mi hermano Borjita, que cumple 25 carnavales, y lo hacemos con muchas ganas y mucha ilusión”, comentaba Pedro mientras tocaba las primeras palmas de la noche.
Con este regreso, Los Camerún de la Isla aspiran a reconectar con el público del Falla y sacar a relucir su seña de identidad.