Los colegios sanitarios de Cádiz reclaman un plan de emergencia para Ceuta ante el riesgo para la salud pública
Médicos, enfermeros, veterinarios, farmacéuticos y dentistas advierten de la presión que soporta la asistencia sanitaria tras la entrada masiva de personas y piden refuerzos humanos y materiales inmediatos.
Los principales colegios profesionales sanitarios de Cádiz han unido sus voces para reclamar una intervención urgente en Ceuta. Médicos, enfermeros, veterinarios, farmacéuticos y dentistas consideran que la ciudad atraviesa una situación de emergencia que exige reforzar tanto la asistencia sanitaria como las medidas de salud pública.
Su petición llega después de la entrada masiva registrada a finales de julio y cuando las autoridades ceutíes estiman que alrededor de 10.000 de las personas que accedieron entonces permanecen todavía en la ciudad.
Las cinco corporaciones profesionales gaditanas —los colegios oficiales de Médicos, Enfermería, Veterinarios, Farmacéuticos y Dentistas— han solicitado la activación inmediata de un Plan de Emergencia Sanitaria para Ceuta.
La medida, sostienen, debe acompañarse de más profesionales y de los recursos materiales, logísticos y preventivos necesarios para afrontar una demanda extraordinaria.
La advertencia pone el foco especialmente en las condiciones en las que permanecen miles de personas y en las consecuencias que esa situación puede tener sobre un sistema asistencial sometido a una fuerte presión.
El riesgo epidemiológico en Ceuta centra la preocupación de los sanitarios
Los colegios consideran prioritario actuar antes de que aparezcan problemas de mayor dimensión. El hacinamiento, las dificultades para mantener unas condiciones higiénicas adecuadas y la concentración de personas en espacios improvisados pueden favorecer la transmisión de determinadas enfermedades infecciosas.
El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta lleva días expresando una preocupación similar. Su presidente, Enrique Roviralta, ha reclamado refuerzos sanitarios y epidemiológicos ante el riesgo de que los recursos ordinarios resulten insuficientes.
Entre los problemas detectados durante esta crisis se han señalado casos de sarna, heridas e infecciones, mientras los médicos insisten en la necesidad de intensificar la vigilancia y la prevención.
Desde Cádiz defienden una respuesta basada precisamente en esas herramientas: vigilancia epidemiológica, detección precoz, medidas higiénico-sanitarias y vacunación cuando resulte indicada, además de disponer de personal suficiente.
Su planteamiento no pasa por esperar a que se produzca un brote para movilizar recursos, sino por adelantarse a esa posibilidad.
Los profesionales de Ceuta trabajan bajo una presión prolongada
La situación asistencial tampoco se limita a los primeros días posteriores a la entrada masiva. Los médicos ceutíes han advertido de que el paso de las semanas añade el agotamiento de las plantillas a una carga de trabajo que ya era extraordinaria.
Roviralta aseguraba recientemente que los profesionales seguían trabajando sin los refuerzos exteriores que consideran necesarios.
Los colegios gaditanos han querido reconocer expresamente el trabajo de quienes continúan prestando asistencia en Ceuta. Consideran que ese esfuerzo profesional debe estar acompañado por una respuesta efectiva de las administraciones y no depender únicamente de la capacidad de las plantillas para asumir una situación excepcional.
La presión actual se produce, además, en una ciudad que ya ha afrontado anteriormente episodios de llegadas masivas. En mayo de 2021 accedieron a Ceuta más de 10.000 personas, según cifras oficiales recogidas posteriormente por el Ministerio de Justicia.
Crisis de Ceuta: cinco colegios profesionales piden una respuesta inmediata
La reclamación conjunta eleva la presión para que las administraciones activen recursos extraordinarios. Las organizaciones sanitarias de Cádiz sostienen que garantizar una atención continuada debe ir unido a proteger la salud pública del conjunto de la población.
La petición se produce mientras Ceuta continúa gestionando las consecuencias de la entrada de finales de julio. El presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, cifró recientemente en unas 10.000 las personas que todavía permanecían allí y calificó la situación de insostenible por su impacto sobre los servicios públicos y la convivencia.
Para los colegios gaditanos, la respuesta sanitaria debe llegar antes de que la situación se deteriore. Por eso concentran su demanda en una medida concreta: activar un plan de emergencia que permita incorporar profesionales, garantizar medios suficientes y reforzar desde ahora la prevención epidemiológica.