Hotel en Chiclana con la piscina y la playa a la vista.
Hotel en Chiclana.

Los datos del INE confirman el mejor año turístico de Chiclana con récord de visitantes y empleo hotelero

El municipio de Chiclana supera a Cádiz capital en llegadas y empleo hotelero, con tarifas récord y reputación nacional

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El turismo en Chiclana volvió a romper registros durante el pasado año 2025. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los hoteles del municipio chiclanero alcanzaron las 2.040.823 pernoctaciones entre marzo y octubre, una cifra que es histórica que no incluye los meses de invierno y que consolida a la ciudad como uno de los destinos más potentes de Andalucía y de toda España.

Entre los meses de marzo y octubre de 2025, los hoteles chiclaneros recibieron 427.763 clientes, lo que supone un incremento de 20.232 turistas más que el año anterior.

El volumen de visitantes fue tal que, en apenas ocho meses, Chiclana superó en 87.473 viajeros a Cádiz capital en el cómputo total del año. Este crecimiento viene a reflejar una tendencia que está sostenida de expansión en la oferta hotelera y un posicionamiento turístico cada vez más sólido.

La repercusión económico de este auge turístico fue destacado y sobresaliente en el empleo. En el año 2025, la media mensual de trabajadores en el sector hotelero chiclanero ascendió a 3.009 personas, frente a las 2.858 de 2024.

El mes más fuerte de ocupación hotelera en Chiclana

El mes con más contratos fue el de agosto, con 3.786 empleados, seguido de los meses de julio, septiembre, junio y mayo, todos ellos con más de tres mil ocupados. Incluso en los meses de apertura temprana, como los meses de marzo o abril, se mantuvieron niveles significativos de actividad, con 752 y 2.735 empleados, respectivamente.

Esta fortaleza del empleo turístico se asienta en un contexto de alta rentabilidad y prestigio. Los hoteles de Chiclana se ubicaron en el mes de agosto de 2025 como los terceros más cotizados de España, únicamente por detrás de Marbella y Estepona, completando así el podio andaluz de los destinos de lujo.

El precio medio por habitación alcanzó los 263,55 euros diarios en el mes estival, mientras que en el conjunto del año el ingreso medio por habitación ocupada se ubicó en 240,81 euros.

El dinamismo del mercado también se refleja en la diversificación del turismo. De los más de 427.000 visitantes, 281.558 fueron habitantes de España, de otras provincias, 15.772 más que en 2024.

El turismo internacional, si bien es menor en volumen, mantuvo un crecimiento que estaba sostenido con 146.205 viajeros extranjeros, un aumento de 4.460 respecto al ejercicio anterior.

En conjunto, las pernoctaciones nacionales ascendieron a un total 1.030.114, mientras que las internacionales sumaron 1.010.679 noches, reflejando un equilibrio casi perfecto entre ambos segmentos.

El INE, a través de su Encuesta de Coyuntura Turística Hotelera, subraya también que estos resultados no incluyen los meses de noviembre a febrero, debido a la confidencialidad estadística exigida por la normativa dispuesta sobre ello.

Durante ese periodo, la apertura de establecimientos es considerada como reducida, lo cuál impide elaborar medias representativas sin comprometer la privacidad de los datos empresariales.

Pese a tener esta limitación metodológica, los indicadores disponibles confirman que Chiclana vive uno de sus mejores momentos en el plano turístico. La combinación de una planta hotelera moderna, servicios de alta gama y una oferta de ocio muy diversificada ha convertido al municipio en una referencia del turismo de calidad en la Costa de la Luz.

Los analistas igualmente apuntan que el comportamiento de 2025 anticipa un posible récord anual cuando se incorporen los datos del invierno, si la tendencia se mantiene. Sobe ello cabe destacar que los operadores turísticos ya destacan la fidelización del visitante nacional y la consolidación de mercados internacionales emergentes, especialmente de Reino Unido, Alemania y Francia.

El reto ahora pasa por extender la temporada más allá del verano, con unas estrategias definidas de desestacionalización que impulsen la ocupación en los meses de menor demanda.

Entre tanto, los números de 2025 confirman lo que el sector apuntaba y es que Chiclana ha pasado de ser un destino de sol y playa a un polo turístico de referencia nacional, que es muy capaz de competir con los enclaves más exclusivos del país sin perder su esencia.