'Los Invisibles', una comparsa que refleja la situación social de muchas personas en la ciudad

La comparsa de Manolo Cornejo recupera la alegría y vuelve a situarse entre las favoritas para obtener una plaza en la gran final

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La comparsa de Manuel Cornejo regresaba al Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) con Los Invisibles, tras vivir un año un tanto extraño y convulso con la comparsa Los Poderosos, una etapa marcada por sensaciones encontradas y una reflexión profunda sobre su lugar dentro del certamen.

Su autor, Manolo Cornejo, explicaba en la previa al estreno las sensaciones con las que afrontaba esta nueva aventura carnavalesca: "Venimos con muchas ganas, un poquito de nervios", dejando entrever la ilusión y la responsabilidad que supone volver a subirse a las tablas del Gran Teatro Falla con una propuesta tan personal.

La idea de la comparsa Los Invisibles gira en torno a una potente alegoría sobre la invisibilidad social, abordando cómo los prejuicios, las etiquetas y los estereotipos pueden provocar que determinadas personas queden relegadas a un segundo plano dentro de la sociedad, como si no existieran.

El Carnaval se presenta como el espacio perfecto para que esas personas, habitualmente ignoradas, puedan hacerse visibles, expresarse libremente y ser reconocidas. "Los invisibles son esas personas que la sociedad no ve, quizás son personas que vemos, pero no las miramos por dentro". "Con la llegada del Carnaval, estos invisibles buscan camuflarse entre la sociedad para tener la oportunidad de hablar claro", explicaba su autor.

La noche se presentaba especialmente intensa para Manolo Cornejo, ya que también participaba en la comparsa La Biblioteca , de la que es autor junto a Manolín Santander. Además, en dicha agrupación también forma parte su pareja, Palmira Santander, lo que convertía la jornada en una noche cargada de emociones y significados personales.

Los Invisibles irrumpieron en el teatro con una presentación muy cuidada y visualmente atractiva, que logró conectar desde el primer momento con el público presente en el coliseo gaditano. En el primer pasodoble, el autor firmó una reflexión autobiográfica sobre su paso por el concurso el año anterior, marcada por la autocrítica, la sinceridad y el reconocimiento de que "nadie tiene el cariño asegurado" dentro del Carnaval.

El segundo pasodoble estuvo dedicado a su pareja, Palmira Santander, con una letra emotiva y sentida que imagina una futura descendencia carnavalera orgullosa de su madre y de sus raíces.

Tras la actuación, la comparsa fue despedida con una grandísima ovación del teatro, confirmando las buenas sensaciones y reforzando la idea de que Los Invisibles vuelve a situarse como una seria candidata a alcanzar la gran final del próximo 13 de febrero.

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