Los vecinos de Camposoto, en San Fernando, estallan por los coches de aspirantes a soldado: "No podemos aparcar"
Los vecinos y vecinas aseguran que muchos vehículos permanecen días estacionados fuera del acuartelamiento
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Los vecinos de la zona de Camposoto, en San Fernando, han comenzado a mostrar públicamente su malestar por los problemas de aparcamiento que, según denuncian, se repiten cada vez que llegan nuevos aspirantes al Centro de Formación de Tropa número 2 (CEFOT-2).
La protesta ha tomado forma en varios carteles colocados en farolas y mobiliario urbano próximos al acuartelamiento militar, donde se pide a los futuros soldados que utilicen las plazas disponibles dentro del recinto y no las calles del barrio.
Los mensajes aparecidos en la zona reclaman “respeto y convivencia” y advierten de que los residentes tienen cada vez más dificultades para encontrar estacionamiento cerca de sus viviendas.
La situación coincide con la reciente incorporación de cerca de 1.600 aspirantes al Ejército de Tierra que permanecerán durante varios meses en el centro militar para completar su formación.
Según explican desde la Asociación de Vecinos Distrito Sur de Camposoto, el problema no es nuevo, aunque en esta convocatoria se ha agravado por el elevado número de alumnos incorporados.
Los residentes sostienen que muchos de ellos optan por dejar sus coches fuera del cuartel para evitar las colas y controles de acceso que se producen a la entrada y salida de las instalaciones militares.
Esa decisión provoca, según los vecinos, que numerosas plazas del barrio queden ocupadas durante días por vehículos que apenas se mueven.
La consecuencia inmediata es una mayor presión sobre un entorno residencial que ya arrastra dificultades de aparcamiento desde hace años debido al crecimiento urbanístico y demográfico de la zona.
El barrio reclama soluciones tras años de crecimiento urbanístico en Camposoto
Camposoto ha experimentado una expansión importante durante la última década. El aumento de población y del parque móvil ha transformado un área tradicionalmente vinculada a instalaciones militares en una de las zonas residenciales con más desarrollo de la ciudad.
Ese crecimiento, sin embargo, no ha ido acompañado de nuevas infraestructuras de estacionamiento suficientes para absorber la demanda.
La asociación vecinal recuerda que en ocasiones anteriores ya se abordó este asunto con responsables del acuartelamiento y con el Ayuntamiento de San Fernando.
Fruto de esas conversaciones se habilitaron bolsas de aparcamiento dentro del recinto militar, aunque los vecinos consideran que la medida no ha tenido el efecto esperado porque muchos conductores siguen aparcando fuera.
Entre las propuestas planteadas figura la creación de nuevas zonas de estacionamiento aprovechando parcelas aún sin urbanizar próximas a la barriada.
Los residentes también defienden que desde el propio CEFOT-2 se insista a los aspirantes en la necesidad de usar los espacios habilitados en el interior de la base para evitar conflictos con el vecindario.
Otra posibilidad que llegó a estudiarse fue implantar zonas verdes o naranjas para residentes, un sistema que ya funciona en otros puntos de la provincia. No obstante, esa alternativa no terminó de prosperar porque parte de los vecinos rechazó asumir el coste económico que implicaría la regulación del estacionamiento.
Mientras tanto, la situación continúa generando tensión entre quienes viven en el entorno del acuartelamiento. Algunos residentes aseguran que se ven obligados a dejar sus coches a varios minutos de sus casas, especialmente durante los primeros meses de formación de los nuevos aspirantes.
El CEFOT-2 mantiene una actividad constante durante todo el año
El Centro de Formación de Tropa número 2 de Camposoto es uno de los principales centros de enseñanza militar del Ejército de Tierra en España. Cada año recibe distintos ciclos de aspirantes que pasan varias semanas en San Fernando antes de incorporarse a sus destinos definitivos.
La llegada periódica de centenares de alumnos tiene un impacto directo sobre la actividad de la zona, especialmente en materia de tráfico y movilidad. Comercios, transporte y servicios del entorno notan cada incorporación, aunque el aparcamiento se ha convertido en el principal foco de fricción con el vecindario.
Por el momento no consta que exista una medida inmediata para aliviar el problema. La asociación vecinal insiste en que la solución pasa por aumentar las plazas disponibles y por una mayor coordinación entre el Ayuntamiento y el acuartelamiento para evitar que la presión recaiga sobre las calles residenciales del barrio.