Muchas personas sentadas en los bares de la calle Las Cortes, en San Fernando,
Calle Las Cortes con mucho público en los bares y terrazas.

Los vecinos de Las Cortes, de San Fernando, plantan cara al cierre permanente al tráfico que plantean los hosteleros

La asociación de vecinos rechaza que el tramo entre los números 3 y 9 quede sin circulación durante todo el día y reclama al Ayuntamiento de San Fernando más vigilancia y control del ruido

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La convivencia en la calle Las Cortes vuelve a situarse en el centro del debate en San Fernando. La Asociación de Vecinos Las Cortes-Centro ha mostrado su oposición al cierre permanente al tráfico planteado por los hosteleros para un tramo de esta céntrica vía.

La propuesta empresarial, que se tramitará a través de Asihtur ante el Ayuntamiento de San Fernando, pretende facilitar la instalación de las nuevas sombrillas fonoabsorbentes previstas en las terrazas.

Los vecinos y vecinas de la calle, sin embargo, consideran que esa solución terminaría condicionando un espacio público para favorecer una actividad privada.

Los vecinos rechazan que la calle Las Cortes quede cerrada las 24 horas

La petición de los establecimientos afecta al tramo comprendido entre los números 3 y 9 de Las Cortes, entre la plaza del Rey y la calle Cervantes.

En la actualidad, la circulación ya está restringida en esa zona desde las 12.00 hasta las 3.00 horas. La propuesta de los hosteleros pasa por ampliar la limitación a toda la jornada y mantener el espacio sin tráfico ordinario de manera permanente.

Detrás de la iniciativa están las medidas contra el ruido que se están implantando en las terrazas. Entre ellas figura la colocación de una decena de sombrillas fonoabsorbentes.

Cada una supera los 65 kilos de peso, lo que, según argumentan los negocios, dificulta que puedan montarse, desmontarse y almacenarse diariamente.

La respuesta vecinal ha sido tajante. La asociación sostiene que una calle de uso público no puede quedar supeditada a las necesidades de los establecimientos y considera que la medida supondría, en la práctica, una apropiación del espacio común.

El colectivo tampoco comparte que el problema de convivencia entre las terrazas, el ocio y los residentes deba resolverse restringiendo el tránsito durante todo el día.

A su juicio, cualquier cambio de estas características tendría que responder al interés general y valorar sus consecuencias para vecinos, comerciantes y demás usuarios.

El ruido arrastra años de conflicto en esta zona de San Fernando

La nueva discrepancia no aparece de forma aislada. Las Cortes acumula desde hace años problemas relacionados con la contaminación acústica y la concentración de actividad hostelera.

El Defensor del Pueblo Andaluz recogió ya una queja presentada en 2023 por un residente de esta calle y recordó que la problemática había sido abordada anteriormente en un expediente iniciado en 2017.

El conflicto volvió a intensificarse en 2025. El Ayuntamiento de San Fernando aprobó en diciembre un decreto que introdujo límites de horarios y de ocupación para las terrazas y estableció diferentes medidas destinadas a reducir las molestias.

Entre ellas se incluyeron elementos amortiguadores en el mobiliario, sistemas de absorción acústica, carteles para pedir a los clientes que moderasen el tono de voz y un refuerzo de la presencia de la Policía Local durante los fines de semana.

Además, las mediciones efectuadas por la Junta de Andalucía en junio de 2025 habían arrojado resultados desfavorables respecto a los estándares de calidad acústica. En 2026 se puso en marcha un nuevo estudio para comprobar si las actuaciones adoptadas habían conseguido reducir los niveles de ruido.

Más inspecciones y controles frente a un nuevo cambio en la calle Las Cortes

Ante la propuesta de cierre permanente, la Asociación de Vecinos Las Cortes-Centro dirige ahora sus demandas hacia el control de la actividad.

Reclama al Ayuntamiento de San Fernando que refuerce las inspecciones y la vigilancia y que compruebe el respeto de los horarios, los límites de emisión sonora, las licencias y las condiciones autorizadas para ocupar la vía pública.

Los residentes defienden también la aplicación de medidas correctoras y, cuando corresponda, sancionadoras ante posibles incumplimientos.

Su posición pasa así por intensificar el control municipal antes que modificar nuevamente la movilidad para facilitar la permanencia de las instalaciones hosteleras.

Los empresarios, por su parte, vinculan su petición a la dificultad de manipular las pesadas sombrillas y sostienen que mantenerlas instaladas evitaría riesgos y facilitaría su conservación.

También argumentan que en el tramo afectado no existen garajes ni vados autorizados que necesiten acceso permanente de vehículos.

El Ayuntamiento tendrá ahora sobre la mesa una nueva cuestión dentro de un conflicto que lleva años enfrentando las necesidades de la actividad hostelera con las reclamaciones de descanso y uso del espacio público planteadas por los residentes.