"Mataron a Federico": el emotivo pasodoble de Luis Ripoll en el Carnaval de Cádiz de 1998 que sirve hoy para recordar a Lorca en el 90 aniversario de su asesinato
La comparsa 'La Barraca' ya era un homenaje al poeta granadino, al inspirarse en el proyecto teatral que impulsó Lorca y coincidir con el centenario de su nacimiento
Este 18 de agosto se cumplen 90 años del asesinato de Federico García Lorca, una de las figuras más importantes de la literatura española del siglo XX. Nueve décadas después de aquella madrugada de 1936, la obra del poeta y dramaturgo granadino sigue atravesando generaciones, escenarios y formas de expresión muy distintas.
Y como no podía ser menos, también llegó al Carnaval de Cádiz, donde, por ejemplo, en 1998 la comparsa La Barraca, de Luis Ripoll, convirtió el universo lorquiano en uno de los pasodobles más emotivos dedicados a la memoria del granadino.
Lorca fue detenido el 16 de agosto de 1936 y asesinado en la madrugada del 18, en los convulsos primeros compases de la Guerra Civil. Tenía 38 años. Sus restos continúan sin ser localizados de manera definitiva, mientras su producción poética y teatral ha sobrevivido ampliamente a la violencia que acabó con su vida.
Obras como Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba o el Romancero gitano forman parte de un legado que sigue representándose y leyéndose en todo el mundo.
'La Barraca', un homenaje a Lorca desde el propio tipo de la comparsa
El vínculo de aquella agrupación de 1998 con Federico García Lorca no se limitaba a esta letra en concreto. El propio tipo de La Barraca remitía al proyecto teatral ambulante impulsado por el escritor durante los años de la Segunda República, una iniciativa que pretendía acercar el teatro clásico español a diferentes puntos del país.
La comparsa de Luis Ripoll salió además en un año especialmente simbólico: 1998 coincidía con el centenario del nacimiento de Federico García Lorca. El tipo, la estética y el nombre de la agrupación partían ya de ese recuerdo al autor granadino y uno de sus pasodobles llevó el homenaje mucho más lejos.
La letra comienza directamente desde la tragedia, evocando la madrugada de su asesinato con una de sus frases más rotundas: "Mataron a Federico". A partir de ahí, Ripoll construye un recorrido en el que la muerte del poeta se mezcla continuamente con sus propios versos, personajes y títulos.
Un pasodoble construido con los personajes y las obras de Lorca
Una de las singularidades de la composición está precisamente en la cantidad de referencias lorquianas que aparecen encadenadas dentro de la letra. No se trata únicamente de nombrar al escritor, sino de hacer desfilar por el pasodoble buena parte del universo que creó.
Aparecen Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba, Mariana Pineda y Doña Rosita la soltera. También se suceden referencias a personajes y poemas vinculados al Romancero gitano, como Antoñito el Camborio, así como imágenes inmediatamente reconocibles de su poesía.
La letra juega incluso con expresiones que han quedado asociadas para siempre a Lorca. El conocido "Verde que te quiero verde" reaparece en los últimos compases del pasodoble antes de desembocar en la idea central del homenaje: que, pese al asesinato, los versos del poeta granadino continuarían sonando.
Ese recurso convierte el pasodoble en algo más que una evocación de su muerte. Luis Ripoll utiliza la propia obra del poeta para mantenerlo presente dentro de la letra, mezclando teatro, romances, personajes e imágenes hasta regresar de nuevo a aquella madrugada de 1936.
Una letra de 1998 que adquiere un significado especial 90 años después
Han pasado 28 años desde que La Barraca llevó aquel homenaje al Carnaval de Cádiz y 90 desde el asesinato de Federico García Lorca. La coincidencia del aniversario permite volver hoy sobre una composición que nació en otro momento conmemorativo, el centenario de su nacimiento, pero cuya letra mantiene intacto su sentido.
Porque el final del pasodoble resume precisamente la idea que atraviesa toda la composición: pudieron acabar con la vida del poeta, pero no con aquello que había escrito. Sus obras teatrales, sus romances, sus personajes y algunos de los versos más reconocibles de la literatura española continuaron vivos mucho después de aquella madrugada.
El pasodoble completo de La Barraca interpretado en el Carnaval de Cádiz de 1998, permite escuchar cómo Luis Ripoll convirtió todos esos elementos en un homenaje a Federico García Lorca.