'Mujeres tenían que ser', la campaña de la Universidad de Cádiz que da la vuelta al machismo con arte e ironía
La UCA resignifica “Mujeres tenían que ser” y convierte una frase machista en símbolo de orgullo femenino
La Universidad de Cádiz (UCA) presentó una nueva iniciativa de sensibilización bajo el título “Mujeres tenían que ser”, una campaña promovida por la Dirección General de Igualdad que busca romper estereotipos de género y reconocer el papel de las mujeres dentro de la comunidad universitaria.
A través del arte, la ironía y el diseño gráfico, la acción pretende resignificar una expresión históricamente machista para convertirla en un mensaje de empoderamiento y reconocimiento.
La campaña, que se difundirá principalmente mediante de bolsas de tela ilustradas por la artista María Gómez, combina creatividad y reflexión social. En ellas, Gómez retrata a mujeres que representan diferentes áreas del conocimiento y del ámbito profesional, con el objetivo de visibilizar su papel en la ciencia, la docencia, la gestión y la vida universitaria.
Lejos de ser un simple soporte estético, la ilustración actúa como un símbolo de resistencia cultural ante los prejuicios que todavía limitan mucho la percepción del talento femenino.
Según explica Paqui Bernal, directora general de Igualdad de la UCA, la iniciativa intenta acercar la unidad a la comunidad universitaria y facilitar el acceso a los recursos y programas que ofrece.
Al respecto dijo que “queremos que toda persona que forme parte de la Universidad sepa que puede contar con nosotros, que conozca nuestros proyectos y sepa dónde acudir si necesita apoyo o información”, en el transcurso de la presentación de la campaña.
"Mujeres tenían que ser"
El mensaje “Mujeres tenían que ser” se convierte así en el motor central de una estrategia de marketing y comunicativa que utiliza la ironía como herramienta de transformación social.
Una frase que en su origen se usaba para descalificar, ahora se reformula de cara a poder reivindicar el orgullo de ser mujer en todos los ámbitos de la vida universitaria. La campaña invita a la reflexión, recordando que el lenguaje y las expresiones cotidianas también moldean la cultura de la igualdad.
Más allá del diseño, la iniciativa tiene una dimensión pedagógica así como simbólica. Las tote bags se distribuirán durante actos institucionales, jornadas de tipo académico y fechas conmemorativas, como el próximo día 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una efeméride especialmente relevante para la UCA, que desde hace años promueve actividades que están orientadas a fomentar vocaciones científicas en niñas y jóvenes.
Con esta propuesta, la Universidad de Cádiz potencia así su compromiso con la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, y apuesta por métodos comunicativos cercanos y creativos que conecten con las nuevas generaciones.
La institución gaditana ha desarrollado en los últimos años diversas acciones de sensibilización que mezclan la educación, la cultura y la participación, consolidando un modelo de intervención basado en la implicación activa de la comunidad universitaria.
El uso del arte como medio de concienciación es una de las claves de esta campaña. La ilustradora María Gómez ha destacado que su trabajo intenta sobre todo “dar rostro a las mujeres que sostienen la universidad cada día, tanto desde el ámbito académico como desde el personal”.
Su propuesta visual resucita la diversidad y pluralidad de la comunidad femenina universitaria, poniendo especial énfasis en la necesidad de representación y reconocimiento.
La Dirección General de Igualdad recuerda que la lucha contra los estereotipos no se limita a las campañas de tipo institucional, requiere una transformación continua en las formas de pensar, hablar y actuar dentro del entorno educativo.
En este sentido, la acción “Mujeres tenían que ser” funciona como una llamada a la reflexión de todos y todas, es una invitación a mirar con otros ojos expresiones heredadas del machismo y a resignificarlas desde la igualdad.
A través de esta campaña, la UCA afianza su papel como referente en políticas universitarias de igualdad, demostrando que la sensibilización también puede partir del humor, la creatividad y la inteligencia visual. Porque, efectivamente, mujeres tenían que ser es una llamada a las que cambian el sentido de las palabras para transformar la realidad.