Navantia San Fernando se paraliza: la plantilla no entra a trabajar en apoyo a los trabajadores que denuncian listas negras
La acción de sindicatos en los accesos, con reparto de panfletos, provoca el paro de la producción y retenciones en la entrada al astillero
La protesta en el sector del metal en la Bahía de Cádiz ha dado este miércoles un salto clave. La producción se ha paralizado en Navantia San Fernando tras una acción sindical en los accesos a la factoría que ha provocado que numerosos trabajadores no entraran a trabajar en señal de apoyo a los operarios que denuncian “listas negras”.
Desde primera hora de la mañana, miembros de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM), junto a representantes del sindicato UTEA y trabajadoras de la limpieza vinculadas a la UCA, se han situado en la entrada del astillero para repartir panfletos informativos y explicar la situación a la plantilla.
La acción ha tenido un efecto directo: muchos trabajadores han decidido no acceder a sus puestos, lo que ha derivado en la paralización de la actividad en la factoría.
La intervención en los accesos ha generado además retenciones significativas en la entrada a Navantia San Fernando.
El vial de acceso, de un solo carril, ha registrado caravanas de vehículos debido a la concentración de personas y a la interacción de los sindicatos con los trabajadores en el inicio de la jornada laboral.
Desde el entorno de la protesta han señalado que el objetivo era informar y visibilizar el conflicto, aunque también han reconocido el impacto generado en el tráfico, llegando a pedir disculpas públicamente a la ciudadanía por las molestias ocasionadas.
La protesta en la grúa
Mientras tanto, los trabajadores Manuel Balber y Jesús Galván continúan subidos a una grúa a varios metros de altura dentro del astillero, donde iniciaron su protesta durante la noche.
Ambos denuncian que llevan años sin poder trabajar en el sector pese a contar con experiencia y cualificación como soldadores, una situación que vinculan a un supuesto veto laboral relacionado con su actividad sindical.
Desde lo alto de la estructura, han definido su acción como una medida límite tras haber agotado otras vías de reclamación.
El núcleo del conflicto gira en torno a la denuncia de la existencia de “listas negras” laborales en el sector del metal gaditano.
Según los trabajadores y el entorno sindical, estas prácticas consistirían en la exclusión de determinados perfiles de los procesos de contratación, especialmente aquellos vinculados a reivindicaciones laborales o sindicales.
Esta situación, aseguran, ha tenido un fuerte impacto en sus vidas, tanto en el plano económico como personal.
Por su parte, Navantia niega de forma tajante la existencia de cualquier sistema de exclusión, defendiendo que los procesos de contratación se rigen por criterios objetivos y conforme a la legalidad vigente.
De la campaña a la paralización
El conflicto se ha ido intensificando en las últimas semanas a través de distintas acciones impulsadas por la CTM:
- Recogida de firmas
- Asambleas públicas en Cádiz
- Acampada en los accesos de Navantia
La protesta en la grúa y la paralización de la producción suponen el punto más alto de esta escalada.
La jornada deja una imagen clara: producción detenida, accesos colapsados y protesta en altura dentro del astillero. El conflicto continúa abierto, sin una solución inmediata, y con un nivel de tensión creciente entre las denuncias de los trabajadores y la negativa de la empresa a reconocer cualquier irregularidad.