Nomadar anuncia otro inversor por 5,4 millones, pero el mercado vuelve a no reaccionar: la acción sigue estancada en mínimos
El acuerdo se une al de JP Financial y a la palanca que usó en diciembre, pero la acción de la filial del Cádiz CF sigue en los 4 dólares, la mitad del peor de los «precios objetivos» marcados por la entidad
Nomadar ha anunciado un nuevo acuerdo de suscripción de acciones por un total de 5,4 millones de dólares, estructurado en varios tramos (un pago inicial de 500.000 dólares y tres posteriores de 1,63 millones) pero ni por esas ha logrado recuperar la cotización bursátil de la filial tecnológica del Cádiz CF.
Se trata del tercer movimiento de este tipo en apenas unos meses, tras los acuerdos vinculados a JP Financial y el anunciado en diciembre, en un momento de presión bajista sobre la acción. Sin embargo, y pese al anuncio, la reacción del mercado ha sido, por ahora, muy limitada. Parece que en Wall Street no le compran los anuncios a Rafael Contreras, responsable de Nomadar.
La operación, estructurada en varios tramos —un pago inicial de 500.000 dólares y tres posteriores de 1,63 millones— se suma a los acuerdos previos vinculados a JP Financial y al anunciado el pasado mes de diciembre. Sin embargo, el mercado vuelve a reaccionar con frialdad ante un nuevo movimiento de financiación.
Tras cerrar la sesión del 19 de marzo en 3,93 dólares (el día del anuncio de la llegada de este inversor), Nomadar ha arrancado la jornada del 20 de marzo con ligeras subidas, moviéndose en torno a los 4 dólares en los primeros compases de negociación en el Nasdaq, con un rango entre 3,90 y 4,31 dólares. Un comportamiento plano que no altera la tendencia de fondo.
Tras perder hasta un 1,5 por ciento respecto a esos 3,93 del jueves 19 (bajando de los 3,9) la filial tecnológica del Cádiz ha logrado recuperarse en los compases finales de la sesión oara después cerrar algo a la baja con un valor de 4,05 dçolares por acción.
La cotización actual contrasta con las propias referencias iniciales trasladadas por la compañía. Desde Nomadar se situó en torno a los 8 dólares por acción —precio vinculado al acuerdo con Yorkville— como nivel orientativo del valor del proyecto.
Hoy, varios meses después, la acción se mueve aproximadamente a la mitad de ese nivel, sin haber logrado consolidar una recuperación sostenida pese a los distintos anuncios corporativos realizados en este periodo.
En sus primeros días en el mercado, la compañía defendía que la volatilidad era parte del proceso natural de “descubrimiento de precio”. “Es un proceso de ajuste. La acción se va conociendo y el mercado autorregula su valor”, explicaba entonces su director de Comunicación e Inversores, Joaquín Martín Perles.
Pero el paso del tiempo no ha confirmado esa estabilización en los niveles inicialmente señalados.
Un patrón que se repite
Este tipo de evolución no es nueva en Nomadar. En anteriores jornadas con anuncios relevantes, la cotización ha mostrado una dinámica similar, sin que esos rebotes finales hayan tenido continuidad en sesiones posteriores.
En mercados con bajo volumen, este tipo de movimientos suele estar asociado a una menor profundidad y a una mayor sensibilidad a órdenes puntuales, lo que limita la capacidad de consolidar subidas sostenidas.
En este contexto, la repetición del patrón empieza a ser, por sí misma, un dato relevante.
Más allá del comportamiento intradía, el dato estructural sigue siendo el mismo: la cotización de Nomadar continúa lejos de los niveles que la propia compañía situó como referencia en su llegada al mercado.
Desde la dirección se apuntó a un rango de entre 8 y 10 dólares por acción —vinculado al acuerdo con Yorkville— como orientación inicial del valor del proyecto.
Hoy, con la acción estabilizada en torno a los 4 dólares, ese nivel queda a una distancia significativa, sin que los sucesivos anuncios de financiación hayan logrado cerrar esa brecha.
Lejos del precio de referencia
Más allá de la sesión concreta, el dato estructural sigue siendo el mismo: Nomadar continúa cotizando muy por debajo de los niveles que la propia compañía situó como referencia en su salida al mercado.
Desde la dirección se apuntó a un rango de entre 8 y 10 dólares por acción —vinculado al acuerdo con Yorkville— como orientación inicial del valor del proyecto.
Hoy, con la acción moviéndose en el entorno de los 4 dólares, ese nivel queda lejos de haberse consolidado.
Más anuncios, menos impacto
El nuevo acuerdo de 5,4 millones introduce, además, un elemento que ya se ha repetido en ocasiones anteriores: la falta de información detallada sobre el inversor.
La compañía no ha hecho pública su identidad, más allá de señalar que no sería estadounidense, lo que mantiene un grado de opacidad que contrasta con la exposición pública del proyecto en los mercados.
El inversor “anónimo” y su vínculo con el entorno del club
La identidad del inversor no ha sido comunicada oficialmente por Nomadar, pero en las últimas horas han surgido interpretaciones externas sobre quién podría estar detrás de la operación.
El analista Carlos Pardeza apuntaba en redes sociales a esa falta de claridad y dejaba entrever una posible vinculación con el entorno del club: “El comprador anónimo no parece tan anónimo”, señalaba, en un mensaje que ha alimentado el debate sobre el origen del capital.
Sin confirmación oficial por parte de la compañía, este tipo de interpretaciones se suma a una de las críticas recurrentes en torno a Nomadar: la dificultad para identificar con precisión quién entra en el capital y en qué condiciones, en un proyecto donde la transparencia se ha convertido en uno de los principales focos de discusión.
En los últimos días, el analista financiero Héctor Mohedano ha publicado un análisis detallado en el que cuestiona la estructura societaria del Cádiz CF, Sport City y Nomadar, así como el recorrido de los fondos procedentes del acuerdo con CVC.
A ello se suman comentarios en podcasts especializados en inversión, donde se ha puesto en duda la coherencia financiera global del proyecto y la lógica de algunas de las operaciones vinculadas a su salida a bolsa.
Viaje a Nueva York en paralelo
En este escenario, fuentes del entorno del club sitúan en Nueva York en los últimos días tanto al presidente del Cádiz CF como a su vicepresidente, Rafael Contreras, en fechas que coinciden con el anuncio de este nuevo acuerdo.
El club no ha ofrecido detalles públicos sobre ese desplazamiento ni sobre su relación con la operación, en una línea de comunicación que, especialmente en lo relativo a Nomadar, ha venido marcada por la falta de información concreta sobre inversores y condiciones.
El contexto general dibuja un patrón que empieza a repetirse: anuncios de financiación que coinciden con momentos de debilidad en la cotización, seguidos de reacciones de mercado limitadas y sin impacto duradero en el precio.
Mientras tanto, la acción sigue lejos de las referencias iniciales planteadas por la propia compañía, y el proyecto continúa acumulando análisis, dudas y preguntas que, por ahora, el mercado no parece estar dispuesto a ignorar.
Credibilidad en juego
Más allá de cada anuncio concreto, el mercado parece estar enviando un mensaje más profundo: la sucesión de acuerdos y comunicados no se está traduciendo, por ahora, en una mejora sostenida de la cotización.
En este tipo de escenarios, el factor clave deja de ser el flujo de noticias y pasa a ser la confianza. Y ahí es donde empiezan a concentrarse las dudas.
Porque cuando los anuncios se repiten pero el precio no acompaña, la cuestión deja de ser cuánto dinero entra… y pasa a ser cuánto se cree el mercado la historia que hay detrás. El mercado ya no se cree a Nomadar y sus anuncios. Por lo que sea, parece que en el Nasdaq o en Wall Stret no se terminan de creer esos anuncios de Contreras
Igual es que no saben de sus éxitos en Carbures, el tren bala o Humanox, con la revolucionara espinillera de carbono para los golpes a futbolistas que se encendía y apagaba... con un golpe. Será cuestión de tiempo lo de las acciones de Nomadar.