Nueva denuncia sindical en Emasa: el Comité alerta del “abandono” de la grúa municipal y la falta de personal
Los trabajadores aseguran que por las noches no hay personal presencial y que los avisos se atienden con operarios de retén desde sus domicilios
El conflicto entre el Comité de Empresa de Emasa y la dirección de la sociedad municipal abre un nuevo capítulo, esta vez con el servicio de grúa municipal en el centro de la polémica.
Los representantes de los trabajadores denuncian su “abandono” y acusan directamente al gerente, Ángel Casado, de ofrecer públicamente una imagen de su funcionamiento que, aseguran, no se corresponde con la realidad diaria de la plantilla.
El comité sale así al paso de unas recientes declaraciones del gerente sobre el funcionamiento de la grúa y sostiene que su relato dibuja una “operativa ficticia” y evidencia un “absoluto desconocimiento del trabajo diario, del estado real del servicio y de la plantilla a su cargo”.
La respuesta sindical alcanza uno de sus puntos más duros cuando se refiere al funcionamiento nocturno: “Mantiene el servicio nocturno totalmente abandonado y sin personal presencial, no mientas Ángel Casado”, afirma el comunicado.
La principal denuncia se centra precisamente en cómo funciona la grúa durante las noches. Según explica el Comité de Empresa, no existe personal presencial y los avisos se atienden mediante trabajadores de retén que permanecen en sus domicilios.
Esto significa, siempre según la versión de los representantes sindicales, que ante una urgencia pueden tener que desplazarse hasta Cádiz operarios residentes en otras localidades. El comité pone como ejemplo Chiclana y sostiene que este sistema provoca que se dilaten “los tiempos de respuesta y ejecución ante situaciones de peligro en la vía pública”.
Para los trabajadores, esta situación no es puntual, sino consecuencia de la política de personal desarrollada durante los últimos años. La representación sindical denuncia una negativa continuada a cubrir las plazas que han ido quedando vacantes y considera que se está confundiendo la optimización del servicio con los recortes de plantilla.
El comité va incluso más allá y acusa a la gerencia de avanzar hacia un “desmantelamiento” progresivo del servicio público mediante la reducción de trabajadores.
Esta nueva denuncia se produce después de meses de enfrentamientos entre los representantes de la plantilla y la dirección de Emasa. Primero fueron las críticas por los denominados “sueldos galácticos” y una gestión que el propio comité calificó de “en la sombra”. Posteriormente, el PSOE de Cádiz respaldó públicamente las reivindicaciones de los trabajadores.
A principios de junio, el Comité de Empresa volvió a denunciar una situación de “parálisis absoluta, dejadez y caos”, además de falta de personal y problemas en la implantación de las zonas reguladas. Ahora, el foco se traslada directamente a uno de los servicios que Emasa presta en las calles de Cádiz.
Gruistas de más de 60 años y 35 años de servicio
La falta de personal, según la denuncia, está recayendo especialmente sobre unos trabajadores con una elevada antigüedad. El Comité de Empresa asegura que los operarios de la grúa “superan los 60 años de edad y acumulan más de 35 años de servicio”, soportando un desgaste físico que considera “inasumible”.
Los representantes de la plantilla rechazan además la imagen de un servicio altamente mecanizado y detallan algunas de las tareas físicas que tienen que realizar los trabajadores durante una retirada.
“Las grúas no operan de forma automática ni enganchan los coches solas”, advierten.
Según explican, cuando los vehículos están estacionados en cordón tienen que ser desplazados y empujados manualmente. A ello se suma la colocación de patines y otros útiles de arrastre, para lo que los trabajadores deben adoptar “posturas forzadas y lesivas a ras de suelo”, especialmente cuando los automóviles están muy próximos al bordillo.
El comité sostiene que esta exigencia física se ha incrementado con la proliferación de vehículos híbridos y eléctricos de mayor peso y asegura que los propios trabajadores han remitido recientemente un escrito reclamando formación, medios mecánicos y herramientas adecuadas.
Sin embargo, la representación sindical critica que las nuevas grúas adquiridas por la empresa sean “técnicamente iguales o peores que las anteriores” para determinadas operaciones en la calle.
“No se puede vender tanto humo al ciudadano de cara a la galería, ni pretender dar lecciones sobre un servicio del que desconoce hasta el funcionamiento más elemental”, reprocha el comité al gerente.
El Comité habla de privatización y exige dos gruistas por vehículo
La denuncia sindical introduce además una acusación de mayor calado. El comité sostiene que la falta de relevo generacional y el desgaste físico de los actuales trabajadores estarían siendo utilizados por la gerencia para “provocar la privatización del servicio”.
Se trata de una acusación realizada por la representación de los trabajadores, que reclama una política que permita rejuvenecer la plantilla y ofrecer alternativas a los operarios de mayor edad.
Entre las medidas inmediatas planteadas figura que haya dos gruistas por vehículo, una fórmula que, según el comité, permitiría garantizar una mayor seguridad durante las maniobras.
Los representantes sindicales recuerdan además que durante su trayectoria han recurrido “en reiteradas ocasiones” a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y aseguran mantener su compromiso con la prestación del servicio a los ciudadanos.
Su última advertencia vuelve a situar el foco sobre las condiciones en las que, según denuncian, trabaja actualmente la plantilla: “La prestación de un servicio público no puede sostenerse sobre el continuo abandono organizativo, el engaño mediático y la salud de una plantilla al límite”.