Nuevas dudas vecinales sobre el cocedero de Zurbarán 1: un informe alerta de posibles deficiencias antes de que se resuelva su calificación ambiental
Un nuevo informe técnico plantea dudas sobre protección contra incendios, residuos y actuaciones en la fachada tras la retirada del expediente de la última Junta de Gobierno
La comunidad de Zurbarán 1 plantea nuevas dudas sobre el proyecto de pescadería con cocedero previsto en el edificio después de acceder a la documentación incorporada al expediente para subsanar los requerimientos realizados durante su tramitación.
Un nuevo informe encargado por el vecindario plantea cuestiones relacionadas con la protección contra incendios, la gestión de los residuos y determinadas actuaciones en la fachada que la comunidad pide que sean comprobadas antes de resolver la calificación ambiental.
La nueva actuación llega después de que el asunto fuera retirado de la Junta de Gobierno Local del pasado 7 de agosto. Un día antes, la comunidad había solicitado al alcalde que se aplazara cualquier decisión hasta que pudiera acceder y analizar la documentación presentada por el promotor. El Gabinete de Alcaldía confirmó posteriormente por escrito que la petición había sido trasladada a Urbanismo y que el punto había sido retirado de aquella sesión.
La comunidad había solicitado formalmente el 30 de julio una copia de los documentos aportados para responder a los requerimientos municipales. Tras acceder a ellos, ha vuelto a recurrir al arquitecto que ya la asesoró durante la presentación de alegaciones para analizar las modificaciones introducidas.
El nuevo informe técnico, fechado el 11 de agosto, considera que siguen existiendo cuestiones que deberían revisarse antes de resolver el procedimiento. Entre ellas aparecen aspectos relacionados con la protección contra incendios en la zona destinada al cocedero y la consideración de este espacio como zona de riesgo especial. El documento señala además que no consta en el proyecto analizado un sistema automático de extinción en la campana extractora.
Otro de los puntos planteados afecta a la gestión de residuos. Entre la nueva documentación figura una declaración relativa a la no utilización del sótano, lo que lleva al técnico de la comunidad a cuestionar dónde quedará ubicado el espacio destinado al almacenamiento de los residuos generados por la actividad. Según su análisis, en la documentación examinada no se identifica con claridad un recinto específico para esta función.
Juana Ruiz, portavoz de la comunidad de Zurbarán 1, explica que estas observaciones serán trasladadas formalmente al Ayuntamiento para que sean valoradas antes de que se adopte una decisión sobre la calificación ambiental.
La comunidad pide revisar también la actuación en la fachada
El vecindario plantea además dudas sobre las actuaciones realizadas en la fachada del establecimiento. El plano incluido en el proyecto representa el rótulo en relación con el sistema de climatización y una "rejilla corrida sistema filtronic", mientras que la comunidad cuestiona que la ejecución visible actualmente se corresponda con claridad con esa solución.
Ruiz señala especialmente la disposición de los anclajes, la proximidad del cartel al espacio previsto para las rejillas y el carácter opaco del rótulo. La comunidad no da por acreditado que estas circunstancias impidan el funcionamiento del sistema, pero pide que los servicios técnicos comprueben si lo ejecutado se ajusta al proyecto y mantiene las condiciones previstas para las entradas y salidas de aire.
Esta nueva actuación se produce después de que la comunidad llevara el conflicto al Pleno del Ayuntamiento de Cádiz el pasado 30 de julio. Durante su intervención, Ruiz reclamó que se aplicara el principio de prevención antes de autorizar una actividad que, según sostiene el vecindario, podría reproducir las molestias provocadas anteriormente por un negocio similar en el mismo local.
El Ayuntamiento ha defendido previamente en Cádiz Directo que el expediente se está tramitando de manera exhaustiva y que, si el proyecto cumple todos los requisitos establecidos por la normativa, la Administración deberá conceder la autorización. La comunidad sostiene ahora que la documentación examinada sigue dejando cuestiones pendientes y reclama que sean comprobadas antes de considerar acreditado ese cumplimiento.
Tras la retirada del asunto de la Junta de Gobierno del 7 de agosto, el vecindario permanece a la espera de conocer los próximos pasos municipales y de que se determine cuándo volverá a tramitarse la resolución de la calificación ambiental del cocedero.