Óscar Torres acusa al PP de “engañar” a Cádiz tras el nuevo frenazo al nuevo hospital
El portavoz socialista asegura que la Junta ha paralizado el proyecto una vez superados los compromisos electorales
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El nuevo hospital regional de Cádiz vuelve a convertirse en motivo de enfrentamiento político. El portavoz socialista, Óscar Torres, ha acusado al Partido Popular y a la Junta de Andalucía de "engañar" a los gaditanos con una infraestructura que considera paralizada pese a los anuncios realizados durante los últimos años.
Según sostiene el dirigente socialista, una vez superados los procesos electorales, el proyecto ha quedado sin avances reales y sin una hoja de ruta clara para su ejecución.
Torres ha reaccionado a las últimas declaraciones realizadas sobre el proyecto sanitario asegurando que la situación actual confirma las advertencias que su formación lleva realizando desde hace años. A su juicio, el freno al nuevo hospital regional no constituye una sorpresa, sino la consecuencia de una hoja de ruta que, según afirma, se activó una vez concluidos los procesos electorales.
El dirigente socialista ha señalado que la firma del convenio para la cesión de los terrenos fue utilizada como un acto de carácter electoral. En este sentido, recuerda que apenas un día después de rubricarse el acuerdo se presentó un Plan Funcional que, según sostiene, ya había sido anunciado meses antes.
Desde el PSOE consideran que aquellos anuncios respondieron más a una estrategia de comunicación política que a una voluntad real de impulsar la construcción de la nueva infraestructura sanitaria.
La financiación vuelve a convertirse en motivo de confrontación
Uno de los aspectos que más críticas ha generado por parte de Torres es la financiación anunciada para el proyecto. El portavoz socialista ha reclamado explicaciones sobre los fondos que, según anteriores anuncios del Gobierno andaluz, estaban destinados a poner en marcha los procedimientos administrativos necesarios para desarrollar el hospital.
Según ha manifestado, existe una contradicción entre las cantidades anunciadas públicamente y las partidas recogidas en los presupuestos autonómicos. Por ello, ha exigido transparencia para conocer cuál es la situación real de la financiación y qué actuaciones se están llevando a cabo actualmente respecto al proyecto.
Torres insiste en que, una vez realizada la cesión gratuita de los terrenos por parte del Gobierno central, la responsabilidad del desarrollo del hospital corresponde exclusivamente a la administración autonómica.
El portavoz socialista ha enmarcado la situación del hospital dentro de lo que considera una paralización más amplia de proyectos estratégicos para Cádiz. Entre los ejemplos citados se encuentran la futura Ciudad de la Justicia y la rehabilitación de Valcárcel.
Respecto a la Ciudad de la Justicia, Torres sostiene que los avances anunciados no se han traducido todavía en una evolución visible de las obras. En cuanto al antiguo edificio de Valcárcel, cuestiona el volumen real de inversión previsto para su recuperación y considera insuficientes las cantidades contempladas actualmente para ejecutar una rehabilitación integral.
Para el líder de la oposición municipal, estos casos reflejan una dinámica repetida de anuncios que posteriormente no se concretan en actuaciones efectivas.
Críticas al papel del alcalde de Cádiz
Las declaraciones de Torres también han estado dirigidas al alcalde de la ciudad, Bruno García. El portavoz socialista considera que el regidor mantiene una actitud excesivamente alineada con las posiciones de la Junta de Andalucía y le reprocha no exigir públicamente avances en aquellos proyectos que afectan directamente a Cádiz.
Según su valoración, el Ayuntamiento debería adoptar una postura más firme para reclamar inversiones y calendarios concretos en cuestiones consideradas prioritarias para la ciudad, especialmente en materia sanitaria.
Mientras tanto, el futuro del nuevo hospital regional continúa siendo uno de los principales asuntos pendientes para Cádiz, con un intenso intercambio de acusaciones entre administraciones y partidos políticos sobre las responsabilidades de una infraestructura que sigue sin materializarse.