Helicóptero de la Guardia Civil tras una narcolancha.

Persecución en el Guadalquivir, la Guardia Civil intercepta una narcolancha tras una huida de película

El operativo en el Guadalquivir que terminó con dos detenidos tras una persecución a narcolanchas

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Durante la tarde del 2 de febrero, un dispositivo de la Guardia Civil desplegado en la zona de Isla Mayor, en la provincia de Sevilla, logró interceptar una de las dos narcolanchas detectadas y que estaban navegando por el río Guadalquivir.

Después de una compleja operación en la que participaron unidades terrestres, marítimas y aéreas del instituto armado. El operativo, que se activó después de que las embarcaciones fueran localizadas ya que estaban refugiadas del temporal en el cauce del río.

Esto puso de manifiesto la coordinación entre distintos servicios del cuerpo y la creciente presión sobre las rutas fluviales utilizadas habitualmente por las redes de narcotráfico en Andalucía.

Las narcolanchas, ambas cuatrimotoras de gran potencia, fueron detectadas por los equipos de vigilancia de la Guardia Civil en un tramo del río Guadalquivir cercano al término municipal sevillano de Isla Mayor.

A bordo viajaban varias personas que, al percatarse de la presencia de los agentes, intentaron huir río abajo a toda velocidad, rumbo a la zona de la desembocadura del río. La maniobra dio inicio a una persecución que se extendió a lo largo de varios kilómetros y que requirió el apoyo inmediato de medios marítimos y aéreos.

El Servicio Marítimo Provincial de Cádiz desplegó una de sus patrulleras, mientras que el Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Sevilla movilizó un helicóptero a fvin de realizar un seguimiento desde el aire y coordinar la persecución.

Según fuentes del cuerpo, el operativo se mantuvo en contacto constante entre las distintas unidades, lo que permitió cerrar las posibles rutas de escape por las márgenes del río así como a mantener el rastreo visual de las embarcaciones.

Hacia las 20:00 horas, una de las narcolanchas fue finalmente interceptada en las proximidades de la desembocadura del Guadalquivir, estando frente a la costa de Sanlúcar de Barrameda.

Los agentes lograron detener a sus dos ocupantes, dos varones de 35 y 25 años, ambos con numerosos antecedentes penales y relacionados con delitos de narcotráfico y resistencia a la autoridad.

Embarcaciones rápidas dedicadas al narcotráfico en el Guadalquivir

La otra embarcación consiguió huir hacia alta mar, aprovechando la falta de luz y las condiciones meteorológicas adversas.

Pese a ello, la Guardia Civil mantiene un dispositivo de búsqueda que es muy activo y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas, ya que la investigación continúa abierta bajo la dirección del juzgado competente.

La narcolancha interceptada fue remolcada hasta el puerto de Bonanza, en Sanlúcar, donde se llevó a cabo el desembarco de los detenidos y la inspección del material incautado.

Según las primeras informaciones, la embarcación presentaba modificaciones técnicas propias de las utilizadas por las redes de contrabando que operan en toda la zona del Estrecho de Gibraltar, incluyendo motores de alta potencia y depósitos de combustible ampliados que permiten largas travesías sin repostar.

Fuentes cercanas a la investigación señalan que la elección del Guadalquivir como una suerte de refugio y tránsito atiende a una estrategia cada vez más frecuente por parte de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, que buscan rutas alternativas ante el refuerzo de la vigilancia en el litoral gaditano.

En los últimos meses, se han registrado varios episodios similares en el curso medio y bajo del río, en el que los narcotraficantes aprovechan la amplitud del cauce y la cercanía con zonas de marisma para ocultar temporalmente sus embarcaciones.

La Guardia Civil ha destacado que este tipo de operaciones forman parte de la lucha permanente que se sostiene contra el narcotráfico en el suroeste peninsular, y ha llamado la atención de la importancia de la colaboración entre/con las distintas comandancias provinciales.

Las narcolanchas cuatrimotoras están consideradas embarcaciones de uso prohibido dada su relación directa con todo lo que son actividades ilícitas, por lo que su mera tenencia y navegación constituye un delito.

La Guardia Civil sigue vigilando en las zonas más sensibles del país en materia de tráfico de drogas, donde el río Guadalquivir se ha convertido en un escenario fundamental para las operaciones de vigilancia y control de las mafias del narcotráfico que operan entre Sevilla, Cádiz y Huelva.

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