Una persona sin hogar descansa en un banco de Cádiz
Una persona sin hogar descansa en un banco de Cádiz. Foto: Eulogio García.

Personas Sin Hogar con Derechos reclama alternativas habitacionales permanentes tras la quinta muerte en Cádiz

Milagrosa Fernández advierte de que el sinhogarismo “no es un problema de difícil solución” y pide priorizar recursos y atención especializada

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La asociación Personas Sin Hogar con Derechos ha reaccionado tras el fallecimiento de la quinta persona sin hogar en Cádiz en lo que va de 2026, calificando la noticia de “muy dura y estremecedora” y asegurando que estas muertes “nos denuncian como sociedad”.

En un comunicado firmado por su presidenta, Milagrosa Fernández Bey, la entidad sostiene que estos fallecimientos son “la punta del iceberg del gravísimo problema que es el sinhogarismo” y reclama que se adopten medidas estructurales y permanentes.

Desde la asociación consideran “urgente e imprescindible” proporcionar alternativas habitacionales dignas y estables para las personas sin hogar, dando cumplimiento a lo que establece la Ley de Servicios Sociales de Andalucía, que reconoce este derecho como garantizado y subjetivo.

La entidad defiende que, por la gravedad de la situación, esta cuestión debe ocupar “el primer lugar en la política y en la agenda municipal”.

Atención especializada y acompañamiento cercano

El comunicado subraya además que muchas personas sin hogar sufren trastornos mentales y/o adicciones, ya sea en el origen de su situación o como consecuencia de la extrema dureza de vivir en la calle. Por ello, consideran necesario “ir a su encuentro” y ofrecer una atención especializada con un acompañamiento cercano, personalizado y frecuente.

“De lo contrario, no tendrá éxito”, advierte la entidad.

Respecto al caso de Juan Barrios, la quinta persona fallecida este año, señalan que se le ofrecieron algunos recursos que rechazó, algo que —según indican— no debe servir para tranquilizar conciencias. “En lugar de justificarnos, debiera cuestionarnos: ¿por qué una persona que está sufriendo la inseguridad, el frío y la lluvia a la intemperie rechaza el alojamiento que se le ofrece?”, plantean.

Desde la asociación insisten en que el sinhogarismo no es un problema “de difícil solución”, sino una cuestión de voluntad y de asignación adecuada de esfuerzos y recursos. “Ante tanto sufrimiento no podemos mirar para otro lado sin dar respuestas durante años a personas que vemos en nuestras calles”, concluye el comunicado.