Polémica en San Fernando por las nuevas marquesinas con casi 800.000 euros y críticas por no proteger de lluvia ni sol
El PP carga contra las nuevas marquesinas de San Fernando y denuncia un gasto de 800.000 euros en “un adorno que no protege”
La instalación de las nuevas marquesinas de autobús en San Fernando ha abierto un nuevo frente político entre el gobierno municipal y la oposición después de que el Partido Popular isleño haya denunciado públicamente que las estructuras recién colocadas en distintos puntos de la ciudad “no cumplen su función” pese a la elevada inversión realizada por el Ayuntamiento ileño, cercana a los 800.000 euros.
La formación considera que el resultado final del proyecto no responde a las necesidades reales de los usuarios del transporte público y critica con dureza el diseño y la utilidad de unas infraestructuras largamente anunciadas por el ejecutivo local.
El PP cuestiona la utilidad real de las nuevas estructuras
La concejala popular Carmen Roa ha sido la encargada de verbalizar las críticas de su partido hacia unas marquesinas que, según sostiene, presentan carencias evidentes en aspectos básicos de funcionalidad.
La edil asegura que la discusión ya no se centra en cuestiones estéticas ni de diseño urbano, sino en la capacidad del equipamiento para ofrecer un servicio adecuado a quienes esperan el autobús en la vía pública.
En ese sentido, Roa afirma que las nuevas instalaciones no resguardan correctamente ni del viento ni de la lluvia y tampoco proporcionan suficiente sombra durante los días de altas temperaturas.
Según denuncia el PP, el reducido tamaño de estas estructuras, de apenas tres metros cuadrados de superficie útil, impide además que puedan cobijarse varias personas de manera simultánea, lo que obliga en muchas ocasiones a esperar fuera del espacio cubierto.
La dirigente popular considera especialmente grave esta circunstancia en una ciudad donde las condiciones meteorológicas pueden complicar la espera del transporte público en determinadas épocas del año.
A su juicio, la falta de protección convierte a estas marquesinas en un elemento más decorativo que práctico, alejado de la finalidad para la que se ha destinado una importante cantidad de dinero público.
Una inversión en San Fernando de casi 800.000 euros bajo la lupa
El contrato para la renovación de este mobiliario urbano fue adjudicado finalmente en julio de 2024 por un importe cercano a los 797.000 euros, cantidad destinada a la instalación de 56 marquesinas y 33 tótems informativos en distintos enclaves de San Fernando. Sin embargo, el proceso previo de tramitación y anuncio del proyecto se ha prolongado durante varios años.
Desde el Partido Popular recuerdan que la iniciativa fue presentada inicialmente en 2021, aunque no avanzó de manera efectiva hasta años después.
En 2022, el gobierno local anunció que la licitación era inminente y en 2023 incluso llegaron a difundirse diseños preliminares que contemplaban elementos ornamentales como jardines en la parte superior de las marquesinas.
No obstante, la adjudicación definitiva no se formalizó hasta mediados de 2024, mientras que la instalación efectiva de las estructuras se retrasó aún más.
Según recuerda la oposición, la alcaldesa Patricia Cavada llegó a anunciar públicamente en septiembre de 2025 que la colocación comenzaría en octubre de ese mismo año, aunque finalmente ese calendario no se cumplió.
Para el PP, todo este proceso evidencia una planificación lenta y poco eficiente que culmina con un resultado final que, a su juicio, tampoco satisface las necesidades de los vecinos.
La oposición habla de “fracaso de planificación”
Desde la formación popular consideran que el problema va más allá de una simple crítica política y sostienen que el proyecto representa un ejemplo de mala gestión de los recursos municipales.
Carmen Roa insiste en que las marquesinas de autobús son infraestructuras esenciales en el día a día de numerosos ciudadanos, especialmente personas mayores, embarazadas, familias con niños o usuarios habituales del transporte urbano que necesitan un lugar adecuado donde esperar.
La edil entiende que destinar cerca de 800.000 euros a un equipamiento de uso diario que no garantiza unas condiciones mínimas de confort supone una irresponsabilidad por parte del gobierno municipal.
Igualmente, lamenta que después de cuatro años de anuncios, retrasos y promesas, el proyecto no haya alcanzado el objetivo principal para el que fue concebido.
El PP ha dejado en el aire la posibilidad de que el Ayuntamiento introduzca modificaciones para corregir las deficiencias detectadas, aunque advierte de que el tiempo perdido y el desembolso realizado ya son irreversibles.
Entre tanto, el debate sobre la utilidad de las nuevas marquesinas amenaza con convertirse en una nueva polémica en la política local de San Fernando, donde la oposición insiste en exigir explicaciones sobre una actuación que considera fallida desde su concepción hasta su ejecución.