Preparan el gran cambio para 30.000 coches en San Fernando: estos vehículos tendrán restringido el acceso al centro
La Zona de Bajas Emisiones ya cuenta con una ordenanza aprobada y afectará especialmente a los vehículos con etiqueta B y sin distintivo ambiental, aunque las restricciones todavía no han comenzado a aplicarse
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) marcará un cambio importante para miles de conductores de San Fernando cuando entre finalmente en funcionamiento.
La normativa está aprobada y publicada, pero las restricciones todavía no se aplican y tampoco existe un calendario concreto para su activación.
Cuando llegue ese momento, los principales afectados serán los vehículos con etiqueta B y aquellos sin distintivo ambiental, que conjuntamente representan cerca del 48% del parque móvil de la localidad.
La dimensión del cambio se entiende mejor al trasladarlo a cifras. El parque móvil de San Fernando está formado por 59.586 vehículos y aproximadamente 30.000 pertenecen a las categorías que tendrán limitada la circulación dentro de la ZBE.
Pero la implantación será progresiva y durante determinadas horas podrán seguir accediendo al área restringida.
Casi la mitad de los vehículos de San Fernando, en el punto de mira
La ZBE abarca unas 44,7 hectáreas del casco urbano y comprende numerosas calles del centro de San Fernando. Su delimitación incluye vías como plaza del Castillo, Colón, Rosario, Arenal, San Marcos, Cecilio Pujazón, San Juan de la Cruz, Santo Entierro, Batallones de Marina, Lezo, Vera Cruz, Pérez Galdós y Jardinillo, entre otras.
Dentro de ese perímetro será donde se apliquen las limitaciones contempladas por la ordenanza cuando el sistema se active.
Los datos incluidos en el proyecto municipal ayudan a medir su alcance. Los vehículos con etiqueta B representan el 30,5% del parque móvil isleño, mientras que aquellos que no disponen de distintivo ambiental suponen otro 17,8%. Entre ambas categorías se aproxima, por tanto, la mitad de todos los vehículos registrados en la ciudad.
La etiqueta B incluye, con carácter general, turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados desde enero de 2001 y diésel matriculados desde 2006 que cumplen los requisitos establecidos para este distintivo.
Los vehículos más antiguos que quedan fuera de las categorías ambientales de la DGT son los que carecen de etiqueta.
La regulación contempla también excepciones para determinados supuestos. Residentes, usuarios de plazas de garaje situadas dentro del ámbito afectado y vehículos de emergencia o destinados a servicios esenciales podrán circular cuando cumplan las condiciones de autorización establecidas.
Las restricciones llegarán de manera progresiva
Uno de los aspectos fundamentales para los conductores es que la implantación prevista no plantea desde el principio un cierre permanente para los vehículos afectados.
La ordenanza establece dos fases. Durante el primer año de funcionamiento, los vehículos con etiqueta B o sin distintivo ambiental tendrán restringido el acceso durante una determinada franja horaria, mientras que durante el resto de la jornada podrán circular por el perímetro.
En una segunda etapa, prevista para el segundo año de funcionamiento, las restricciones se ampliarán. De esta forma, el Ayuntamiento plantea una transición gradual antes de alcanzar el modelo definitivo previsto para la ZBE.
La diferencia entre tener la normativa aprobada y que las restricciones estén efectivamente funcionando resulta especialmente relevante. La publicación de la ordenanza culminó el procedimiento regulatorio, pero no significa que actualmente los conductores de vehículos afectados tengan prohibido entrar en esas calles.
Tampoco supone que estén siendo sancionados por acceder al perímetro debido a las futuras restricciones de la ZBE. Su puesta en funcionamiento requiere que el sistema sea activado conforme al modelo previsto por el Ayuntamiento.
Una ZBE en una ciudad con buenos registros de calidad del aire
La implantación de la Zona de Bajas Emisiones deriva de la legislación estatal, que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer este tipo de áreas. En San Fernando, además, se integra dentro de una política municipal orientada a reducir el protagonismo del vehículo privado en el centro urbano.
La particularidad del municipio es que parte de unos niveles favorables de calidad del aire. El propio proyecto de la ZBE, tras estudiar los datos correspondientes al periodo comprendido entre 2021 y 2024, señala que San Fernando se encuentra muy por debajo de los valores límite fijados por la normativa aplicable.
La medida se plantea así con un carácter preventivo y estructural, además de como cumplimiento de las obligaciones legales. El Ayuntamiento vincula también el nuevo modelo con los cambios de movilidad desarrollados durante los últimos años en el centro, especialmente después de la transformación de la calle Real y la llegada del tranvía.
La ordenanza fue aprobada definitivamente por el Pleno municipal el 26 de diciembre de 2025 con los votos de la mayoría socialista y el rechazo de PP, Vox y AxSí. Posteriormente, el 19 de febrero de 2026, la aprobación definitiva quedó publicada en el Boletín Oficial de la Provincia.
La ZBE tiene así su marco normativo preparado. Lo que continúa pendiente es el paso que más directamente afectará a los conductores: determinar cuándo comenzarán realmente las restricciones previstas para esos aproximadamente 30.000 vehículos.