Protesta de los sanitarios de Puerto Real que estallan tras nuevas amenazas
Los trabajadores del centro de salud Ribera del Muelle reclaman vigilancia después de que un hombre armado con varios cuchillos irrumpiera en Urgencias. Denuncian que los insultos y las intimidaciones han continuado tras el incidente.
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La violencia contra los profesionales sanitarios ha provocado una nueva protesta en Puerto Rea. Los trabajadores del centro de salud Ribera del Muelle se concentraron este jueves 8 de octubre para exigir medidas de seguridad después de que un hombre armado con varios cuchillos entrara el pasado lunes en una consulta de Urgencias.
El episodio ha agravado el malestar de una plantilla que denuncia amenazas frecuentes y falta de protección. Durante la movilización, una trabajadora relató que, incluso después del incidente, algunos usuarios habían llegado a decirles que deberían haberlos apuñalado.
Los trabajadores exigen vigilancia después del incidente con cuchillos
La concentración, convocada por el sindicato de enfermería SATSE, reunió a profesionales del centro sanitario para reclamar una respuesta ante las situaciones de violencia que aseguran sufrir durante su jornada laboral.
El detonante fue el incidente registrado el lunes 5 de octubre, cuando un hombre accedió armado con varios cuchillos a una consulta de Urgencias. Los hechos provocaron momentos de tensión entre los trabajadores y han reabierto las reclamaciones sobre las condiciones de seguridad del edificio.
Durante la protesta, el delegado sindical José Manuel Cardoso expuso las reivindicaciones de la plantilla y recordó que SATSE lleva años solicitando la presencia de personal de vigilancia.
El sindicato considera que los trabajadores no deberían tener que enfrentarse directamente a situaciones peligrosas mientras prestan asistencia médica. También sostiene que el episodio del lunes refleja un problema que viene denunciando desde hace tiempo.
La organización reclama medidas concretas que permitan desarrollar la actividad asistencial sin que los profesionales tengan que asumir riesgos derivados de comportamientos violentos.
Una sanitaria denuncia nuevas amenazas y relata el desgaste de la plantilla
Uno de los momentos más significativos de la concentración llegó con la intervención de Sonia, una trabajadora del centro que decidió dirigirse a los asistentes después de la lectura del manifiesto sindical.
Su testimonio puso el foco en lo ocurrido durante los días posteriores al incidente. Según explicó, las situaciones de hostilidad no habían desaparecido y algunos profesionales habían recibido comentarios especialmente graves.
Entre las expresiones que denunció haber escuchado figuraba «Os deberían haber rajado», una referencia al episodio protagonizado por el hombre armado.
La sanitaria aseguró que los trabajadores están cansados de enfrentarse a insultos y comportamientos agresivos mientras intentan atender a la población.
También describió las consecuencias que esta situación está teniendo dentro del centro. Según su relato, hay compañeros afectados emocionalmente, profesionales que necesitan ausentarse de sus puestos y otros trabajadores que deben asumir una mayor carga asistencial.
Sonia reconoció que los pacientes pueden estar descontentos con el funcionamiento de la sanidad pública, pero insistió en que las dificultades del sistema no justifican las amenazas contra quienes prestan atención médica.
Durante su intervención recordó que los sanitarios también tienen familias y problemas personales, y que las situaciones vividas en el trabajo terminan afectando a su vida fuera del centro.
El sindicato reclama medidas para garantizar la seguridad en Urgencias
Las reivindicaciones de los profesionales de Ribera del Muelle se centran especialmente en la necesidad de contar con protección frente a posibles agresiones.
SATSE sostiene que la presencia de personal de seguridad constituye una reclamación pendiente desde hace años y considera necesario actuar antes de que se produzcan nuevos incidentes.
La preocupación de los trabajadores no se limita a los episodios de mayor gravedad. También denuncian insultos, intimidaciones y situaciones de tensión que, según explican, forman parte de su actividad cotidiana.
Durante la concentración se advirtió de que el desgaste de la plantilla puede repercutir en el funcionamiento del servicio si continúan las bajas y aumenta la presión sobre los profesionales que permanecen trabajando.
La trabajadora que intervino en la protesta llegó a plantear la posibilidad de una paralización colectiva si no se adoptan soluciones.
Por ahora, no se ha confirmado la implantación de nuevas medidas de vigilancia ni un calendario para atender las reclamaciones sindicales.
Los profesionales mantienen su petición de protección para poder desarrollar su trabajo con normalidad y evitar que los episodios violentos condicionen la asistencia sanitaria en Puerto Real.