Camino y zona de matorrales con pinos en Puerto Real.
Zona de pinar en Puerto Real.

Puerto Real se adelanta al verano con una medida fundamental para evitar incendios

Puerto Real acelera la protección de sus pinares tras el gran incendio y activa un plan clave antes del verano

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El Ayuntamiento de Puerto Real ha intensificado los trabajos preventivos en una de sus principales zonas forestales, junto al Campus de la Universidad de Cádiz, con el objetivo de reducir el riesgo de incendios antes de la llegada de las altas temperaturas. La actuación también mira al futuro, con una posible reforestación en otoño en áreas dañadas por el fuego de 2023.

Refuerzo inmediato en el pinar junto al campus

El Ayuntamiento de Puerto Real ha reforzado durante abril las tareas de prevención de incendios en un pinar situado junto al Campus de la Universidad de Cádiz con una intervención incluida en el contrato municipal de Infraestructura Verde aprobado a comienzos de año.

La actuación responde además al Plan Municipal contra Incendios y persigue reducir riesgos antes de la llegada del calor intenso. Las brigadas trabajan sobre unas cinco hectáreas que quedaron especialmente dañadas tras el fuego registrado en agosto de 2023.

Según los datos facilitados por el Consistorio ya se han retirado más de treinta pinos tarajes y sabinas que presentaban daños estructurales o escasas posibilidades de recuperación.

La retirada selectiva busca evitar caídas de ejemplares debilitados mejorar la seguridad y facilitar posteriores trabajos selvícolas sin comprometer la regeneración natural del entorno forestal.

También permite ordenar accesos internos para futuras emergencias y revisar sendas usadas por servicios públicos y usuarios habituales del área verde cercana.

Con ello se gana capacidad operativa en momentos críticos de verano y se protege mejor a vecinos estudiantes visitantes y trabajadores que transitan cada día por la zona periurbana próxima al campus y sus equipamientos docentes y deportivos durante jornadas lectivas y fines de semana completos.

Cortafuegos, limpieza y control de plagas

Los operarios ejecutan además un amplio desbroce preventivo para eliminar matorral seco y reducir la continuidad del combustible vegetal. De forma paralela se están abriendo dos cortafuegos que dividirán el terreno en tres sectores diferenciados, una medida pensada para frenar la propagación de las llamas y facilitar la entrada de medios terrestres si se produjera una emergencia.

El Ayuntamiento subraya que las labores se realizan con criterios ambientales estrictos para minimizar efectos sobre la fauna y la flora locales. Antes de cada intervención se revisan nidos y madrigueras, mientras que los restos forestales se trituran y reutilizan sobre el propio suelo como acolchado natural.

Esa práctica ayuda a conservar humedad, mejora la estructura del terreno y contribuye al control de plagas como el tomicus, insecto que suele aprovechar pinares debilitados.

Técnicos municipales recuerdan que la gestión preventiva resulta más eficaz y menos costosa que actuar cuando el incendio ya está declarado y obliga a movilizar grandes recursos humanos y materiales en muy poco tiempo.

También reduce cierres de caminos cercanos molestias vecinales y pérdidas ecológicas posteriores tras cada episodio grave de fuego estival reciente en el municipio y su entorno natural más sensible durante meses secos cada año habitual allí ahora mismo.

La reforestación se estudiará en otoño

El concejal de Arbolado Antonio Gil ha defendido que el objetivo municipal es adelantarse a los meses más calurosos y proteger el patrimonio verde de Puerto Real mediante una planificación continuada.

El responsable local recuerda que el incendio de 2023 golpeó con especial dureza al parque de Las Canteras, uno de los espacios más valorados por la ciudadanía, y dejó zonas que aún requieren seguimiento técnico.

Por ese motivo el Consistorio prevé estudiar en otoño una posible reforestación participada cuando pueda evaluarse con detalle la evolución del terreno y la capacidad real de regeneración natural.

La futura plantación, según fuentes municipales, se abordará con colectivos sociales y vecinos para escoger especies adecuadas y compatibles con el ecosistema. Especialistas consultados señalan que combinar prevención, vigilancia y restauración posterior es la vía más sólida para reducir riesgos recurrentes en montes periurbanos.

Puerto Real busca así convertir una zona castigada por las llamas en un espacio más seguro, resiliente y mejor preparado frente a episodios extremos asociados a sequías prolongadas, altas temperaturas y vientos cambiantes que elevan la peligrosidad cada verano en la Bahía de Cádiz y áreas forestales próximas con mayor presión humana y uso recreativo constante durante todo el año actual presente.