Punta del Boquerón, en San Fernando, estrena paneles para conocer los hallazgos que explican el origen de la Bahía de Cádiz
San Fernando estrena nuevos paneles para divulgar los hallazgos arqueológicos de Punta del Boquerón y su evolución durante 8.000 años
La nueva señalización acerca al público los resultados del proyecto Vestigium, que ha permitido reconstruir la transformación del litoral de la Bahía de Cádiz mediante tecnologías de última generación y documentar nuevos restos de distintas épocas históricas.
Quienes recorren desde esta semana el acceso a Punta del Boquerón, en San Fernando, disponen de una nueva herramienta para comprender la riqueza arqueológica y ambiental de uno de los espacios más singulares de la Bahía de Cádiz.
El Ayuntamiento de San Fernando ha instalado varios paneles informativos que recogen los principales resultados del proyecto de investigación Vestigium, desarrollado con la colaboración del Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) y el apoyo del Parque Natural Bahía de Cádiz.
La colocación de esta señalización contó con la participación de la concejala de Cultura, Pepa Pacheco, junto a la responsable del Centro de Arqueología Subacuática del IAPH, Milagros Alzaga, y la directora conservadora del Parque Natural Bahía de Cádiz, Paloma Bordons.
El objetivo es acercar a vecinos y visitantes los avances científicos obtenidos en un proyecto que está ampliando el conocimiento sobre la evolución histórica del litoral isleño y sobre la ocupación humana de este entorno desde la Prehistoria.
La tecnología revela un paisaje costero muy diferente al actual
Las investigaciones desarrolladas en los últimos años combinan técnicas arqueológicas tradicionales con herramientas de alta precisión que permiten estudiar tanto el terreno emergido como el fondo marino.
Entre ellas figuran modelos tridimensionales de yacimientos, recreaciones virtuales, cartografías elaboradas mediante drones equipados con sensores LIDAR, estudios geofísicos terrestres y marinos, además de distintos sistemas de datación científica, como el radiocarbono o la termoluminiscencia.
Gracias a estas técnicas, los investigadores han podido reconstruir con mayor precisión la evolución del paisaje costero.
Los trabajos realizados entre Camposoto, Punta del Boquerón y el islote de Sancti Petri indican que hace entre 8.000 y 6.000 años, durante el Holoceno medio, la configuración de este sector de la bahía era muy distinta a la actual.
Los estudios apuntan a la existencia de una antigua isla-barrera situada varios cientos de metros mar adentro respecto a la línea de costa actual. Esa formación natural protegía extensas zonas de marisma interior y dibujaba un escenario completamente diferente al que hoy caracteriza este espacio natural.
Restos prehistóricos y defensivos salen a la luz
Las campañas arqueológicas también han permitido identificar antiguas superficies de marisma junto a materiales que evidencian la presencia humana durante la Prehistoria Reciente. Entre los hallazgos figuran piezas de industria lítica, cerámicas modeladas a mano y restos dentales de bovino.
A ellos se suman estructuras de madera que podrían corresponder a antiguos corrales de pesca, una evidencia que refuerza la relación histórica de las comunidades asentadas en la zona con el aprovechamiento de los recursos marinos.
La investigación ha documentado igualmente elementos defensivos que permanecían ocultos y que hoy vuelven a ser visibles como consecuencia de la regresión del litoral.
Entre ellos destacan restos del reducto de Lacy, construido durante la Guerra de la Independencia para proteger este enclave estratégico de la Bahía de Cádiz.
Sancti Petri amplía el conocimiento sobre el pasado de la bahía
El islote de Sancti Petri continúa siendo otro de los principales focos de investigación. Las excavaciones han recuperado materiales pertenecientes a distintas etapas históricas, entre ellos fragmentos de mármol, pavimentos hidráulicos, tejas, puntas de flecha fenicias, precintos romanos de plomo, proyectiles de honda, residuos asociados a actividades metalúrgicas y un pequeño fragmento de bronce que podría formar parte de una antigua estatuilla.
En el Coto de la Isleta también se han localizado cerámicas calcolíticas que amplían la cronología prehistórica del enclave. A ello se añaden los sondeos arqueológicos que han permitido documentar tres piletas vinculadas, probablemente, a la producción de salazones o conservas de pescado entre finales del siglo I antes de Cristo y mediados del siglo II después de Cristo.
Los trabajos han sacado además a la luz restos constructivos, mosaicos y teselas que evidencian la relevancia económica que tuvo este espacio durante la época romana.
De forma paralela las prospecciones geofísicas realizadas en el entorno apuntan a la posible existencia de nuevas estructuras arqueológicas que todavía permanecen sin excavar y que podrán formar parte de futuras campañas de investigación.
Los resultados obtenidos hasta ahora consolidan a San Fernando como uno de los principales enclaves para el estudio del patrimonio arqueológico del litoral andaluz.
A estas investigaciones se suma la colaboración que mantienen el Ayuntamiento y la Universidad de Cádiz para profundizar en el conocimiento del histórico Templo de Hércules Gaditano, vinculado tradicionalmente al entorno de Sancti Petri y considerado por las fuentes clásicas como uno de los grandes santuarios de la Antigüedad.