Reabre la Venta Florentina en Chiclana, el chef Pedro Torrejón devuelve el sabor de la tierra
Así es la nueva Venta Florentina del Pago del Humo: tradición, producto local y alma gaditana
La famosa Venta Florentina, uno de los establecimientos más queridos y emblemáticos del Pago del Humo, ha reabierto sus puertas con una propuesta que es una interesante mezcla de tradición, sostenibilidad y cocina de calidad.
El regidor de Chiclana, José María Román, acompañado por las delegadas municipales Mª Ángeles Martínez Rico (del área de Atención Vecinal) y Manuela Pérez (de Fomento Económico), visitó recientemente las renovadas instalaciones a finde poder conocer de primera mano el nuevo rumbo del negocio bajo la dirección del chef Pedro Torrejón.
La reapertura marca el inicio de una nueva etapa para este histórico punto gastronómico chiclanero. El joven cocinero barbateño, con experiencia profesional en Cataluña e Inglaterra, ha regresado a su tierra natal con una de poder recuperar la esencia culinaria de las antiguas ventas gaditanas.
Esas ventas eran espacios de encuentro en el que la buena mesa y el trato cercano eran su sello distintivo. Torrejón explicó que “queremos que la gente vuelva a disfrutar de lo nuestro, que no se pierdan las tradiciones ni la identidad gastronómica de la provincia”.
Su filosofía gastronómica se apoya en una premisa sencilla como es el poder cocinar como se ha hecho siempre, con productos de cercanía, de temporada y elaboraciones cuidadas.
Entre sus especialidades destacan algunas tan sabrosas como la carne de retinto, el atún de almadraba y el pescado frito, auténticos emblemas de la cocina gaditana.
Pero más allá de los sabores, el chef enfatiza su enorme compromiso con la sostenibilidad y el kilómetro 0, apostando por una red de proveedores locales que garantiza la frescura de los ingredientes que usa en la cocina así como fortalece la economía circular del entorno.
Producto locales en la cocina de Chiclana
El establecimiento cuenta con la certificación de kilómetro 0, lo que implica que la mayor parte de sus productos tienen una procedencia de la provincia de Cádiz.
Desde los huertos locales hasta los productores de vino, aceite o quesos artesanales, la Venta Florentina se presenta como un escaparate del patrimonio agroalimentario gaditano.
“Tenemos una gastronomía extraordinaria, reconocida dentro y fuera de Andalucía. Nuestra meta es vender la provincia a través de sus sabores”, quiso recalcar Torrejón.
En el transcurso de la visita institucional, el regidor José María Román valoró la reapertura como una excelente noticia para Chiclana y, en particular, para el Pago del Humo, una zona con fuerte arraigo rural y gran valor histórico.
“La recuperación de esta venta representa mucho más que la apertura de un restaurante. Es la revitalización de un espacio querido por los vecinos, un lugar que forma parte del alma del municipio”, indicó José María Román.
El alcalde destacó también la trayectoria del nuevo responsable del negocio, sobre ello dijo que “Pedro Torrejón es un ejemplo de talento joven que, tras formarse fuera, vuelve a su tierra para emprender y aportar valor. Ha trabajado en cocinas exigentes, con experiencia internacional, y ahora regresa con una visión moderna pero respetuosa con la tradición”.
El proyecto de la Venta Florentina se inscribe en el marco del creciente movimiento de recuperación de las ventas tradicionales andaluzas, establecimientos rurales que, históricamente, en el que ofrecían comida casera y hospitalidad a viajeros y vecinos.
Actualmente estos espacios están viviendo una nueva etapa de reconocimiento, revalorizados por su autenticidad y por el uso de ingredientes de proximidad.
La reapertura del local supone, también, un impulso económico para el entorno del Pago del Humo, una zona que mantiene un excelente equilibrio entre la vida rural y el desarrollo turístico. La propuesta de Torrejón se va a alinear con las estrategias municipales para fomentar el emprendimiento y la sostenibilidad en el sector hostelero.
Con una decoración bastante renovada pero muy fiel al espíritu de las antiguas ventas, la nueva Venta Florentina mantiene la promesa de convertirse en un lugar de encuentro entre pasado y presente, donde el sabor de la provincia de Cádiz se sirve con orgullo y respeto por la tierra.