‘Salvar al soldado Zornoza’: Alertan de maniobras dilatorias en Sevilla para frenar el juicio canónico al ex obispo de Cádiz
El director de Religión Digital, José Manuel Vidal, advierte de una estrategia para “salvar al soldado Zornoza” mientras el informe de la Rota sigue en manos del arzobispo hispalense
El caso de la denuncia por presuntos abusos sexuales contra el obispo emérito de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, continúa sin avances públicos mas de un mes después de que el Tribunal de la Rota remitiera su informe al arzobispado de Sevilla.
Desde el portal especializado Religión Digital, su director, el periodista José Manuel Vidal, ha advertido de posibles maniobras dilatorias para retrasar la decisión sobre la apertura de un juicio canónico.
Según sostiene Vidal en un artículo publicado el 13 de marzo, el expediente sigue “atrapado” en el despacho del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, quien debe redactar el llamado “voto”, el informe con el que propondrá al Dicasterio para la Doctrina de la Fe si procede abrir un proceso penal o administrativo contra el ex prelado gaditano.
La investigación preliminar del Tribunal de la Rota concluyó el pasado febrero tras meses de interrogatorios al propio Zornoza, a la presunta víctima y a varios testigos. El tribunal recomendó formalmente abrir un proceso penal canónico por los presuntos abusos cometidos cuando Zornoza era rector del seminario de Getafe en los años noventa.
Sin embargo, según las fuentes citadas por Religión Digital, el envío del dictamen sevillano a Roma se estaría retrasando más de lo inicialmente previsto. En un primer momento se estimó que el estudio del expediente (que podría superar el millar de folios) requeriría alrededor de un mes.
Vidal advierte ahora de que el paso del tiempo podría convertirse en una estrategia para diluir la presión sobre el caso. En su análisis, habla de un intento de “salvar al soldado Zornoza”, una expresión con la que alude a posibles intentos dentro de la estructura eclesial de minimizar o aplazar las consecuencias penales para el ex obispo gaditano.
El periodista sostiene que, más que una defensa abierta del prelado, la maniobra consistiría en utilizar los tiempos de la burocracia eclesiástica para ralentizar el procedimiento mediante consultas, revisiones o solicitudes de aclaración que mantengan el expediente durante meses en un limbo administrativo.
El caso Zornoza se convirtió el pasado noviembre en el primer proceso conocido en España en el que un obispo era investigado canónicamente por presuntos abusos sexuales a un menor. La denuncia fue presentada por un antiguo seminarista que asegura haber sufrido abusos reiterados cuando tenía entre 14 y 21 años.
Días después de hacerse pública la investigación, el Vaticano aceptó la renuncia de Zornoza como obispo de Cádiz (presentada antes de estallar este caso al cumplir la edad máxima) y nombró administrador apostólico a Ramón Darío Valdivia.
El ex prelado mantiene su inocencia y ha calificado la acusación de “injusta y falsa”. Actualmente reside en Madrid, en un piso cuya financiación estaría siendo asumida por la Conferencia Episcopal como parte del régimen habitual para obispos eméritos.
La decisión final sobre si se abre o no juicio canónico depende ahora del informe que remita el arzobispo de Sevilla al Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Si Roma acepta esa propuesta, se abriría un proceso formal que podría sentar por primera vez en el banquillo canónico a un obispo español por acusaciones de abusos a menores.
Mientras tanto, cada semana sin decisión alimenta el debate dentro y fuera de la Iglesia sobre la rapidez y la transparencia con la que se gestionan los casos de abusos cuando afectan a miembros del propio episcopado.