Sin carreteras no hay futuro: la protesta de Grazalema pidiendo rapidez en las obras a la Junta de Andalucía
Grazalema se planta por sus carreteras: vecinos y empresas exigen soluciones urgentes tras meses de aislamiento
Grazalema ha convertido su malestar en una reclamación pública. Vecinos y vecinas, empresarios, familias y trabajadores se concentraron para exigir mejoras inmediatas en los accesos al municipio, gravemente afectados tras las lluvias de febrero y por un deterioro acumulado durante años.
Grazalema: un pueblo cansado de esperar
La concentración celebrada en la plaza de España reunió a empresarios familias ganaderos y trabajadores turísticos bajo una misma consigna recuperar la normalidad perdida. Desde febrero las lluvias torrenciales dañaron taludes calzadas y puentes agravando problemas arrastrados durante años.
El cierre parcial de accesos ha convertido trayectos cotidianos de veinte minutos en recorridos superiores a una hora. Para muchos vecinos el aislamiento no es una incomodidad pasajera sino un freno diario al empleo a las compras básicas y a la atención sanitaria. La protesta buscó visibilizar esa fatiga acumulada y exigir respuestas inmediatas.
Los portavoces leyeron un manifiesto en el que reclamaron a la Junta de Andalucía acelerar todas las obras abiertas y reforzar los equipos de trabajo. También pidieron maquinaria operando el mayor tiempo posible para evitar demoras innecesarias.
Una de las prioridades señaladas fue el puente del Tinte infraestructura clave para el tráfico turístico y comercial. Mientras llega la solución definitiva los asistentes reclamaron pasos alternativos en la carretera del Puerto del Boyar para enlazar con Benamahoma y El Bosque sin rodeos interminables.
Transporte escolar y turismo de Grazalema, entre los grandes afectados
Otra de las demandas afecta al transporte público y escolar. Varias familias denuncian que estudiantes de Bachillerato y ciclos formativos acumulan semanas sin clases presenciales por la imposibilidad de completar las rutas habituales. Los vecinos solicitan vehículos provisionales financiados por la administración hasta que regresen las condiciones normales.
El problema también golpea al turismo porque los autobuses de visitantes no pueden acceder con facilidad. Hoteles bares comercios y casas rurales alertan de cancelaciones y de una caída de reservas en plena temporada de primavera.
Además comerciantes explican que proveedores retrasan entregas y encarecen portes. Pidieron además calendario semanal con avances verificables y canales directos de información ciudadana.
Docentes recuerdan que la enseñanza telemática no sustituye prácticas ni evaluaciones presenciales necesarias. Restaurantes señalan que muchos excursionistas cancelan al conocer desvíos largos y aparcamientos saturados.
Una protesta que pide futuro para la Sierra
La Unión de Empresarios de Grazalema sostiene que la emergencia meteorológica destapó una falta de mantenimiento conocida desde hace décadas. Según su portavoz los últimos trabajos de calado en la carretera del Boyar se remontan a unos treinta años mientras después solo llegaron reparaciones puntuales.
En la A 372 hacia Benamahoma se enumeran numerosos puntos dañados que obligan a extremar la prudencia. En dirección a Villaluenga persisten limitaciones que complican la logística de explotaciones ganaderas y pequeñas empresas locales.
Ganaderos añaden que caminos rurales deteriorados frenan el acceso a fincas y encarecen piensos combustible y asistencia veterinaria. La protesta transcurrió sin incidentes y reunió a vecinos de distintas edades sensibilidades y sectores económicos.
Varios asistentes en la movilización reclamaron coordinación entre administraciones para evitar trámites duplicados y anuncios sin fecha. También pidieron priorizar la seguridad en curvas estrechas barrancos y zonas con desprendimientos frecuentes. El mensaje final fue compartido por todos abrir carreteras significa abrir oportunidades.
Familias y jóvenes advierten que la incertidumbre complica el futuro del municipio. Las empresas de ocio temen perder empleo -fijo o temporal- si continúan las restricciones de acceso durante verano, que es una época fuerte de negocio a todos los niveles.
Muchos vecinos y vecinas insisten en que todavía están a tiempo de corregir la situación. La respuesta rápida sería también un mensaje de confianza institucional que transmita tranquilidad y que la situación se va a arreglar.