García Pascual recoge el balón tras marcar el empate del Cádiz CF ante el Granada en el Nuevo Mirandilla. Foto: Cádiz CF.

Un Cádiz CF sin control del partido y sin pegada pierde ante el Granada CF en el Nuevo Mirandilla

Los amarillos suman su segunda derrota seguida en el partido en el que de nuevo no controlan en su mayor parte y les falta eficacia en las dos áreas

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El Cádiz CF no solo ha perdido puntería, como indican su entrenador y sus jugadores, ha perdido el sitio en el terreno de juego y su capacidad para controlar los partidos. Ante el Granada CF ha sumado su segunda derrota consecutiva, con fases de mala imagen.

Los amarillos han perdido un poco el sitio en el campo, pero aún así ha tenido ocasiones. Cuatro palos (tres en la primera parte), la pasada semana tres mano a mano... Pero es que los palos y los porteros juegan, al final el fútbol, y más en esta segunda, van de acierto. Y el Cádiz no lo está teniendo...

La segunda es una competición muy larga. La podríamos comparar con una etapa de ciclismo de las largas. Y el Cádiz la está haciendo como una etapa de alta montaña, de esas de perfil de dientes de sierra arriba y abajo. Ahora, los amarillos están en un tramo de descenso. Curioso, desde que Garitano dijo que el equipo estaba mejor que cuando fue líder, se ha descompuesto.

Los cadistas se llevan su segunda derrota consecutiva y perdiendo más que los partidos y los tres puntos. Si ante el Albacete perdieron a Tabatadze por lesión, ante el Granada deberían haber perdido a Brian Ocampo por actitud. O por inactitud. Su paso a intento de revulsivo no solo no la ha asimilado, la dinamitado. Y al intento de remontada cadista.

El Cádiz CF afrontaba el duelo ante el Granada CF como una prueba de reacción tras la derrota en Albacete, pero el partido volvió a dejar sensaciones preocupantes. Los amarillos compitieron, tuvieron ocasiones y momentos de empuje, pero no lograron controlar el juego ni aprovechar sus mejores fases, algo que terminó penalizando el resultado final.

Gaizka Garitano apostó de inicio por su 4-4-2, con Víctor Aznar en portería; Iza, Jorge Moreno, Iker Recio y Mario Climent en defensa; Diakité y Sergio Ortuño en la medular, Ontiveros y Antoñito Cordero en las bandas; y Dawda Camara junto a Álvaro García Pascual en punta.

El arranque fue prometedor. El Cádiz salió empujando, con ritmo alto y presencia en campo rival. Una buena primera acción de Dawda terminó en saque de esquina y levantó a la grada. Sin embargo, ese impulso inicial duró poco.

El Granada se adueña del partido

El Granada fue creciendo, se hizo con el balón y empezó a controlar el ritmo desde la medular. Una acción por la izquierda generó el primer gran aviso: el delantero visitante se giró con calidad y estrelló el balón en el larguero.

La jugada derivó en una secuencia caótica dentro del área, con varios rechaces. Víctor Aznar metió el balón de nuevo en zona de peligro, con un despeje de voleibol, y en el último intento el Granada encontró el gol tras tocar en Climent.

La respuesta del Cádiz fue inmediata. Antoñito Cordero estrelló un disparo en el palo desde fuera del área tras una buena acción colectiva iniciada por Ontiveros y prolongada de cabeza por García Pascual. El Cádiz volvía a asomarse, pero sin continuidad.

A partir del cuarto de hora, los amarillos sumaron acercamientos, casi todos desde media distancia. García Pascual envió al palo de nuevo y el rechace rebotó en Luca Zidane para irse a córner y Diakité volvió a encontrarse con el palo en el 36. Poco después, el propio mediocentro remató alto desde la frontal tras un saque de esquina.

Pese a esos avisos, el Granada parecía tener el partido donde quería. Con menos balón y menos llegadas, se adueñó de la medular, le bajó las pulsaciones al juego y llevó el encuentro a un escenario incómodo para el Cádiz, que no logró enlazar ataques largos. El descanso llegó con sensación de control visitante.

Mejor Cádiz tras el descanso… y empate

El Cádiz arrancó mejor la segunda parte, empujando al Granada hacia su área, aunque muy previsible en el último cuarto de campo. Cordero llegó por la derecha en un par de ocasiones Primero Dawda remató alto. Poco después, García Pascual vio cómo un defensa desviaba su disparo a córner.

El empate se estaba gestando y llegó por la izquierda. Ontiveros conectó con Climent, que ganó línea de fondo y puso el balón al segundo palo para García Pascual. El remate del delantero, con suspense, acabó dentro y devolvió la igualdad al marcador. Era el minuto 60, había tiempo para buscar la victoria.

La reacción del Granada fue inmediata. Volvió a cargar el juego por su izquierda y generó dos acciones muy peligrosas. En la primera reclamó penalti. En la segunda, un mal despeje de Aznar, otra vez, dejó el balón vivo y Jorge More cometió penalti en su intento de evitar un remate. Rubén Alcaraz transformó la pena máxima y volvió a poner al Cádiz por detrás en el minuto 63.

En el 66, Garitano refrescó las bandas dando entrada a De la Rosa y Brian Ocampo. Poco después, un buen centro de Climent desde la izquierda lo remató Iza al exterior del poste, en la que fue la cuarta ocasión del Cádiz que acababa en el palo.

Volcado sin claridad

A partir de ahí, el Cádiz se volcó. Lo intentó, empujó, pero no encontró la forma de superar la defensa del Granada, que se encargó de bajar definitivamente el ritmo del partido en los últimos minutos. El Cádiz había tenido su momento tras el empate, pero no fue capaz de mantenerlo ni de adelantarse.

El equipo empezó a perder claridad y lectura del partido. Hubo acciones mal interpretadas, centros forzados, decisiones individuales erróneas y gestos de precipitación que terminaron por desesperar al Nuevo Mirandilla. El Granada, encerrado pero cómodo, defendió sin excesivos apuros.

En ese tramo final, Brian Ocampo terminó borrándose del partido, tras no aportar soluciones ni continuidad. Un taconcito suyo en la medular acabó con una autoexpulsión (quizás demasiado rigurosa) que ni protestó y que podría ser su última acción de amarilla, ya que el mercado de invierno acaba después de la próxima jornada en la que será baja por sanción.

El Granada pudo marcar el tercero en la prolongación, pero el remate de Rodelas se estrelló en el larguero.

El Cádiz ha perdido un poco el sitio en el campo, pero aun así ha tenido ocasiones. Tres palos en este partido, tres mano a mano la pasada semana. Pero es que los palos y los porteros juegan, al final el fútbol, y más en esta Segunda, va de acierto. Y el Cádiz la ha perdido en las dos áreas.

El encuentro deja una sensación clara: el Cádiz sigue compitiendo, pero ha perdido control y eficacia. Ya no está tan cerca de ganar los partidos siempre. Ya no es un equipo tan difícil de hincarle el diente. Demasiados goles encajados: 7 en los cuatro partidos que lleva este 2026.

Sin acierto, sin continuidad y sin sostener sus mejores momentos, los partidos se le escapan. El equipo necesita reencontrarse con su versión más fiable cuanto antes, porque las ocasiones están ahí… pero el margen de error si quiere competir por la zona alta cada vez es menor. Solo sigue ahí porque los demás equipos también están fallando.

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