Un experto de la UCA alerta del riesgo este sábado con la borrasca Marta tras una semana de lluvias extremas
El decano de Ciencias del Mar y Ambientales advierte de que el suelo, los ríos y los embalses están al límite tras el paso de varias borrascas consecutivas
La provincia de Cádiz afronta otro fin de semana de lluvias. Sin apenas respiro tras el paso de la borrasca Leonardo, este sábado volverán las precipitaciones importantes, especialmente en la zona de Grazalema.
Cuando aún no se ha recuperado del impacto de las lluvias extraordinarias de los últimos días, una nueva borrasca, Marta, entrará en la noche de este viernes por el Golfo de Cádiz y volverá a dejar lluvias. Y serán significativas.
El escenario preocupa no solo por la intensidad puntual de este nuevo episodio, sino por el momento en el que llega, tras las precipitaciones más altas registradas en la historia en Grazalema y los graves problemas derivados de ellas, incluido el desalojo completo de la localidad por motivos de seguridad.
La alerta debe mantenerse. Así lo explica Javier Benavente González, decano de la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales de la Universidad de Cádiz, que advierte de que el sistema hidrológico de la provincia se encuentra prácticamente colapsado.
“Los acuíferos están llenos, los embalses muy cerca del cien por cien y el terreno ya no es capaz de absorber más agua. Todo lo que cae acaba directamente en los ríos”, señala Benavente, que advierte de que esta situación convierte cualquier nueva lluvia en un factor de riesgo añadido.
La sucesión de borrascas de las últimas semanas ha provocado que presas y pantanos lleven días desembalsando de forma continuada sin que los niveles bajen de manera apreciable. “Están abiertos desde hace una semana y, aun así, no descienden del 98 por ciento. Eso es lo realmente grave”, explica el experto, que recuerda que sin estos desembalses la situación podría haber sido aún más dramática.
En este contexto, la borrasca Marta aparece como un elemento especialmente peligroso. Benavente aclara que no se trata de un episodio marcado por vientos extremos, sino por una franja de precipitaciones muy intensas que puede descargar con fuerza sobre zonas de sierra que ya han recibido cantidades históricas de lluvia.
“El sábado puede ser un día muy complicado. No sería tan grave si no estuviéramos como estamos, pero con los embalses llenos, el terreno saturado y los ríos muy cargados, cualquier aporte extra de agua puede generar problemas serios”, advierte.
En apenas unas semanas, la provincia ha pasado de una situación de déficit hídrico a otra de saturación extrema. “En enero se han registrado cifras históricas en puntos como Grazalema y ahora seguimos sumando agua sobre un terreno que ya no puede más”, subraya.
A esta situación se suma el papel del mar. Aunque las mareas astronómicas serán algo más bajas en los próximos días, la combinación de fuerte oleaje, viento y marea meteorológica ha contribuido a los daños registrados en el litoral durante los últimos temporales.
Benavente concluye con un mensaje claro: “El riesgo ya no depende solo de lo que vaya a llover, sino de todo lo que ha llovido antes. Esa es la clave de la situación actual”.