Un incendio calcina un salón en Paterna de Rivera y obliga a rescatar cinco animales
Un incendio calcina un salón en Paterna de Rivera y obliga al rescate de cinco animales domésticos
Un pavoroso incendio declarado en la noche del jueves 12 de febrero obligó a la intervención de carácter urgente de los servicios de emergencia en una vivienda situada en la calle Naturaleza, en Paterna de Rivera.
El fuego, que se desarrolló en el salón en la habitación del inmueble, provocó importantes daños materiales y dejó la casa completamente inundada de humo, aunque no se registraron heridos.
Cinco animales domésticos —que eran tres perros y dos loros— fueron rescatados con éxito durante las labores de extinción, destacando la labor por rescatar a las mascotas.
El aviso se produjo a las 21:50 horas, movilizando a efectivos del parque de Medina Sidonia, que contaron también en esta acción con el apoyo del retén de Benalup-Casas Viejas.
A su llegada al lugar de los hechos, los bomberos comprobaron que el incendio se encontraba en pleno desarrollo en el salón de la vivienda, generando una gran y densa acumulación de humo que se había extendido al resto de las estancias.
La prioridad inicial fue descartar la presencia de personas en el interior, luego de una inspección exhaustiva del inmueble, los efectivos confirmaron que no había ocupantes en la vivienda en el momento del siniestro.
No obstante sí localizaron a cinco animales domésticos afectados por la situación que eran tres perros y dos loros. Todos ellos fueron evacuados con rapidez y puestos a salvo mientras continuaban las tareas de control y extinción del fuego, sin que sufrieran daños.
Salón completamente calcinado en Paterna de Rivera
El salón quedó completamente calcinado como consecuencia de la intensidad de las llamas.
El mobiliario, los revestimientos y buena parte de la estructura interior de esa estancia resultaron destruidos.
El resto de la vivienda sufrió daños significativos por la propagación del humo y la acumulación de hollín, lo que obligará previsiblemente a realizar trabajos de limpieza y rehabilitación antes de que pueda volver a ser habitada con normalidad.
Para sofocar el incendio se emplearon aproximadamente 300 litros de agua, una cantidad ajustada a las dimensiones del foco y a la necesidad de evitar daños estructurales adicionales.
En la intervención participaron seis efectivos, que trabajaron con dos autobombas urbanas ligeras identificadas como P-43 y P-50. Estas unidades permitieron una actuación ágil en un entorno urbano, facilitando tanto el acceso como el despliegue de material.
Una vez controladas las llamas, los bomberos procedieron a las labores de refresco, destinadas a reducir la temperatura de los puntos calientes y prevenir posibles rebrotes.
Posteriormente, se activó un turbo ventilador para acelerar la evacuación del humo acumulado en el interior de la vivienda.
Esta fase resulta fundamental para mejorar la visibilidad, reducir la concentración de gases y garantizar la seguridad tanto de los intervinientes como de los propietarios en futuras inspecciones.
En el operativo también colaboró la Policía Local, que se encargó de asegurar la zona y facilitar el acceso de los vehículos de emergencia.
Su presencia permitió regular el tráfico en las inmediaciones y mantener el perímetro despejado durante el desarrollo de la intervención.
Si bien no se han detallado oficialmente las causas del incendio, este tipo de siniestros en viviendas suele estar relacionado con fallos eléctricos, sobrecargas en regletas, descuidos en el uso de aparatos de calefacción o incidentes en la cocina.
En cualquier caso, serán las investigaciones posteriores las que determinen el origen exacto del fuego.
El suceso vuelve a poner de relieve la importancia de la rápida coordinación entre parques de bomberos y cuerpos de seguridad en municipios de la comarca.
La actuación conjunta permitió evitar daños personales y limitar la propagación del incendio al resto del inmueble y a viviendas colindantes.
La intervención concluyó en torno a las 23.00 horas, tras asegurarse de que no existía riesgo de reignición.
Pese a las pérdidas materiales, el balance final resulta positivo al no haberse producido víctimas y haber sido rescatados todos los animales con vida.