Torre y módulos de presos en la prisión de Algeciras.
Prisión de Algeciras.

Un preso de 22 años intenta escapar de la cárcel de Algeciras y acaba en el tejado

El interno fue localizado dentro del recinto penitenciario después de activar los protocolos de seguridad en el centro de Botafuegos

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Un interno de 22 años protagonizó un intento de fuga en el centro penitenciario de Botafuegos, en Algeciras, un incidente que obligó a movilizar a los funcionarios de prisiones y a activar los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones.

El recluso fue localizado antes de que pudiera abandonar el recinto, lo que permitió restablecer la normalidad sin que se produjeran daños personales ni alteraciones de mayor alcance.

Los hechos se produjeron después de que el preso accediera a una zona elevada de la prisión y caminara por el tejado de una de las dependencias del complejo penitenciario.

Su presencia en un área restringida fue detectada por los trabajadores del centro, que iniciaron de inmediato las actuaciones previstas para verificar su ubicación exacta y evitar cualquier posibilidad de evasión.

La actuación coordinada de los funcionarios y de los cuerpos encargados de la vigilancia exterior permitió controlar la situación en poco tiempo. Según las informaciones conocidas, el interno no llegó a superar los elementos de seguridad que rodean la prisión ni consiguió abandonar el perímetro de Botafuegos.

Activación inmediata de los protocolos de seguridad

La detección de la ausencia temporal del recluso llevó a activar los mecanismos de búsqueda internos que se aplican en los centros penitenciarios cuando existe cualquier duda sobre la localización de un interno.

Este procedimiento incluye recuentos extraordinarios, restricciones temporales de movimientos y la coordinación con las fuerzas encargadas de la seguridad exterior.

En el caso de Botafuegos, la respuesta fue inmediata. Los responsables del centro verificaron las distintas dependencias y realizaron las comprobaciones necesarias hasta localizar al preso en una zona superior de las instalaciones.

Una vez identificado su paradero, se procedió a controlar la situación y a devolverlo a una zona segura del establecimiento penitenciario.

La rápida intervención evitó que el incidente evolucionara hacia una fuga consumada. Fuentes sindicales del ámbito penitenciario han señalado en ocasiones anteriores que los sistemas de control y los diferentes filtros de seguridad existentes en la prisión dificultan de forma considerable cualquier intento de evasión desde el interior del recinto.

Un episodio que reabre el debate sobre la seguridad penitenciaria

El suceso vuelve a situar el foco sobre las condiciones de seguridad en los centros penitenciarios y sobre los recursos con los que cuentan los funcionarios para afrontar incidentes de este tipo.

Aunque el intento de fuga fue neutralizado, la capacidad de un interno para acceder a zonas restringidas genera preocupación entre los representantes de los trabajadores.

En los últimos años se han registrado distintos episodios relacionados con intentos de evasión en prisiones españolas, algunos de ellos mediante el acceso a tejados o espacios elevados.

La mayoría terminan resolviéndose sin éxito para los reclusos gracias a la actuación del personal penitenciario y a los sistemas de vigilancia existentes.

El caso ocurrido en Algeciras se saldó con la localización del interno dentro del propio recinto y sin consecuencias para visitantes, trabajadores o el resto de la población reclusa.

Tras la intervención, la actividad de la prisión continuó con normalidad mientras se analizaban las circunstancias que permitieron al preso acceder a una zona no autorizada y las medidas que puedan adoptarse para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.