Un socorrista acaba hospitalizado en La Línea tras rescatar a un bañista que ignoró la bandera roja
El fuerte temporal obligó a desplegar un amplio operativo de rescate en la playa de Santa Bárbara y el infractor se enfrenta a una sanción de hasta 3.000 euros
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Un socorrista tuvo que ser trasladado al hospital después de participar en el rescate de un bañista que accedió al agua pese a la prohibición expresa de baño por bandera roja en la playa de Santa Bárbara, en La Línea de la Concepción.
El incidente se produjo durante la tarde del pasado sábado, en una jornada marcada por un fuerte temporal de viento y unas condiciones marítimas especialmente adversas en todo el litoral del municipio gaditano.
Según informó el Ayuntamiento de La Línea, el hombre, de unos 40 años, se encontraba en dificultades a aproximadamente cien metros de la orilla.
La situación obligó a activar un dispositivo de emergencia después de que el bañista ignorara tanto la señalización de peligro como las advertencias previas realizadas por los operarios del servicio de playas.
Las complicadas condiciones del mar dificultaron notablemente la intervención y pusieron a prueba al equipo encargado del rescate.
La Línea: cuatro socorristas y una moto acuática para sacar al hombre del agua
La fuerza del oleaje y la intensidad de las corrientes obligaron a desplegar un operativo formado por cuatro socorristas y una moto acuática de rescate.
El objetivo era alcanzar al bañista y trasladarlo de forma segura hasta la costa en un momento en el que las condiciones meteorológicas hacían especialmente peligroso cualquier acceso al mar.
Una vez rescatado, el hombre fue atendido de inmediato por personal sanitario desplazado hasta la playa. Los profesionales le prestaron asistencia en una ambulancia y le administraron oxígeno antes de valorar su estado.
Sin embargo, la emergencia no terminó con la llegada del bañista a tierra firme. Durante el regreso a la costa, uno de los miembros del equipo de salvamento encontró serias dificultades para abandonar la zona de corrientes de retorno que se habían formado por el temporal.
La situación obligó a realizar una segunda intervención de emergencia para garantizar la seguridad del propio socorrista. Para ello fue necesario utilizar nuevamente una embarcación ligera de apoyo, que consiguió facilitar su retorno hasta la playa.
El agotamiento y la ingesta de agua provocaron el traslado al hospital
Tras alcanzar la arena, el socorrista sufrió un desvanecimiento como consecuencia del importante esfuerzo físico realizado durante la operación y de la ingesta de agua producida durante la intervención.
Sus propios compañeros actuaron de inmediato para asistirle mientras llegaban los servicios sanitarios. Una dotación del 061 evaluó su estado y determinó la necesidad de trasladarlo al hospital comarcal para una observación médica más exhaustiva.
Según la información facilitada por el Ayuntamiento, el profesional permanecía bajo supervisión médica después del incidente.
Hasta el lugar también se desplazaron el concejal delegado de Playas, Rafael León, el responsable del servicio municipal y varias patrullas de la Policía Local, que participaron en la gestión de la incidencia.
El bañista podría enfrentarse a una multa de hasta 3.000 euros
Además del operativo de rescate, los agentes procedieron a identificar al bañista por incumplir la prohibición de baño vigente en ese momento.
La actuación permitirá tramitar una propuesta de sanción administrativa conforme a la ordenanza municipal de uso y disfrute de las playas.
La normativa contempla multas que pueden alcanzar los 3.000 euros para quienes accedan al agua cuando ondea la bandera roja, la señal que implica la prohibición total del baño por motivos de seguridad.
Tras lo ocurrido, Rafael León realizó un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y recordó que este tipo de conductas no solo ponen en peligro la vida de quien incumple las normas, sino también la de los profesionales que deben intervenir para evitar consecuencias más graves.
El responsable municipal insistió además en la necesidad de respetar el sistema de señalización presente en las playas del término municipal.
Mientras la bandera verde permite el baño, la amarilla exige extremar la precaución y la roja prohíbe completamente la entrada al agua debido al riesgo existente. En este caso, la bandera roja permanecía izada en todo el litoral de La Línea debido al fuerte temporal que afectaba a la zona.