Agente de la Guardia Civil junto a su coche patrulla.
Vehículo y agente de la Guardia Civil.

Una madre denuncia maltrato en una guardería de Jerez y la Guardia Civil investiga a tres trabajadoras

Investigan a tres trabajadoras de una guardería de Guadalcacín por un presunto caso de maltrato infantil

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Una denuncia presentada por la madre de una niña de dos años ha puesto bajo investigación a tres empleadas de una guardería situada en Guadalcacín, pedanía de Jerez.

La Guardia Civil ha abierto diligencias para esclarecer unos hechos que presuntamente habrían ocurrido durante el curso escolar 2024-2025.

La investigación abierta por la Guardia Civil en torno a un supuesto caso de maltrato infantil en una guardería de Guadalcacín, pedanía de Jerez, ha situado bajo investigación a tres trabajadoras del centro educativo tras la denuncia presentada por la madre de una niña de dos años.

Según confirmaron fuentes del Instituto Armado, los hechos denunciados habrían ocurrido durante el curso escolar 2024-2025 aunque la denuncia formal fue presentada el pasado 14 de febrero.

A raíz de esta comunicación los agentes iniciaron diligencias para esclarecer lo sucedido dentro del centro infantil situado en esta entidad rural jerezana.

De acuerdo con la información trasladada a las autoridades, la denunciante sostiene que su hija habría sufrido diferentes episodios de trato inadecuado durante su estancia en la guardería.

Entre las conductas señaladas figuran presuntos episodios en los que algunos menores eran obligados a comer de forma brusca o bajo presión.

La madre afirma además que en determinadas ocasiones la comida se habría servido a una temperatura excesivamente alta lo que provocaba el llanto de los niños mientras siempre según su versión recogida en la denuncia las trabajadoras insistían en que continuaran comiendo sin esperar a que se enfriara adecuadamente antes.

En el relato presentado ante la Guardia Civil también se describen supuestos zarandeos a algunos menores y situaciones en las que siempre según la versión denunciada los pequeños habrían sido colocados o movidos de forma brusca en las tronas utilizadas durante la hora de la comida en el aula infantil.

Estas circunstancias habrían motivado que la madre decidiera acudir a las autoridades para dejar constancia de lo que consideraba un comportamiento inapropiado hacia los menores.

Intervención de la Guardia Civil en Jerez

Tras recibir la denuncia la Guardia Civil abrió una investigación que actualmente se encuentra en fase de instrucción judicial dentro del correspondiente procedimiento penal abierto.

Fuentes del Instituto Armado han confirmado que tras las primeras averiguaciones realizadas por los agentes encargados del caso se ha decidido investigar a tres personas vinculadas al funcionamiento de la guardería.

Entre ellas se encuentran dos de las propietarias del centro y una tercera trabajadora que también desempeñaba labores diarias.

Las tres mujeres figuran en la causa como investigadas por varios delitos que según las diligencias iniciales podrían incluir trato vejatorio amenazas coacciones y un delito de maltrato de obra sin lesión.

Esta calificación jurídica responde a la naturaleza de los hechos descritos en la denuncia presentada por la madre.

El caso ha generado preocupación entre algunas familias de la zona especialmente entre quienes tienen a sus hijos matriculados en centros de educación infantil del entorno de Guadalcacín.

No obstante por el momento la investigación se centra exclusivamente en los hechos recogidos en la denuncia presentada ante la Guardia Civil.

El proceso judicial se encuentra ahora en una fase preliminar en la que deberán practicarse distintas diligencias para determinar si los hechos denunciados pueden acreditarse y qué grado de responsabilidad podría corresponder a cada una de las personas investigadas.

Entre otras actuaciones el juzgado podría recabar testimonios adicionales y documentación.

Mientras tanto desde el entorno educativo y administrativo de Jerez se insiste en la importancia de esclarecer los hechos con todas las garantías legales recordando que la investigación sigue abierta y que cualquier conclusión dependerá de lo que determinen las autoridades judiciales una vez analizadas las pruebas disponibles y las declaraciones que puedan practicarse durante.

Desde la Guardia Civil se subraya igualmente que el procedimiento continúa su curso habitual y que las personas investigadas mantienen por ahora la condición jurídica de investigadas sin que ello implique culpabilidad alguna. Será el desarrollo de la instrucción y la posterior valoración judicial la que determine finalmente las responsabilidades.